Renault Sandero RS 2020: 150 CV de diversión a la vieja usanza

Renault Sandero RS 2020: 150 CV de diversión a la vieja usanza

Un subcompacto con alma "racing" que tan solo la América latina podrá disfrutar


Tiempo de lectura: 2 min.

Los coches pequeños con espíritu RACER siempre han llamado nuestra atención. Son ligeros, fáciles de manejar, relativamente económicos de mantener y divertidos de conducir. En los últimos años han mejorado sus prestaciones enormemente, aunque han perdido un poco de su mayor reclamo: ser asequibles. El Renault Sandero RS 2020 aún cumple con todas estas premisas.

Aquí en Europa, a este subcompacto lo conocemos bajo la marca Dacia, pero, en la América latina todos los modelos de las filial francesa se comercializan bajo el emblema Renault. Aquí, la versión más potente cuenta con 95 CV, y si queremos un Renault con el apellido RS tenemos el modelo de acceso en el Clio por un precio de partida de 23.319 euros. El Sandero RS parte desde los 17.710 euros, en Brasil, claro.

Este compacto picante de presupuesto ajustado acaba de recibir su primer cambio de imagen desde que fuese presentado en 2015 y, básicamente, se centra en su estética. Para el modelo 2020, el Sandero RS recibe nuevos pilotos con tecnología LED en la zaga, nuevas llantas de aleación diamantadas de 17 pulgadas, nuevas calcomanías en los laterales y pinzas de freno pintadas en rojo.

Renault Sandero RS (12)

El Renault Sandero R.S. nació en 2015 como el primer Renault Sport exclusivo para Latinoamérica

En el interior también hay novedades, aunque de menor medida. Encontramos molduras que imitan la fibra de carbono en el panel de las puertas, heredados de una edición especial destinada únicamente al mercado brasileño, llamada Racing Spirit. El sistema de infoentretenimiento conserva su interfaz Media Nav, pero ahora es compatible con Android Auto y Apple CarPlay. Los asientos por su parte incluyen detalles en rojo.

Desde el punto de vista mecánico, nos encontramos con un bloque atmosférico de cuatro cilindros, 2 litros de cilindrada y 16 válvulas, un propulsor más que probado. Usando bioetanol (habitual en Brasil), es capaz de entregar 150 CV a las ruedas delanteras y 205 Nm de par motor, quedando reducido a 145 CV y 201 Nm empleando gasolina estándar. Declara un 0 a 100 km/h en 8 segundos y una velocidad máxima de 202 km/h.

Renault Sandero RS (8)

También recibe mejoras específicas en chasis que atañe a la suspensión, frenos -de disco en las cuatro rueda- y control electrónico de estabilidad. El programa R.S. Drive que permite configurar tres modos de conducción: Standard, diseñado para el día a día; Sport, que vuelve más sensible el acelerador, desacelera más lentamente y eleva el ralentí a 950 RPM; y Sport+, que desactiva el control electrónico de estabilidad.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Jose
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Jose

De la vieja escuela, totalmente. Tiene que ir muy bien.

Y ENCIMA ESE 2.0 NO ES EL DE NISSAN, ES EL F4R. Vieja escuela total, un motorazo.


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Francisco Jiménez

Ingeniero mecánico adicto a todo lo que queme gasolina… y por qué no decirlo, también de lo eléctrico. Mi meta es no dejar nunca de aprender la técnica que rodea a la automoción y si ya puedo transmitir lo poco que sepa, tanto mejor. Sí, soy de esos que no recuerdan muy bien los nombres de las personas pero jamás olvidan qué coche tienen.