Menu

Coche del día: Suzuki Liana Sedan

O cómo convertir un monovolumen en berlina

Coche del día: Suzuki Liana Sedan

Experimentar en el mundo del automóvil tiene ese efecto dicotómico que acaba o por encumbrar un modelo o por el contrario convertirse en un fracaso. Probar con un concepto nuevo puede también originarse sobre varios motivos como abaratar costes aprovechando plataformas o modelos ya existentes. Algo así le ocurrió a Suzuki con el lanzamiento del X-90 del que os hablamos hace unos días, y que no era más que un Vitara disfrazado con el objetivo de abrir un nuevo nicho de mercado.

Con el coche que nos ocupa hoy, el Suzuki Liana Sedan, sucedió algo parecido. Los ingenieros de la marca, no se sabe si por restricciones económicas o de otro tipo, tomaron como base un monovolumen y lo convirtieron en un sedán. Y claro, el resultado iba a ser indiscutiblemente curioso. Así nacía el Liana Sedan.

Con respecto al monoespacio, crecía doce centímetros de largo, para una longitud total de 4,35 metros de longitud, manteniendo la anchura de 1,69  metros así como sus 1.545 mm de altura. Menos mal que el original no era especialmente alto, pero aun así el Sedan contaba con una carrocería más elevada que cualquier otra berlina de cuatro puertas. La corta distancia entre ejes de 2,48 metros redundaba también en una vista lateral muy particular.

Pese a todo, el tercer volumen se integró como en casi cualquier compacto derivado de un cinco puertas, pero el conjunto en sí obtuvo un resultado discutible. El frontal inclinado contrastaba en demasía con la zaga elevada, mientras que los espejos saliendo de las puertas y un pequeño cristal en el pilar A eran totalmente atípicos para una berlina.

Al margen del diseño, el Liana era un vehículo único por otro motivo. ¿Cuál? La tracción total. Estaba disponible con dos ruedas motrices o en versión 4WD, muy típica en los pequeños Suzuki (el Swift también ha contado con esa opción, por ejemplo), pero poco extendida en países de la Europa Occidental. Asociadas ambas opciones a un motor 1.6 de 103 CV, el 4WD tenía que lidiar con un peso extra de 60 kilos provenientes de la tracción total, por lo que prestaciones y consumos se veían algo penalizados.

No así su velocidad máxima, tarada en unos discretísimos 170 km/h que no cuadraban con un sedán que superaba los 100 CV de potencia. En las cifras de aceleración cumplía con dignidad, pero las recuperaciones se veían lastradas por unos largos desarrollos del cambio que alargaban los adelantamientos más de la cuenta sin que las cifras de consumo al rodar en quinta a bajas revoluciones repercutieran favorablemente en el gasto final.

Suzuki Liana Sedan 6

En carretera el Liana Sedan mostraba un comportamiento de aspiraciones tranquilas. Su elevada altura y los blandos tarados de la amortiguación provocaban balanceos en la carrocería que nos animaban a bajar el ritmo. La dirección no era un ejemplo de precisión, y los tambores traseros tampoco ayudaban a que brillara en las distancias de frenado.

El interior se tomaba tal cual del monovolumen, lo que significaba un salpicadero de buenos ajustes y materiales sobrios, pero de líneas más modernas a las que nos tenían acostumbrados los japoneses. Muestra de ello era su instrumentación, tanto por sus formas como por el velocímetro digital. En cuanto a espacio, el habitáculo permitía acomodar a cuatro adultos sin problemas, mientras que la capacidad de carga crecía considerablemente con respecto a la del monovolumen por lo elevado de su tapa del maletero, cubicando 442 litros que a la postre tampoco eran nada del otro mundo.

Su tarifa sí que podía ser un factor importante de compra, sobre todo porque había pocas alternativas con tracción a las cuatro ruedas a esos niveles de precios, aunque en España por nuestro clima aquella opción no supusiera un gran reclamo, pasando casi inadvertido en nuestras carreteras por sus niveles de ventas más que por su llamativa carrocería.

COMPARTE
Sobre mí

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

6
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Samuel
Invitado
Samuel

Jamás olvidaremos ese papelazo que hacía en top gear, Como coche de carreras jeje. Espero que Suzuki siga haciendo estás versiones 4×4 en turismos sencillos, pueden ser una opción interesante

Javier Costas
Editor

En la gama actual son 4×4 (o pueden serlo) todos los Suzuki salvo Celerio, Swift Sport y Baleno. En los últimos años siguen en la dirección correcta.

Samuel
Invitado
Samuel

No se me viene ahora a la mente ninguna otra marca que tenga versiones 4×4 de turismos sencillos y poco potentes (salvo Subaru pero porque es Subaru y directamente no tiene 4×2), vienen bien en lugares con condiciones climáticas complicadas

Gonzalo Lara
Invitado
Gonzalo Lara

Volver a ver este coche me trae mogollón de recuerdos de mi época de fanático de Top Gear. Parece que fue ayer, pero cómo ha pasado el tiempo desde la época en que oías aquello de «In our reasonable price car!!!»

sergio
Invitado
sergio

Se de una persona que lo tiene y cada vez que lo veo, estoy deseando que lo ponga a la venta, puesto que es el modelo 4×4, ademas creo que después de algún lavado de cara, pues no me cuadra ese interior, con las fotografías de por aquel entonces, también, existió una versión diésel, creo que el 1.3 JTD de fiat.
De fiabilidad que tal andaba, vale que aquí no se ven muchos, pero, si había malas lenguas, si ya era difícil de ver, si era un asiduo al taller, mejor me lo pones

Rest
Piloto
Rest

Lanzado al mercado en un momento inadecuado: el diésel estaba en pleno apogeo y por menos dinero Hyundai y Kia ofrecían productos del mismo corte. La tracción total no le salvó, pero no se amilanaron y sirvió de precedente para elaborar su siguiente incursión en formato sedán, el Kizashi, coche guapo donde los haya.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.