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Coche del día: Mercedes-Benz 190

El primer “baby Benz”

Coche del día: Mercedes-Benz 190

Hasta diciembre del año 1982, la forma más accesible de poseer un modelo de la marca de la estrella era con el W123 -su modelo para el segmento E-, pero un modelo caro y ya con años a sus espaldas. Mercedes-Benz quería acceder a un público más joven y con un poder adquisitivo algo menor, por lo que introdujo una nueva berlina de acceso -como curiosidad fue presentada para la prensa mundial en España-, que además supuso la introducción de una nueva imagen para la marca de Stuttgart, aportando un toque de frescura y modernidad; imagen que heredarían creaciones posteriores como el Clase E W124 de 1984 o incluso el Clase S W140 del año 1991.

Esta nueva berlina era el Mercedes-Benz 190 -con código interno de chasis W201- o “baby Benz”, como fue apodado, ya que nunca antes la marca había tenido un modelo tan compacto.

Con una longitud de 4.448 milímetros, estaba destinado a atacar de manera directa al BMW Serie 3 (E30) presentado ese mismo año, o al Audi 80 (B2) presentado cuatro años antes; aunque la prensa española lo veía más bien como rival de modelos como el BMW 520i, Audi 100 2.0 u Opel Omega entre otros; probablemente por la amplitud similar de su interior con respecto a ellos y un precio a su nivel, o muchas veces, superior.

Mercedes Benz 190 Esquema

Presentaba una novedosa y eficaz suspensión trasera de cinco brazos independiente (multilink) –que después fue extendida al W124/Clase E-, cinturones de seguridad en todas las plazas y la posibilidad de montar ABS -de serie sólo a partir de 1991- o airbag del conductor; además de un excelente coeficiente aerodinámico para la época de 0,33; una gran rigidez estructural y un elevado aislamiento acústico.

Sus motorizaciones en gasolina partían de los 90 CV del 2 litros de cuatro cilindros carburado del 190 “a secas” -basado en el 2 litros de acceso del W123, pero con casi 20 CV menos-, evolucionándose esta motorización hasta los 105 CV a partir del año 1984. La gama continuaba con los 122 CV extraídos también de un 2 litros -esta vez inyección- del 190E, pudiendo elegirse también con un motor 2.3 de 136 CV; coexistiendo también con un 190E 1.8 para determinados mercados, con 109 CV.

Alimentados por gasóleo, se partía de un 190D con un motor 2.0 de 72 CV, pasando por un 190D 2.2 de 73 CV, continuando con el 190D de 2.5 atmosférico de 90 CV y llegando a los 122 CV del 2.5 D Turbo; una excelente berlina para devorar kilómetros por las Autobahnen con sus 192 km/h de velocidad máxima, sus 11,5 segundos en el sprint hasta los 100 km/h o sus escasos 6 litros de consumo combinado a los 100 km.

Mercedes Benz 190 E Interior

Si hablamos de las versiones de las versiones más prestacionales del 190, el primero de todos fue un rival directo para el primer M3 E30 -el 190 2.3-16 de 174 CV-, motor que era una evolución del 2 litros del 190E montando una culata de cuatro válvulas por cilindro, evolucionado posteriormente hasta los 185 CV en el año 1986. Este motor fue desarrollado por el motorista británico Cosworth. Es importante recordar que Mercedes-Benz con esta versión batió el récord Guinness de mayor distancia recorrida a una velocidad media de casi 250 km/h, con la escalofriante cifra de ¡50.000 km!

Su evolución llegaría con el 2.5-16, aumentando la cilindrada partiendo del mismo motor, gracias al aumento del diámetro de los cilindros, logrando 204 CV tanto para el “normal” como para el EVO -versión necesaria para poder homologar en Grupo A-, perdiendo algo de elasticidad con respecto a su antecesor, el 2.3-16.

En 1990 se presentó su evolución, el EVO II, que contaba con un atrevido kit de carrocería como su antecesor -muy del estilo del que llevaba su hermano del DTM-, pero se aumentó la carrera de los cilindros y se redujo un poco el diámetro, logrando unos impresionantes 235 CV. De ambas versiones -EVO I y II- se fabricaron únicamente 500 unidades de cada. En ese mismo año, a modo de curiosidad, se mostró un prototipo eléctrico, el 190 Elektro.

