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Coche del día: Aston Martin V12 Zagato

Joya británica con diseño italiano

Coche del día: Aston Martin V12 Zagato

Este espectacular coche estaba a la altura del motivo de su creación, el 50 aniversario del Aston Martin DB4 GT Zagato, en producción desde 1960 hasta 1962. Tomaba como base el Aston Martin V12 Vantage presentado en el año 2010 y compartía con él chasis y motor, un V12 delantero longitudinal de 5.935 cc de 510 CV, no así la carrocería, que era totalmente nueva creada por el diseñador italiano Zagato.

Esta construida con elementos de fibra de carbono como los paragolpes, la parte inferior de la carrocería, la tapa del maletero y el resto en aluminio utilizando antiguas técnicas artesanales que no eran nada sencillas, pues a modo de ejemplo las aletas estaban hechas por siete partes diferentes posteriormente ensambladas en el chasis; con el techo sucedía lo mismo, consta de cinco piezas unidas a mano. Estas calidades de fabricación solo podían ser llevadas a cabo por artesanos.

La mano de Aston Martin se nota en el frontal en detalles como sus faros redondeados, elegancia en sus líneas y una generosa rejilla; el diseño italiano lo descubrimos en la línea lateral con unas grandes rejillas con la Z de Zagato y en la zaga unos grupos ópticos con fondo negro -nos recuerdan al Ferrari FF-, y un gran difusor trasero de fibra de carbono.

Es un auténtico coche de competición y así lo atestiguan las barras antivuelco que se ven a través de sus ventanillas. Además posee detalles que destilan deportividad y agresividad, como las entradas de aire del capó, el frontal y los extractores de aire caliente de las aletas delanteras; igual ocurre con la trasera, basta, brutal y atrayente al mismo tiempo.

Como hemos comentado antes lleva un motor delantero longitudinal V12, con una potencia máxima de 517CV a 6.500 RPM y un par máximo de 570 Nm a 5.750 RPM con caja manual de 6 velocidades. Su peso oscila entre los 1.680 kg y los 1.755 kg, y el consumo mixto ronda los 16 l/100km. Sus dimensiones son 4.385 mm de largo por 1.865 mm de ancho y 1.250 mm de alto, y sus prestaciones máximas reales, no de velocímetro, son 305 km/h de velocidad punta y 4,2 segundos de 0 a 100 km/h.

Se necesitaron unas 2.000 horas para fabricar cada una de las 150 unidades que se produjeron

La suspensión es independiente con paralelo deformable en los dos ejes, los frenos son carbocerámicos con diámetros de 398 mm y 360 mm con pinzas de seis y cuatro pistones delante y detrás. El control de estabilidad cuenta con un modo racer por si quieres -y puedes- darte unas vueltecitas en circuito.

Cuenta con dos tipos diferentes de asientos, según el tipo de ajustes que podían llevar y el peso de estos; ambos van calefactados de forma opcional. También lleva como equipamiento de serie navegador, conexión Bluetooth, retrovisores con calefacción, cámara de visión trasera, un equipo de sonido opcional Bang & Olufsen… Su precio, unos 396.000 euros, una baratija si lo comparamos con el One 77. ¿Cuántos encargamos?

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.