Coche del día: Peugeot 1007

Coche del día: Peugeot 1007

Un mini-monovolumen que resultó desastroso comercialmente por ser demasiado ambicioso


Tiempo de lectura: 4 min.

Continuando con la tendencia de popularizar conceptos tanto tecnológicos como de diseño encuadrados en un escalón más sofisticado -y caro- de la mano de Peugeot nos encontramos con un moderno urbanita salido de la pluma de Pininfarina: el Peugeot 1007. A primera vista tenía motivos suficientes para ser un éxito de ventas: unas mecánicas decentes, una atractiva estética y una gran versatilidad interior.

Como por arte de magia el vehículo nos mostraba su tesoro interior diciendo unas palabras mágicas: Ábrete “Sesame” (así se llamaba el sistema de apertura)… Bueno, con estas palabras y el accionamiento del mando a distancia, o accionando las manillas de las puertas, y como última opción usando unos pulsadores desde el interior. Hay que recordar que las puertas estaban accionadas mediante un sistema eléctrico, lo que requería un mínimo esfuerzo para su manejo. Las puertas llegaban casi a la altura del paragolpes trasero, lo cual aseguraba el no chocar con la pared aunque estuviese pegado a ella. También facilitaba mucho salir y entrar en un aparcamiento ajustado.

Estas puertas de generoso tamaño de accionamiento eléctrico -dejaban un espacio útil de un metro- daban acceso a un habitáculo interior que daba rienda suelta a una libertad de diseño que Peugeot denominaba “Cameleo” (camaleón).

Pequeño por fuera, pero muy amplio y ergonómico por dentro. Sus asientos, tanto los delanteros como los traseros, gozaban de una configuración propia de un monovolumen de tamaño superior, lo que unido a su generosa altura podían dar cabida a cuatro adultos sin sufrir estrecheces, salvo en espacio para las rodillas en los asientos traseros. Los asientos traseros eran individuales y tenían un reglaje longitudinal de 230 mm, pudiéndose abatir parcial -respaldos- o totalmente -banqueta-. No olvidemos que tan solo medía 3,73 m. El maletero mínimo era de 178 litros, un valor muy reducido. El 1007 estrenó el nuevo sistema de numeración, con cuatro cifras y dos ceros en medio.

Peugeot 1007 2 Si pasamos al capítulo de las mecánicas, estas también resultaban atractivas para utilización urbana. Podíamos encontrarnos con dos motores de gasolina, un 1.4 de ocho válvulas y 75 CV, y un 1.6 16 válvulas con 110 CV; en diésel nos ofrecían un 1.4 HDi de 70 CV. Estos motores los aderezábamos con una caja de cambios manual de cinco velocidades para el 1.6 gasolina y para el 1.4 HDI junto con una semiautomática denominada “2 Tronic”. Su contenido peso arrancaba en 1.168 kg.

Su interior se podía cambiar a nivel estético de una forma tan sencilla como versátil, realizando unos sencillos cambios tales como el panelado de las puertas, las alfombrillas del piso, parte de la tapicería de los asientos o los anillos que enmarcaban las salidas de aireación, dando infinitas combinaciones

Supuestamente el más equilibrado de la gama era el 1.4 HDi, tanto en prestaciones como en consumo -alrededor de 5,8 litros/100 km- y una autonomía superior a los 600 km, aunque las otras dos opciones ganaban en suavidad de funcionamiento. A destacar las cinco estrellas conseguidas en las pruebas EuroNCAP, entre otras medidas de seguridad contaba con ESP, ABS y nueve airbags, incluido el de rodilla.

Peugeot 1007 3 Se ofrecía en tres acabados diferentes: Urban, Dolce y Sporty.

  • Urban: Con el motor diésel HDi 1.4 de 70 CV y cambio manual de cinco velocidades, así como el 1.4 de gasolina de 75 CV, con las dos opciones de cambio, manual de cinco velocidades y la automática “2 tronic” también de cinco velocidades.
  • Dolce y Sporty: Podían montar los dos motores de gasolina y ambas cajas de cambios, aunque el 1.6 solo tenía la opción de la caja automática.

A nivel comercial fue un rotundo fracaso, seguramente debido a su alto precio, ya que sus originales puertas correderas eléctricas eran carísimas y además no caló entre los consumidores europeos; nunca tuvo lista de espera ni demanda. Entre los años 2004 y 2009, periodo de su comercialización, se vendieron 123.256 unidades, bastante debajo de sus expectativas de 150.000-200.000 unidades. Generó una pérdida per cápita de 15.381 euros, con una pérdida acumulada total de 1.896 millones de euros.

Se encuentra en la cuarta posición del top 10 de los mayores fracasos comerciales, por detrás del Smart FortTwo, Fiat Stilo y el Volkswagen Phaeton. Por detrás de él se encuentran el Mercedes clase A de primera generación, Bugatti Veyron, Jaguar X-Type, Renault Laguna, Audi A2, y cerrando la lista, el Renault Vel Satis.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Rest

Uno de sus problemas fue disponer de solo cuatro plazas, eso tiró a mucha peña para atrás.

AP: El último párrafo, cohonudo, da para post largo y tendido.

Danielrs500
Invitado
Danielrs500

Poseo una Revista Top Auto en la cual comparaban este 1007 con el Lancia Ypsilon, dos autenticas rarezas del automóvil moderno, bueno rarezas acá en Colombia y Latinoamerica, no se que tanto en España y Europa en general.

Danielrs500
Invitado
Danielrs500

Genial idea aunque un completo incomprendido, otro Audi A2.

Gonzalo Lara Camarón
Invitado
Gonzalo Lara Camarón

He tenido el placer de conducir uno de ellos en algunas ocasiones y la verdad es que me dejó un sabor de boca genial. Las puertas son una auténtica virguería y mucho más prácticas de lo que pueda parecer en un primer momento. A parte de eso el espacio interior es super generoso pese a las contenidas dimensiones del coche. Yo he catado el 1.4 HDI y sinceramente no es un coche rápido en absoluto.

Javier Costas Franco
Invitado

Ni el gasolina de 75 CV era rápido, era una potencia correcta para ir por zona urbana. Con el HDi de 110 CV hubiese logrado más ventas, el famoso 1.4 HDi cumplía muy bien en economía en coches pequeños, siempre y cuando no tuvieses ninguna prisa.


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

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Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

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Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!