No digáis que no estabais avisados, porque hace unas pocas semanas ya os contamos aquí que estábamos a punto de ver uno de los restomods más espectaculares de los últimos tiempos. Se trata del Eccentrica Lamborghini Diablo, el cual ha podido contemplarse en días recientes en Milán, durante su presentación, antes de que inicie un periplo que le llevará de Goodwood a Estados Unidos para dejar a todos atónitos ante su exquisita combinación de respeto al modelo original e implementación de la más moderna tecnología.
Detrás de esta compañía con sede en San Marino se encuentra el empresario Emanuel Colombini, quien es además un entusiasta y coleccionista de vehículos de la marca de Sant’Agata Bolognese. Con este Eccentrica Lamborghini Diablo, la primera creación de esta empresa, quiere llevar a cabo su particular contribución al sexagésimo aniversario del fabricante italiano. El resultado no cabe duda de que es un magnífico regalo. El diseño de este restomod ha sido realizado por BorromeodeSilva, quien ha definido las líneas de su carrocería, con ciertos aires cyberpunk y que está fabricada con resinas compuestas. Las proporciones de su carrocería son prácticamente las mismas que las del modelo de base, puesto que se mantiene su longitud de 4.460 milímetros. Sin embargo, este Eccentrica Lamborghini Diablo ha visto aumentada la distancia entre ejes y, de manera equivalente, reducida la extensión de los voladizos delantero y trasero. Junto con el incremento de su anchura, este modelo tiene una presencia aún más imponente si cabe que el deportivo original.
En su frontal se ha rediseñado la calandra, que mejora asimismo el comportamiento aerodinámico de este modelo respecto del original. Llaman la atención sus faros, que podríamos considerar una versión moderna de los escamoteables originales. Aunque no se levantan para mostrarse, sí que cuentan con unas láminas que se desplazan para dejar a la vista sus faros de ledes, y pueden adquirir hasta tres posiciones diferentes. También la parte trasera es de nueva factura, en la que destaca una rejilla de titanio obtenida mediante impresión 3D. Las dos salidas de escape ovaladas se encuentran situadas en una posición un tanto elevada, parcialmente cubiertas por un protector horizontal que se ha añadido en esta zona.
Eccentrica ha rediseñado por completo la carrocería sin perder de vista las proporciones y las líneas del modelo de base, misma aproximación que se ha llevado a cabo en su interior
El interior guarda íntima relación con el del modelo original. Aunque se han integrado algunas soluciones modernas, como una instrumentación digital —cuya disposición es totalmente noventera y no incluye pantalla alguna—, se mantiene la disposición de la caja de cambios del modelo de origen. Eso sí, los elementos de plástico se han sustituido por otros materiales más refinados, por así decir, y todo el habitáculo está tapizado en cuero negro y Alcantara azul.
Por lo que se refiere al propulsor, su configuración es la misma que en el Lamborghini Diablo original, es decir, se trata de un V12 de 5,7 litros de capacidad. Ahora bien, Eccentrica ha realizado algunos cambios para extraer más potencia de este bloque, entre los que podemos mencionar nuevas válvulas y árboles de levas. Así, son 550 CV de potencia máxima para este Eccentrica Lamborghini Diablo —desde los 492 CV de origen— y 600 Nm de par —frente a los 580 Nm del modelo de base—. De este modo, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y puede alcanzar hasta 335 km/h de velocidad punta.
Como apuntábamos anteriormente, se trata del primer modelo que desarrolla esta joven compañía italiana, aunque muchos de los trabajadores implicados en el proyecto ya cuentan con una dilatada trayectoria trabajando con restomods. Tras su puesta de largo en Milán, podremos verlo en el Festival de la Velocidad de Goodwood, antes de que inicie un recorrido por Estados Unidos en el que tratará de convencer a 19 compradores —ese es el número de unidades que se fabricarán— para que desembolsen los 1,2 millones de euros que costará cada ejemplar.
David García
No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.COMENTARIOS