Ya lo hemos dicho en alguna ocasión, la prohibición de los motores de combustión en Europa va a traer cola. Por un lado, habrá una explosión de automóviles eléctricos durante los próximos años que irá cubriendo, como cabe esperar, la oferta de las diferentes marcas. Por otro lado, habrá fabricantes que harán cábalas para poder evitar esa prohibición durante un tiempo, como es el caso de los fabricantes de deportivos italianos (que se ven apoyados por el gobierno de su país) y hay otros, como BMW, que no están de acuerdo con la situación y que seguirán, al menos de momento, con sus motores de combustión.
Así se ha ido viendo a lo largo del tiempo, pues mientras el resto de fabricantes van anunciando sus estrategias de transición y fechas definitivas para la electrificación total de la gama, en BMW han sido reacios a ofrecer ningún tipo de información al respecto. Es cierto que cuenta con varios modelos totalmente eléctricos y otros híbridos enchufables, pero los motores de combustión siguen siendo la base de todo el catálogo y la marca seguirá apostando por ellos durante todo el tiempo que pueda.
Toyota es otra de las marcas que no han anunciado su plan de futuro para la electrificación de sus vehículos, aunque a día de hoy es el paladín de la hibridación y uno de los fabricantes que más ventaja tiene en otras tecnologías, como la pila de combustible. De hecho, BMW y Toyota están trabajando juntas en el desarrollo de nueva tecnología de pila de combustible, que ha pasado a ser otro de los focos de atención para el futuro del automóvil.
Los japoneses ya dejaron claro que la tecnología de sus motores irá en consonancia de la demanda y que ofrecerán únicamente motores eléctricos, cuando la situación lo permita. Es decir, Toyota no fabricará eléctricos hasta que la infraestructura y la tecnología sean lo suficientemente buenas como para suplir al 100% a los coches con motor de combustión. Algo para lo que todavía queda mucho tiempo por delante y posiblemente, sean más de 10 años.
Desde BMW, por su parte, han llegado unas declaraciones al respecto que dejan ver, aunque de forma muy limitada, como podría ser el futuro de la marca. Según el CEO de la compañía alemana, Oliver Zipse, BMW estará lista para dar el salto en aquellos mercados en los que se impongan los coches eléctricos. Sin embargo, han sido unas declaraciones no faltas de escepticismo.
“Estaremos listos para la prohibición de coches de combustión interna. Si una región, una ciudad o un país tiene la idea de prohibir los coches térmicos, tendremos una oferta. El Grupo BMW no está preocupado por esto, si es una buena idea es otra cuestión… Pero tendremos una oferta” – Oliver Zipse, CEO de BMW
Por otro lado, BMW confirmó que para el año 2030, el 50% de su catálogo estará compuesto por vehículos eléctricos puros. Pero serán eléctricos que nunca superarán los 600 kilómetros de autonomía, otro foco en el que muchos fabricantes guerrean buscando autonomías que van camino de los 1.000 kilómetros. La marca alemana ya comunicó en su día, que no ven necesarias las autonomías de más de 600 kilómetros.
Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS