Coche del día: 1969 Dodge Charger Daytona

Coche del día: 1969 Dodge Charger Daytona

El más rápido de la NASCAR


Tiempo de lectura: 4 min.

El Dodge Charger Daytona fue uno de los modelos más superlativos de la época dorada de los muscle cars americanos. Se creó para batir a sus rivales de la NASCAR -acrónimo de National Association for Stock Car Auto (Asociación Nacional de Carreras de Automóviles de Serie)- en las pruebas de velocidad, y vaya si lo consiguió. Hoy en día son dificilísimos de encontrar y por ello están altamente cotizados. Se le conoció también como el “guerrero alado”.

Recordamos que la época dorada del automovilismo estadounidense terminó con la crisis del petróleo de 1973. Grosso modo podríamos decir que hasta entonces su evolución tecnológica  era totalmente diferente a la del mercado europeo y japonés, con un crudo barato en el mercado y unos impuestos “relajados”. Ello propició  la creación de unos vehículos con unos gigantescos motores atmosféricos, con un único objetivo: más y más caballos. Esto se realizaba normalmente a base de elevar las cilindradas. Cuando el petróleo “ilimitado” y “barato” se terminó, hubo que cambiar el chip.

El 1969 Dodge Charger Daytona, un coche de tamaño medio en aquellas latitudes (5.283 mm de largo, 1.946 mm de ancho y 1.351 mm de altura), necesitaba producirse en la cantidad de 500 unidades de calle para poderse homologar y competir en la NASCAR. Las modificaciones más importantes a las que se tuvo que someter el Daytona fueron un frontal en forma de cuña, con unos faros retráctiles integrados, una luneta trasera nueva, y un alerón trasero de 60 cm de altura. Los bocetos de su diseño salieron de la mano de John Pointer, un ingeniero de misiles de Chrysler.

Dodge Charger Daytona 1969 2

El Daytona “básico” iba equipado con el propulsor V8 440 Magnum, de 7,2 litros de cilindrada y 380 CV. Los más potentes llevaban en sus entrañas el mítico V8 426 HEMI, de 7 litros y 425 CV a 5.000 RPM, y un par motor de 665 Nm a 4.000 RPM. Estos valores eran los oficiales, en la práctica solían ser más elevados

El Charger a secas tenía las formas totalmente cuadradas, y conseguir un Cx de 0,28 (gracias al túnel del viento) con estas modificaciones era algo casi de ciencia ficción. Dichas modificaciones funcionaron en circuito, de hecho fue el primer vehículo que superó la barrera de las 200 millas/hora (320 km/h) en la NASCAR, en marzo de 1970, récord que mantuvo durante 17 años.

Estos motores podían ser combinados con una transmisión automática de cuatro velocidades o con una manual de tres. Para los temerarios recordar que llevaba tambores como sistema de frenos en el eje trasero y discos ventilados en el delantero; necesita 84 metros para pararlo desde 130 km/h.

No tenemos datos oficiales de sus prestaciones al ser un modelo para competición, pero para hacernos una idea, el Dodge Charger con motor HEMI de 7 litros y 425 CV tardaba 5,5 segundos para alcanzar los 100 km/h y una velocidad máxima de 219 km/h.

Dodge Charger Daytona 1969 3

Con este motor HEMI requería 4 segundos para pasar de 80 a 120 km/h, y ¡6,3 segundos de 80 a 180 km/h! Si algo tenían estos bichos era par motor para unas recuperaciones estratosféricas

Entre 1969 y 1970 consiguieron 22 victorias en la NASCAR, hasta que cambiaron la normativa y no pudieron seguir compitiendo. La realidad era que resultaba insultantemente dominante en las carreras, y por ello cambiaron las reglas de competición, para joderlo quitarlo de la circulación.

En circuito alcanzó su objetivo, pero a las unidades de calle les costaron salir del concesionario. Los 503 ejemplares fabricados entre 1969-1970 no se vendieron por completo hasta 1972, y muchos de ellos se utilizaron como banco de repuestos para los modelos Charger R/T y Road Runner.

En el año 2006 se puso a disposición del público una versión actual de este mítico modelo. Le siguieron un par de generaciones más, siendo la lanzada a mediados del año 2017 la más reciente. Se consiguieron importantes avances en estética y prestaciones. Como suele suceder en estos casos, existen opiniones encontradas entre los seguidores de ambas versiones. Pero el Dodge Charger Daytona de 1969 siempre será un clásico inmortal.

COMPARTE
Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.

Ángel Arias

La historia del automóvil está llena de grandes emprendedores, de ideas arriesgadas, curiosas casualidades, irreconciliables enemistades y muchos fracasos. Es un mundo intenso y fascinante del que muchos hemos quedado cautivados. Cualquier vehículo con un motor me parece interesante, ya sean motocicletas, automóviles, camiones, aviones o barcos; es estupendo sentir la brisa del viento en la cara sobre uno de ellos. Si estáis aquí es porque compartimos afición.

Alejandro Delgado

Jesus Alonso

Javier Gutierrez