Coche del día: Peugeot 205 T16

Coche del día: Peugeot 205 T16

Con un palmarés radiante, este modelo creado desde cero para los rallyes es el modelo del Grupo B con mejores resultados


Tiempo de lectura: 4 min.

A día de hoy los coches del extinto Grupo B siguen siendo los más admirados entre muchos aficionados a los rallyes. Su brutalidad, su potencia, el rugido de los motores y el abrupto final protagonizado marcan las líneas maestras de unas leyendas entre las cuales destaca el Peugeot 205 T16. Un modelo a priori menos llamativo que los Lancia 037 y S4. Tecnológicamente no tan audaz como el Audi Quattro S1 – con su motor extrañamente colocado por delante del eje delantero – o el Ford RS2000. Y hasta menos conocido que el Renault R5 Turbo. Pero, sin embargo, más efectivo que los demás al desenvolverse correctamente encima de todos los terrenos.

De hecho, el número de victorias así lo corrobora. 16 de entre 28 rallyes disputados. La mayor cifra de todos los Grupo B, acompañada de 2 campeonatos de constructores y otros dos de pilotos. Así las cosas, el Peugeot 205 T16 es – debates personales aparte – el Grupo B más exitoso en toda la historia de la categoría y uno de los mejores deportivos creados por la marca del león. Y eso que, a pesar de su carácter masivo y familiar, Peugeot firmó en los ochenta y primera parte de los noventa modelos tan espectaculares como el 905 – ganador del Campeonato Mundial de Sport Prototipos en 1992 – o el 405 T16 Grand Raid del París – Dakar.

Una historia que empieza con Jean Todt. Personaje fundamental para el título de constructores conquistado por el Talbot Lotus Sunbeam en 1981. Labor en la que aún ocupando el puesto de copiloto destacó por sus excelentes dotes para la organización de un equipo. Algo que llamó la atención de Peugeot, la cual lo colocó al frente del proyecto para su próximo modelo del Grupo B. De esta forma, en 1983 la marca del león ya exhibía las primeras unidades de las 200 necesarias para la homologación del Peugeot 205 T16. Poco a poco se acercaba el debut en la competición, producido en el Rallye de Córcega de 1984.

peugeot 205 t16 (4)

En la creación de este coche Peugeot supo delegar en Jean Todt, quien había demostrado una excelente capacidad para la gestión de equipos desde su puesto de copiloto en Talbot

Peugeot 205 T16, un coche diseñado desde la visión práctica

Cuando hablamos de un modelo de competición como el Peugeot 205 T16 resulta inaudito hablar de practicidad. Al fin y al cabo, ésta no es en absoluto necesaria para un vehículo que tiene como único objetivo ganar carreras. Sin embargo, cualquier persona con experiencia mecánica en los rallyes sabe la enorme cantidad de imprevistos posibles en inimaginables situaciones. Por ello, aunque estamos ante una máquina diseñada desde cero también vemos ciertos detalles prácticos para el día a día en un rallye. El primero de ellos la posición de su motor.

Un bloque XU de aluminio y cuatro cilindros en línea con 1,8 litros. Colocado en posición trasera transversal ligeramente echado al lado derecho. Una asimetría que no tiene tanto que ver con el reparto de pesos como con poner más fáciles las intervenciones a los mecánicos, dejándoles un espacio libre suficiente para poder trabajar en el motor rápidamente y sin trabas en el momento necesario. Además, en este mismo sentido llama la atención que todos los semiejes de las ruedas fueran iguales. Otra muestra más de la preocupación puesta de cara a que el Peugeot 206 T16 fuese un modelo lo más sencillo posible para los responsables de la mecánica y la logística del equipo.

Una observación interesante, ya que cuando se piensa en el automovilismo´suele caerse en el individualismo del piloto estrella y su máquina. Una visión reduccionista, la cual deja atrás a todos los ingenieros y profesionales necesarios para triunfar como triunfó el Peugeot 205 T16 en el Campeonato Mundial de Rallyes. Respecto a las prestaciones, las unidades de calle se quedaron en 200 CV para sus 1.210 kilos. Sin embargo, las de competición subían hasta los 350 CV – 500 en el caso de la evolución E2 – para un peso que osciló entre 910 y 940 kilos según la preparación.

peugeot 205 t16 (2)

Se fabricaron 200 unidades para el mercado, las necesarias para la homologación en el Grupo B. Eso sí, su potencia quedaba en 200 CV, muchos menos que los más de 500 entregados por algunas unidades de competición

Todo ello para hacer al Peugeot 205 T16 una verdadera bomba en las pistas gracias a la respuesta de su turbo. En primer momento un KKK de respuesta tardía y violenta que posteriormente fue remplazado por un Garrett T31 más progresivo. De esta forma, con pilotos como Timo Salonen, Ari Vatanen o Juhaa Kankkunen este modelo se convirtió en el dominante para el campeonato mundial del momento. Todos ellos con la característica de haber sido apuestas casi personales de Jean Todt, demostrando tener tan buen ojo para las promesas del volante como para llevar a un coche a lo más alto partiendo desde cero.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

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En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.