Coche del día: Lamborghini Diablo GTR 2000

Coche del día: Lamborghini Diablo GTR 2000

Un diablo sobre ruedas


Tiempo de lectura: 4 min.

El Lamborghini Diablo GTR 2000 es uno de los modelos más alucinantes e impresionantes de la firma italiana. Fue una versión especial de la cual se fabricaron únicamente 30 unidades para todo el mundo, a un precio inicial de 310.000 dólares de entonces. Se presentó en el Salón del Automóvil de Bolonia de 1999, y estaba orientado sobre todo a circuitos, sustituyendo al Diablo SVR para participar en la copa monomarca que organizaba Lamborghini.

La unidad nº 22 perteneció al equipo Reuter Engineering, que lo adquirió para correr en el campeonato Lamborghini Supertrofeo en 2002, un año después de que empezase a competir, y se vendió posteriormente a un particular.

Su exterior resultaba muy llamativo con el naranja o amarillo como colores básicos. El paragolpes delantero llevaba la parte central en color gris oscuro, con unas enormes tomas de aire. Los faros iban encastrados en el capó, con dos pequeñas tomas de aire en la parte superior, y una gran salida en el centro del mismo capó.

Lamborghni Diablo GTR 2000 2

El lateral destacaba por unas grandes entradas de ventilación para los frenos traseros y unas preciosas llantas de aleación de cinco brazos hechas en magnesio, de color negro. La trasera resultaba más imponente si cabe, con un enorme alerón en color negro atornillado directamente al chasis, dos pilotos dobles redondos enmarcados en negro y dos enormes salidas de disipación del aire procedente del motor debajo de ellos. En el centro de su parte inferior destacaba un no menos impresionante tubo de escape doble.

En su interior brillaban detalles como un volante y unas butacas de la marca Momo, una palanca de cambios de tipo rejilla o en H, un cuadro de mandos totalmente analógicos, o un pedalier de aluminio. Iba convenientemente reforzado por una estructura de tubos a modo de jaula antivuelco. La consola central contenía números botones e interruptores para controlar todos los elementos de la mecánica. El salpicadero estaba forrado en Alcántara, al igual que la consola central y el volante, alternándose con la fibra de carbono.

Este Lamborghini Diablo GTR 2000 estaba construido sobre la base del Diablo GT. Entonces se decidió homologarlo para hacerlo apto y circular por la calle, por lo que se lo sometió a ciertos trabajos para ello, como sustitución de algunas piezas de fibra de carbono, tanto en el interior como en el exterior, sustituyendo las ventanillas de vidrio por otras de plexiglás.

Lamborghni Diablo GTR 2000 5

Sus dimensiones eran 4.300 mm de largo, 2.040 mm de ancho y 1.115 mm de alto, con una batalla de 2.650 mm. Solamente el techo y las puertas eran de aluminio, el resto de la carrocería era de fibra de carbono consiguiendo con ello unos excelentes 1.395 kg en la báscula.

A nivel mecánico sufrió modificaciones sustanciales, como la eliminación del sistema de tracción total (este GTR es de propulsión y con caja de cambios manual). Se reforzó el chasis para aumentar su rigidez torsional, y elementos como amortiguadores, muelles y barras estabilizadoras aumentaron su dureza para controlar los balanceos cuando se corría por circuito.

El motor era un V12 atmosférico de 6 litros (5.992 cm3), llegando a rendir 590 CV a 7.300 RPM y un par máximo de 640 Nm a 5.500 RPM. Se realizaron ajustes en la centralita electrónica y se cambió el colector de admisión, sincronización variable de válvulas, bielas de titanio o un cigüeñal aligerado, entre otras muchas cosas.

Lamborghni Diablo GTR 2000 4

La distribución se realizaba mediante dos árboles de levas en cada culata, contando cada cilindro con cuatro válvulas. La alimentación era por inyección indirecta. El bloque y la culata estaban fabricados en aluminio. Sus prestaciones teóricas eran una velocidad máxima de 339 km/h, alcanzando en 3,5 segundos los 100 km/h desde parado.

Como hemos comentado anteriormente, la caja de cambios era manual, de cinco relaciones, que transmitía la caballería a las ruedas traseras. Creo que se disfruta mucho más que con una caja automática, sin lugar a dudas. La suspensión contaba con estructura de paralelogramo deformable, muelles y amortiguadores de tarado duro con barras estabilizadoras en ambos ejes. Su equipo de frenos llevaba discos ventilados en ambos ejes de la casa Brembo, con diámetros de 355 mm delante y 335 mm detrás.

A principios de 2018 el precio inicial de la unidad nº 22 era de unos 535.000 euros. No puedo confirmar cuál es su dueño actual, pero a buen seguro que lo habrá disfrutado. No en vano fue el superdeportivo más extravagante y duro que Lamborghini había fabricado hasta la fecha.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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