Coche del día: Chrysler Crossfire 3.2 V6

Coche del día: Chrysler Crossfire 3.2 V6

Un Mercedes SLK con traje americano


Tiempo de lectura: 4 min.

En el amanecer del milenio en Chrysler observaron que los modelos americanos no gozaban de buena aceptación en el mercado europeo. Si se comparaban sus modelos con los que se fabricaban en Europa los productos made in USA solían tener unos chasis orientados a la comodidad, motores más glotones, peores terminaciones y unas prestaciones inferiores.

A algunos fabricantes del otro lado del charco se les encendió una bombilla y se dieron cuenta que si sustituían su tecnología por la europea y mantenían su diseño exterior podían aspirar a aumentar sus ventas en el viejo continente; con este pensamiento nació el Crossfire.

Su construcción se encargó a Karmann en Alemania, con un 89% de piezas originales de Mercedes-Benz, ya que por entonces había un alianza entre ellos (DaimlerChrysler AG). El Chrysler Crossfire estaba disponible con dos carrocerías, coupé y descapotable. Fue uno de los últimos exponentes de la vieja automoción americana y símbolo de fusiones empresariales, dotado de un gran magnetismo y cargado de pasión.

Así nos encontramos con un biplaza con la base mecánica del Mercedes SLK 320, ya que compartía chasis, caja de cambios y motor, pero con estilo y personalidad propias. Era un modelo con muy buenas prestaciones y del que se disfrutaba de la conducción, aunque no se le podía considerar un deportivo como tal. Llamaba la atención su pequeño tamaño: 4.059 mm de largo, 1.766 mm de ancho, 1.305 mm de alto y batalla de 2.400 mm.

Chrysler Crossfire Limited Coupe 3

Su exclusividad y su impactante estética tenían un precio -45.000 euros-, pues tan solo costaba 1.870 euros menos que el modelo de Mercedes, y por menos dinero –unos 7.000 euros- encontrábamos otros modelos tan atractivos con mejores prestaciones y más deportivos, como Nissan 350Z o Mazda RX8

Una vez en su interior su posición de conducción era bastante deportiva, se iba sentado bastante bajo, con las piernas estiradas, con unos asientos dotados de una buena sujeción lateral y un buen mullido, además de una tapicería de piel, regulación eléctrica y con calefacción. El volante carecía de regulación en altura, aspecto que molestaba poco a la hora de encontrar una buena posición de conducción.

Ya sentados observamos una instrumentación clara y muy justa, pues ni siquiera llevaba ordenador de a bordo, aunque con unos mandos muy a mano. Si empezamos a husmear por su interior veremos que la calidad de los plásticos y sus ajustes eran los típicos de los coches americanos de la época: exceso de plásticos duros de poca calidad, así como unos ajustes tirando a malillos. Al menos contaba con dos amplias guanteras y un aire acondicionado -que no climatizador- dual bastante eficaz, y una buena insonorización.

El maletero era tirando a pequeño -215 litros- y sin una cortinilla que tapase el equipaje, problema que subsanó Chrysler añadiéndolo de forma gratuita y un juego de maletas como regalo para sus clientes. La visibilidad delantera era correcta, la trasera muy mala, algo común en la mayoría de los coupés.

Chrysler Crossfire Limited Coupe 2

Su motor era un 3.2 V6 atmosférico en posición delantera longitudinal, que entregaba 218 CV a 5.700 RPM y un par máximo de 310 Nm entre 3.000 y 4.600 RPM. Tenía un sistema de admisión variable dependiendo del régimen de giro, y un sistema similar a los Twin Spark de Alfa Romeo, pues llevaba dos bujías y tres válvulas por cilindro: dos de admisión, para una buena respiración, y una de escape. Se podía elegir una caja manual de seis velocidades o bien una automática con convertidor de par de cinco velocidades.

Sus prestaciones básicas eran una velocidad punta de 242 km/h, 6,9 segundos de 0 a 100 km/h y un consumo medio que rondaba los 11 l/100 km. También existió una versión con compresor volumétrico que aumentaba su potencia hasta los 335 CV, denominada SRT6.

Una vez rodando por carretera se observaba la dualidad de este coche: un motor con buen rendimiento, sobre todo a medias y altas revoluciones, con un agradable sonido casi racing. Su comportamiento estaba más orientado al confort que a la efectividad, debido a una amortiguación algo blanda y una dirección demasiado asistida, restando agilidad en las curvas enlazadas y algo de precisión en los giros. Una suspensión algo más dura no le hubiese restado comodidad y hubiese ganado en efectividad.

Sus frenos eran bastante efectivos, con discos en ambos ejes, ventilados los delanteros, y con buen tacto, ayudados por el ABS, ESP y control de tracción. Tal vez iba calzado en exceso, con medidas de 225/40 R18 Z delante y 255/35 R19 Z detrás.

Uno de los pocos rivales que tuvo fue el Audi TT, que contaba con dos pequeñas plazas traseras, aunque se comportaba más como un biplaza. Este producto fusión de dos compañías fue un fracaso total debido a sus bajas ventas y sus altos costes de producción y transporte, y a finales del año 2007 decidieron detener su producción fabricando las últimas 2.000 unidades y rompiendo este tipo de relación comercial para siempre.

Otro coche con espíritu RACER para guardar en el baúl de los recuerdos…

COMPARTE
Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

4
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Carlos
Invitado
Carlos

He aquí la demostración de que el hecho de que los coches americanos se vendan poco en Europa es más una cuestión de incultura de la gente y prejuicios que otra cosa. Si no este coche europeo con chapita americana debería haberse vendido como churros. Esto demuestra que el problema no es que sean malos coches (porque sino en este caso los europeos también lo serían ya que es un mercedes) sino que la gente la sacas de BMW, audi y Mercedes y todo les parece mal, y más si es americano….

Javier Costas
Editor

Carlos, los coches americanos en esa época -entiéndase que hablo de marcas americanas- estaban claramente un escalón por debajo de sus equivalentes europeos. Te hablo de Dodge Caliber, Chrysler 200 C Sebring, Jeep Cherokee, Chevrolet HHR… y sí, los tuve todos de prensa. Chrysler no es equivalente de Mercedes-Benz, no por asomo, al menos en Europa. En EEUU Lexus ha sido el referente en marcas Premium durante 11 años. Igual eso debería decirnos algo.

toni_degourlan
Invitado
toni_degourlan

Normal que no tuviera exito…muy caro, interior mediocre, sin climatizador (en serio? 45.000€ y solo lleva aire acondicionado??) era bonito y diferente, pero la gente no es tonta…

Raul Andreo Jimenez
Invitado
Raul Andreo Jimenez

La trasera, con perdón, me recuerda a un perro cagando cosa q tb me sucede con un pequeño SUV superventas como el Juke, y no soy el único


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ignasi Puig

Es curioso que me entusiasme cualquier actividad relacionada con los coches ¿El escribir? Para trasmitir. Trasmitir conocimiento, pasión y sensaciones; hacerte llegar aquello por lo que me vuelvo loco. Súmale que aprendes y ya es una terrible adicción.

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba', algo digno de que me cortaran los dedos. Pero hoy me gano un sueldo como redactor, ¡las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores la charla sería de órdago y si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Javier J. Navarro

Javier es más conocido por hablar de finanzas y economía, pero ha estado obsesionado con los coches desde que sabía pronunciar los nombres de los modelos.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!