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Bugatti Baby II, un «juguete» para los niños (y no tan niños) de gran soltura económica

Es de propulsión eléctrica y tan solo 500 ejemplares serán construidos

Bugatti Baby II, un «juguete» para los niños (y no tan niños) de gran soltura económica

En el Salón del Automóvil de Ginebra de marzo, Bugatti no solo presentó La Voiture Noir de 12 millones de euros. En el stand de la marca también había un modelo de nueva factura, el Bugatti Baby II, aunque por entonces tan solo como un modelo impreso en 3D. Se había diseñado para los más y menos niños, y se venderá por la modesta suma de 30.000 euros como precio de partida.

El icónico Bugatti Type 35 ocupa un lugar especial en el corazón de aquellos que aprecian la historia del automóvil. El fundador de la compañía, Ettore Bugatti, lo sabía desde el principio. Por eso nació el Bugatti Baby original en 1926, cuando Ettore diseñó para su hijo Roland de cuatro años el Bugatti Baby original. Era la réplica perfecta para alguien demasiado joven para apreciar adecuadamente la realidad, y fabricó apenas 500 ejemplares.

Apodado como XP1, este prototipo es el resultado de una colaboración entre Bugatti y The Little Car Company. Bugatti quería hacer una versión moderna y más accesible del Baby original, inspirada en una leyenda de antaño, el Type 35 estrenado en el Grand Prix de Lyon de 1924. Aunque el Baby primigenio se diseñó a una escala de 1/2, el Baby II se ha fabricado como un modelo a tres cuartos que, lejos de servir solo para críos adinerados, también será disfrutado por algunos adultos.

Bugatti Baby II (1)

“El Bugatti Baby II ha crecido para ser más adolescente, y debo decir que estoy muy emocionado de verlo en las instalaciones de Bugatti en Molsheim” – Stephan Winkelmann, CEO de la marca.

Al construir el Baby II, Bugatti trató de replicar de la manera más fidedignas del Type 35, como el eje delantero hueco, ruedas de ocho radios con neumáticos Michelin, un salpicadero de aluminio torneado con un reloj/cronómetro y una recreación digital del medidor de presión de combustible. Aunque se utilizó el tono French Racing Blue para el prototipo, el Bugatti Baby II se puede pintar en los mismos colores del Chiron.

El Bugatti Baby II tiene propulsión trasera y un diferencial de deslizamiento limitado, se puede pedir con un paquete de baterías de iones de litio de 1,4 kWh o de 2,8 kWh, que se espera que tenga un alcance cercano a los 30 kilómetros. Ambas baterías alimentarán un motor eléctrico que se puede configurar en el modo infantil de 1 kW (1,4 CV), que puede alcanzar aproximadamente los 20 km/h, o en el modo adulto de 4 kW (5,4 CV), que puede alcanzar hasta 45 km/h.

Bugatti Baby II (11)

Con un peso marcado en báscula de 230 kilos, su autonomía estimada es de unos 30 kilómetros

El habitáculo del Bugatti Baby II presenta un clásico volante de cuatro radios con el aro de madera, un salpicadero de aluminio torneado y los diales personalizados. El tacómetro del coche, la presión del aceite y los medidores de nivel de combustible han sido reemplazados por un velocímetro, un indicador de nivel de batería y un medidor de potencia, como ya estrenó en su día el Veyron.

La bomba de presión de combustible se ha replicado digitalmente y se ha reutilizado como un selector de cambio (avance y retroceso), mientras que el kit estándar incluye una bocina, espejo retrovisor, freno de mano y un control remoto para desactivar el coche a distancia. El interior también alberga una placa con el número del chasis, mientras que la característica parrilla “Macaron” cuenta con 50 gramos de plata maciza encima del logotipo, como el Chiron.

El Bugatti Baby II está disponible en tres especificaciones. El modelo de acceso viene con una carrocería compuesta; el Vitesse de gama hace lo propio con fibra de carbono, y Pur Sang se presenta con una carrocería de aluminio hecha a mano. Al igual que con el Bugatti Chiron, los dos niveles de equipamiento más caros también vienen con una Speed Key que deslimita las prestaciones hasta los 10 kW (13,6 kW) y una velocidad punta sin especificar.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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