Dos Range Rover de Juan Carlos I se subastaron por más de 150.000 euros

Dos Range Rover de Juan Carlos I se subastaron por más de 150.000 euros

Los primeros SUV de lujo del rey emérito


Tiempo de lectura: 4 min.

Juan Carlos I ha sido siempre un aficionado a los coches y ha tenido una colección bastante interesante. El pasado sábado se subastaron en la Techno Classica de Essen dos ejemplares que son prácticamente desconocidos para el público español: dos Range Rover, uno descapotable y otro blindado. Ahora son los dos Range Rover clásicos más caros del mundo.

El primer ejemplar es un Range Rover Cabriolet, encargado en 1973 por el entonces príncipe a la edad de 35 años y ya designado como sucesor político de Franco. Fue utilizado en la década de los 70, con un interior de lujoso cuero y salpicadero de madera creado por Wood & Pickett. En el exterior se distingue por la parrilla de líneas horizontales y llantas Wolfrace.

Su corazón mecánico es el eterno motor 3.5 V8 de Rover, equipado con transmisión automática. Fue completamente restaurado en 2005 y pasó a formar parte de una colección privada en Dinamarca. Según la casa de subastas Coys, el motor va como la seda y el techo practicable eléctrico funciona bien. Se estimó un valor de 35.000 a 45.000 euros, pero fue adjudicado por 78.350 euros.

Ya siendo rey de España, Juan Carlos empezó a tomarse más en serio su seguridad personal y encargó en 1977 al especialista londinense en seguridad Alcom Devices que le preparase un Range Rover blindado, esta vez de carrocería convencional. Alcom le colocó blindaje y cristales antibala con un espesor de 10 mm. El frontal dispone de una defensa para poder embestir a otro coche y salir airoso de una situación realmente chunga. La parrilla en H luce idéntica a la del descapotable.

Esta unidad estaba equipada con un sistema de comunicación para poder localizar al monarca en cualquier lugar, además de estar protegido ante escuchas. También disponía de luces especiales, televisión, sirena, sistema de extinción de incendios, reserva de oxígeno y un cañón de humo para crear una situación de visibilidad nula alrededor del coche. Este es de cambio manual, por omisión debe tener el mismo motor V8.

El interior también fue trabajo de Wood & Pickett, con asientos Recaro delante y trasero de una pieza, obviamente con buen cuero, un juego de vasos, abridor, etc. Uno de los factores que explica su elevado precio de subasta es que solo tiene 3.300 kilómetros. Coys estimó el mismo valor que el descapotable, y se ha subastado exactamente por la misma cifra, 78.350 euros.

Range Rover blindado de Juan Carlos I

¿Necesitaba Juan Carlos de Borbón un coche blindado? En esa época desde luego que sí

El rey ha sido uno de los objetivos más ambicionados por ETA, incluso desde que era príncipe. Hubo un plan para secuestrarlo en 1974, pero lo frustró el etarra José Mª de Azaola -Yokin-, que dio una pista que desbarató el plan; sus antiguos compañeros le asesinaron en 1978. En la década de los 80 se fraguó otro plan para asesinarlo en Baqueira Beret, habitual destino vacacional de invierno de la familia real. En 1995 se abortó otro intento de asesinarlo en Mallorca, cuando la policía sorprendió a tres etarras en un piso de Marivent.

En lo que se refiere a magnicidios, ETA llegó a lo más alto liquidando al presidente del Gobierno en 1973, Luis Carrero Blanco, que viajaba en un Dodge 3700 GT junto a otros dos policías. Volviendo a la época que nos ocupa, el 17 de agosto de 1977 la policía encontró un artefacto explosivo en el paseo marítimo de Palma de Mallorca. Su objetivo habría sido tanto el rey como el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez. Otro grupo terrorista de la época, el GRAPO, se atribuyó la autoría, aunque ese extremo no fue confirmado según informó El País.

Desconozco si el Range Rover blindado habría sido el vehículo que recibiese el bombazo, y si lo habría podido soportar. Resulta bastante comprensible que el monarca se hiciese con un coche capaz de protegerle en una situación extrema, aunque es lógico preguntarse también qué coste tuvo en su momento -dudo que lo sepamos nunca- y si se incluyó en el presupuesto de la Casa Real.

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Sobre mí

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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