Coche del día: Toyota Corolla Levin/Sprinter Trueno (AE86)

Coche del día: Toyota Corolla Levin/Sprinter Trueno (AE86)

Un coche ideal para los frikis del drift


Tiempo de lectura: 8 min.

El Toyota Corolla Levin/Sprinter Trueno (AE86) es un pequeño coupé de tres puertas con carrocería liftback (con portón trasero) o coupé de dos puertas que Toyota puso a la venta en 1983 y formaba parte de la quinta generación del Toyota Corolla. El código interno -AE86- tenía el siguiente significado: la A indicaba la serie del motor que montaba (concretamente 4A-GE), la E indicaba que es un Corolla, el número 8 representa a la quinta generación del mismo, y el 6 la versión específica dentro de la generación.

Se suele confundir con la versión inferior AE85 (“Hachi Go” en japonés, que significa “8-5”)

Fue el último Corolla con propulsión trasera y se hizo muy popular en Japón gracias a su potente motor y a su reducido peso, ideal para corretear por las carreteras de montaña. También se utilizó mucho en las carreras de los grupos A (hasta 1.600 cm3) y N (entre 2,5 litros si son sobrealimentados y 3 litros si son atmosféricos) y en carreras de circuitos y de rallyes.

Esta quinta generación salió en dos diferentes versiones temporales. La primera se denominó “Zenki”, que en japonés significa “primera mitad” y se produjo entre mayo de 1983 y mayo de 1985. La segunda se llamó “Kouki”, que significa “segunda mitad” y se produjo entre 1985 y 1987. La versión “Zenki” llevaba el logo “Sprinter” encima del piloto trasero derecho y la “Kouki” mostraba los pilotos traseros unidos por la parte superior por una banda roja o bien una banda negra con una raya negra. Los Corolla Levin tenían un logo prominente en la parrilla.

Toyota Sprinter Trueno GT Apex AE86 Initial D 1

Réplica del Toyota Sprinter Trueno de “Initial D” – Fotografía: Tao280m (Wikimedia Commons) CC BY-SA 3.0

El Toyota Sprinter Trueno fue más popular que el Corolla Levin entre sus incondicionales, alcanzando el estatus de leyenda al ser el primer protagonista en el manga de 1995 y serie de animación japonesa “Initial D” de Shuichi Shigeno, aparecida un poco después. El protagonista era un repartidor de tofu llamado Takumi Fujiwara, un estudiante que vivía en la montañosa prefectura montañosa japonesa de Gunma y que trabajaba en una gasolinera durante las vacaciones de verano.

Cada noche recorría en plan drifter con el viejo Sprinter Trueno de su padre pintado en blanco y negro la carretera que atravesaba el monte Akina (o Haruna) para llevar su mercancía a un hotel situado en el otro extremo de este monte a primera hora de la mañana. Con la excusa argumental de que quería dormir más, lo hacía “a fuego”. El padre no solo consentía la práctica, le había enseñado a hacerlo sin tener carné de conducir siquiera. Un amigo de Takumi se compró un Corolla Levin (AE85) por error, lo que fue motivo de burla.

Gracias al manga, serie y demás películas relacionadas de “Initial D”, el Sprinter Trueno alcanzó el estatus de coche de culto

Existían pequeñas diferencias entre el Sprinter Trueno y el Corolla Levin. Este último contaba con faros fijos mientras que el Sprinter Trueno tenía los faros retráctiles, sus líneas eran más angulosas y la parrilla era más grande que la del Sprinter Trueno. Su interior llevaba detalles y elementos propios de los modelos japoneses de la época.

Toyota AE86 Sprinter Trueno GT Apex Black Limited

Toyota Sprinter Trueno GT Apex Black Limited (AE86)

Ambas versiones se vendían con los dos tipos de carrocería. Las dimensiones eran 4.204 mm de largo, 1.626 mm de ancho y 1.336 mm de alto, con un peso de 925 kg en el coupé y 941 kg el liftback, motivo por el cual se ganó parte de su fama al ser tan liviano. La última edición fue una versión especial denominada Black Limited, a modo de despedida antes de que fuese sustituida por la AE92, ya con tracción delantera. Solo se hicieron 400.

El motor DOHC 4A-GEU de 1,6 litros rendía 128-130 CV y se consideró uno de los mejores motores jamás fabricado por Toyota en su momento

El Sprinter Trueno y el Corolla Levin (AE86) se vendieron con dos motorizaciones diferentes que partían del mismo bloque de cuatro cilindros y 1,6 litros de cilindrada (1.587 cm3). Las diferencias fundamentales eran dos: la distribución, que podía ser de tipo SOHC (un árbol de levas en cabeza y ocho válvulas) o DOHC (doble árbol de levas en cabeza y 16 válvulas); la segunda diferencia era el tipo de alimentación, con carburación el caso del motor SOHC e inyección -EFI- en el caso del motor DOHC. Además, tenía admisión variable, el sistema T-VIS, para ayudar a respirar al multiválvulas.

