¿Quieres circular más seguro? Pues que conduzca ella

¿Quieres circular más seguro? Pues que conduzca ella

La edad y el sexo del copiloto es más importante de lo que parece


Tiempo de lectura: 4 min.

El titular puede provocar más de un cortocircuito mental, pero se trata de una de las conclusiones de un estudio. No es de rabiosa actualidad, lo elaboró la Fundación Línea Directa y el Centro Zaragoza en 2015, pero la DGT lo ha revivido con un tuit. Me entró curiosidad y lo he mirado.

El tipo de pareja más habitual en las carreteras españolas, de acuerdo al estudio, es de hombre al volante y mujer de copiloto. La combinación más segura no es esa, es que ella se ponga a conducir y el varón vaya sentado a su lado. La combinación más peligrosa es de varón con varón, sobre todo cuando el copiloto es joven (18-29 años), tres veces más riesgo que cuando conduce una mujer y lleva a otra de copiloto. Curiosamente, el mejor copiloto es un varón de 60 a 69 años que no interfiere -para mal- con el conductor.

Nos vamos a centrar únicamente en el sexo de los ocupantes delanteros (o su género, desde una perspectiva sociocultural). El resto no nos importa. También tendremos que aparcar los tópicos relativos a ellas y a ellos, aunque hay rasgos de la personalidad de cada sexo que no son como para pasarlos por alto.

Ellas conducen 1

A los hombres, por lo general, no nos gusta que nos digan qué hacemos mal -aunque el copiloto tenga razón-, ni que se nos proporcione una ayuda que no hemos pedido, ni que nos distraigan. Por otro lado, somos más propensos a “picarnos”, a demostrar nuestro dominio al volante y el control de la situación. Nos cuesta ceder el volante a un copiloto femenino.

Las mujeres no funcionan de la misma forma, al menos no de forma mayoritaria. A igualdad de conducción una mujer asumirá menos riesgos, tenderá a ser más prudente, será más receptiva a recibir ayuda y tendrá menor tolerancia ante un mal comportamiento del copiloto. Cuando van de copilotos, también son más dadas a decir lo que el conductor no hace bien.

Parte de lo dicho antes se puede explicar con antropología y teoría de la evolución, pero no es el objetivo de este artículo

Viajar en pareja (independientemente del grado de afinidad) es más seguro que viajar solo, un 35 % menos de probabilidad de accidente. En cambio, el copiloto es el que tiene más papeletas de hacerse daño en un accidente (+37 %) o de fallecer (+17 %), depende mucho de la tipología del siniestro y de las medidas de seguridad pasiva del vehículo. Los accidentes “estrella” son alcances traseros, colisiones frontolaterales y múltiples/en cadena (frontal + alcance trasero).

Ellas conducen 3

(*) Estimación realizada en base a la encuesta a más de 1.200 conductores. (**) Estimación hecha en relación al dato anterior y al porcentaje de siniestros medios anuales sobre desplazamientos por combinaciones de género, según se recoge en las estadísticas de accidentalidad de la DGT

Estas son las conclusiones a las que llegaron en su momento los investigadores del Centro Zaragoza, analizando 255.000 accidentes con víctimas entre 2011 y 2013. Además, se realizaron 1.206 entrevistas a conductores, con un error muestral del ±2,9%. La evidencia científica es más que suficiente.

Un buen copiloto no distraerá al conductor, colaborará cuando se le pida o en el caso de detectar un posible riesgo, y aliviará a su compañero de todo aquello que no sea estrictamente conducir. Un consejo de regalo, el conductor NO debe mirar a su interlocutor, dado que difícilmente va a moverse de su posición y la vista ha de estar en la carretera. Debe estarlo. Ellas son más tolerantes si el copiloto es muy locuaz, ellos prefieren que el copiloto sea un ente pasivo que no haga nada.

Hay otra espinosa cuestión, y es lo que el conductor permite al copiloto hacer y no debe, como soltarse el cinturón de seguridad, colocar los pies sobre el salpicadero, permitirle que le distraiga con alguna chorrada en el teléfono móvil, toquetear botones o guantera, etc.

El mejor copilotoEl peor copiloto
Hombre de 60 a 69 añosHombre de 18 a 29 años
Es colaborador y ayuda activamenteNo para de hablar
No distraeCritica al conductor y le corrige
Va pendiente del entorno vialNo colabora ni ayuda
Cumple con las normas de tráficoDistrae al conductor con el móvil
Está pendiente de las necesidades de los pasajeros traserosManipula mandos de forma excesiva

Resulta curioso comprobar, de vez en cuando, que algunas creencias arraigadas están bastante lejos de ser ciertas o de tener un mínimo de sentido. Y dado que lo peor que le puede pasar a una pareja con espíritu RACER es tener una trifulca sobre quién conduce, no pasa nada: se puede compartir y que los dos puedan disfrutar del trayecto, sea de quien sea el coche.

Para quien se haya quedado con ganas de ver más, le dejo enlace a la presentación del estudio, es muy instructivo.

COMPARTE
Sobre mí

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

2
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Rest
Invitado
Rest

Ahí está la estadística y arroja datos significativos: no imagino un mix sano entre “peor copiloto” con la del pulpo de anteayer.

Reverfons
Invitado
Reverfons

Muy interesante y realmente muy acertado con la realidad. También he comprado como una discusión dentro del coche es de lo que más puede distraer al conductor y provocar un accidente, aunque el estudio no lo diga explícitamente si lo dice implícitamente, no distraer al conductor es básico.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.