No nos podemos olvidar tampoco del 190E 2.6 de 166 CV -pensado sobre todo para el mercado norteamericano-, el modelo tope dentro de los 190 “normales” y el único de seis cilindros en línea, ya que los 2.3-16 y 2.5-16 eran modelos menos discretos y con aspiraciones más deportivas.

Todos los motores iban colocados en posición delantera longitudinal y podían montar caja de cambios tanto manual -de cuatro o cinco velocidades- como automática de cuatro

Como curiosidad, fue el primer Mercedes-Benz en montar un freno de estacionamiento de mano, a diferencia del resto de modelos, que montaban uno de pie.

Los medios de la época destacaban entre otras cosas su comodidad de suspensiones -este punto, extensible a cualquier Mercedes de la época-, la ligereza del conjunto (apenas llegaban a las 1,2 toneladas los modelos básicos), agilidad en ciudad por su tamaño contenido, o la ausencia casi total de vibraciones provenientes del motor.

Como inconvenientes del coche: la caja de cambios; de desarrollos muy largos, que favorecía los consumos, pero penalizaba el rendimiento del vehículo; un interior que pese a estar bien acabado era demasiado sobrio y pobre; un volante exageradamente grande, más propio de un camión que de una berlina; y por último, su equipamiento de serie, siendo casi todo opcional y exageradamente caro: cierre centralizado, elevalunas eléctricos o cuentarrevoluciones no eran de serie según versiones.

Para que sirva de ejemplo, en 1987, un 190E 2.3 de 136 CV tenía un precio de casi 4.500.000 pesetas -¡unos 70.000 € de hoy día!-, teniendo como extras imperdonables para un coche de su precio los cuatro elevalunas eléctricos, el aire acondicionado o el ABS; además de la tapicería de cuero, pintura metalizada o techo solar. Recordad de la semana pasada lo que costaba un Renault 21 TXI en 1990…

El 190, pese a su precio, fue un éxito rotundo, como atestiguan sus casi dos millones de unidades vendidas durante sus 11 años de existencia. Aún hoy en día, no es difícil ver alguno de ellos por nuestras carreteras, y no hablemos ya en países como Marruecos, lo que atestigua la extremada fiabilidad con la que siempre contó este modelo. En 1993 sería sustituido por el primer Clase C con código de chasis W202.

Actualmente se pueden encontrar unidades desde 700 euros para un 190E 1.8/2.0, hasta desde unos 10.000 euros a lo que estés dispuesto a pagar por una buena unidad de un 2.3-16, 2.5-16 o incluso un 2.6, estando en otro universo de precios cualquiera de los EVO.

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Sobre mí

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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sergio
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sergio

Se te olvida el experimento Norcoreano, ese si que era exclusivo, que incluso estaba pintado con pintura para casas, con un super sistema de climatizacion, dejaba entrar el aire de fuera….en fin todo un engendro.
En cuanto al verdadero, vale que fuera un modelo de acceso, pero estaba muy a la altura de sus hermanos mayores, ademas junto con el omega ser un propulsión trasera, tenia su punto de exclusividad.
Eso si, es un tanque, motores indestructibles, aguanta el paso del tiempo, maltrato, espero que los que estén en muy buen estado, duren por mucho tiempo

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juan
Invitado
juan

Un par de correcciones; La primera, el 2.3-16v en el mercado europeo salió a la venta en 1984 en Europa con 185cv, no 174cv. Las versiones americanas y las europeas catalizadas rendían algo menos, 168cv y 174cv respectivamente. Por otro lado, se da a entender que el 2.3-16v surgió como necesidad de dar respuesta a BMW y su M3, cuando sucedió justo al contrario. El 325i no era rival para el 2.3-16v, y por tanto BMW contraatacó con el M3. Que si nos detenemos a mirar sus especificaciones es precisamente un L4 de 2.3 litros y 16 válvulas. No hubiera… Leer más »

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