El motor DOHC se ofrecía en dos versiones diferentes: el más potente, con código interno 4A-GEU, rendía 128-130 CV a 6.600 RPM y 149 Nm de par máximo a 5.200 RPM, con doble árbol de levas e inyección de combustible, montado en el Trueno GT Apex, que se vendió en Japón y Europa, considerado uno de los mejores motores jamás fabricado por Toyota; el menos potente, con código interno 4A-GEC, rendía 112 CV a 6.600 RPM y 132 Nm de par máximo a 5.800 RPM, montado en el GT-S y vendido en Estados Unidos, a causa de la regulación de emisiones contaminantes en el Estado de California.

Toyota Corolla Levin GT Apex AE86 1

Toyota Corolla Levin GT Apex (AE86) con carrocería coupé

Existió una versión potenciada de esta familia de motores 4A-GE con 20 válvulas fabricado por TRD (Toyota Race Development) que entregaba 220 CV a ¡10.000 RPM! y 188 Nm a 7.800 RPM. El motor SOHC, con código interno 4A-C, andaba muy justito de potencia, con tan solo 70 CV a 4.800 RPM y 115 Nm a 5.800 RPM. Se montaba en el acabado SR5 americano.

Los Sprinter Trueno y Levin (AE85) se conformaron con un motor de 1.452 cm3 con código 3A-U que entregaba 83 CV a 5.600 RPM y 118 Nm a 3.600 RPM. Disponía de dos cajas de cambio, una manual de cinco velocidades (T-50) diseñada para soportar potencias de hasta 200 CV sin problemas de fiabilidad, y una automática de cuatro velocidades (A42DL).

Los AE86 (o “Hachi Roku”, 8-6 en japonés) eran vehículos perfectos para practicar drift por su ligereza de peso, con 941 kg en versión liftback, su equilibrado reparto de pesos y redondeado por su magnífico motor

Para el que no lo sepa, el drift -en inglés, “derrape” o “deslizamiento”- es un estilo de conducción que consiste en sobrevirar o derrapar de manera que el vehículo forma un ángulo concreto con la dirección en movimiento, y se mantiene. El Sprinter Trueno tuvo una notable participación en el mundo de la competición, participando en las 24 horas de Spa, en numerosos rallyes y en el BTCC (British Touring Car Championship o Campeonato Británico de Turismos).

Interior Toyota Corolla Levin GT Apex AE86

En 1987 Toyota decidió finalizar su producción después de unas ventas discretas, y nunca llegó a comercializarse en España… peninsular ni balear, pero sí disfrutaron de él los canarios, y alguna unidad ha llegado desde otros países europeos. En el mercado japonés y en el estadounidense goza de buena salud aun hoy en día, sobre todo a raíz del auge del drift.

Este Toyota AE86 sirvió de base al futuro GT86, con un motor bóxer atmosférico de 2 litros que entrega 200 CV transmitidos al eje trasero mediante una caja de cambios manual de seis velocidades. Heredó de su antepasado la ligereza y la conducción de la vieja escuela. De otro ilustre antepasado, el 2000GT, heredó varias notas de diseño, ya que no guarda relación con el AE86 estilísticamente hablando.

En la Península tanto un Levin (AE86) como un Sprinter Trueno (AE86) son difíciles de encontrar y están cotizadísimos. Que no te den gato por liebre, lo importante no es que tenga los faros retráctiles (Sprinter Trueno) o fijos (Levin), sino que sea AE86. El AE85, como hemos indicado, es un cepo, pero muy bonito por fuera.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Txesz
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Txesz

La combinación que hizo famoso a este coche en el mundo entero: el dorifto y el Eurobeat

Javier Costas
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¡Cómo conduce el colega!

Pero bueno, los pisarrectas seguirán diciendo que no va rápido porque no tiene turbo.

Javier Costas
Suscriptor

Las pocas unidades decentes que he encontrado en Europa están por encima de los 15.000 euros, y si han sido restaurados con mimo (y todo piezas originales, no truñeados) los hay de más de 20.000 euros, y pasando de los 200.000 kilómetros. Casi cuestan como un GT86 nuevecito.

Voy a ver a cuánto sale traer un japonés. Habrá que plantearse cambiar con la mano incorrecta.

Javier Costas
Suscriptor

Para quien le pique la curiosidad: https://carfromjapan.com/cheap-used-toyota-sprinter-trueno-for-sale?keywords=ae86

Están en torno a los 20.000 euros, por debajo son automáticos o coupés. A esa cifra hay que añadirle todo el proceso de convertirlo en vehículo histórico y legalizarlo, menos de 1.000 no creo. Y el pequeñito problema de que adelantar en carreteras secundarias a un camión es un acto suicida.


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Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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