Menu

Gumpert Nathalie, un deportivo de pila de combustible movido por etanol

De 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y hasta 850 km de autonomía

Gumpert Nathalie, un deportivo de pila de combustible movido por etanol

Gumpert ha dado a conocer el primer deportivo del mundo que alimenta sus motores eléctricos mediante una pila de combustible usando metanol como fuente de energía. Aunque fue visto por primera vez en el Salón de Pekín de 2018, el Gumpert Nathalie se estrena en Europa en el Salón de Ginebra de este año.

Su autonomía declarada es de 850 km entre repostajes y promete una velocidad máxima de 300 km/h. Construido en colaboración con el fabricante chino de eléctricos AIWAYS, el Nathalie cuenta con cuatro motores eléctricos y una caja de cambios de dos velocidades, dividida en dos conjuntos -situado uno en cada eje- para reducir la masa no suspendida. La relación más corta se reservará al eje anterior para favorecer la aceleración mientras que, el posterior, recibe la más larga en pro de altas velocidades.

El sistema de propulsión es capaz de entregar entre 300 (408 CV) y 600 kW (815 CV) de potencia -es el abanico real descrito en la web del fabricante– y hasta 900 Nm de par motor, lo que permite para el crono a los 100 km/h en 2,5 segundos. El frenado es manejado principalmente por los motores eléctricos, ya que las cuatro unidades están equipadas con un sistema de recuperación de energía, activado por el pedal del freno. Sin embargo, si se necesita más fuerza de detención, un sistema hidráulico convencional se activa automáticamente para desacelerar el coche.

Gumpert RG Nathalie 08

El chasis está compuesto de tubos de rejilla de aceros al cromo-molibdeno y una jaula antivuelco se integra en la estructura tras una carrocería moldeada a base de fibra de carbono

El Gumpert Nathalie tiene una distribución de peso del 48 % en el frente y el 52 % en la zaga. Además, la potencia se entrega a las cuatro ruedas y un sistema de vectorización de par distribuye automáticamente la potencia al neumático que disponga del mayor agarre. La firma germana (con padrinos hongkoneses) afirma que el sistema es capaz de proporcionar altas velocidades en las curvas y una aceleración perfecta en superficies de carreteras tanto secas como húmedas.

El generador eléctrico del Gumpert Nathalie utiliza una mezcla de metanol y agua como combustible, generando una producción continúa de energía máxima de 5 kWh. Esta pila de combustible ha sido desarrollada por la empresa danesa SerEnergy. Gumpert afirma que el sistema es más seguro que las celdas de combustible de hidrógeno y más económico de mantener que un coche movido por combustibles fósiles, con un promedio del 33 % en el ahorro del metanol frente a la gasolina. Lo «malo» de esta solución es que hay emisiones, aunque poquitas.

Tomando la denominación Nathalie de la propia hija de su creador, Roland Gumpert, tan solo se construirán 500 ejemplares de este coupé de tamaño compacto (4,2 metros) para todo el mundo. Con un precio estimado que rondará los 400.000 euros, su puesta a la venta en los concesionarios no está prevista hasta 2020.

COMPARTE
Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.