Coche del día : Volkswagen Golf Country

Coche del día : Volkswagen Golf Country

Los crossover no tienen nada de nuevo


Tiempo de lectura: 5 min.

Allá por el año 1990 Volkswagen decidió sacar una versión campera de su modelo Golf, convencidos de que la idea iba a ser un éxito de ventas, la que se conoció como Volkswagen Golf Country. Mas la realidad fue totalmente distinta: fue uno de los mayores fracasos de la casa de Wolfsburgo. Sin embargo, a día de hoy se ha convertido en un clásico que promete dar diversión a sus propietarios, como ya lo hizo en su momento. Hagamos un resumen de su odisea.

En 1989 Volkswagen presentó un concept car con el nombre de Golf Montana. Poco tiempo después lo presentó en el Salón de Frankfurt como Golf Country Prototype. Tuvo tanto éxito que se decidió empezar a fabricarlo en serie en abril de 1990, con el nombre de Golf Country.

Se partió de una unidad del Golf CL de segunda generación (1G) de cinco puertas, dotado de tracción integral (Syncro), realizando un viaje de más de 900 km desde su ciudad de origen, Wolfsburgo (Alemania), hasta Graz (Austria). Al mando del especialista austríaco Steyr-Daimler-Puch, en la fábrica de Magna Steyr de dicha ciudad (aquí se fabrica el Mercedes-Benz Clase G), cogieron a susodicho Golf y reforzaron la carrocería poniendo debajo de ella un chasis tubular de acero, le alargaron el recorrido de la suspensión, junto con unos muelles y amortiguadores reforzados, aumentando su altura en 18 cm.

Volkswagen Golf Country 2

Se le instalaron sendas defensas generosas en el frontal y en la trasera, y una protección en los bajos del motor para afrontar los caminos con  mayor seguridad. Se le añadieron unas protecciones en los faros delanteros en forma de rejilla, y la rueda de repuesto sujeta en el portón trasero, al más puro estilo 4×4. Como decíamos antes, llevaba tracción integral Syncro, pero sin bloqueo de diferencial, lo cual limitaba sus aptitudes offroad.

Se ofreció en carrocería de cinco puertas y con cinco colores para elegir: Montanagrün (verde), Bright blue (azul), Dunkelgrün (verde), Tomatorot (rojo) y Schwarz (negro)

Las ruedas que llevaba eran silenciosas y cómodas para el asfalto –con medidas 195/60 R15-, pero a nada que te metías con él por zonas embarradas te llenabas de barro hasta las orejas y mermaban bastante su capacidad de tracción, complicando más esta situación por el hecho de llevar suspensión independiente.

Una vez que se salía del asfalto y se metía por caminos complicados te dabas cuenta que a pesar de contar solo con 98 CV no se acobardaba ante los obstáculos y se atrevía con desniveles propios de un todoterreno de verdad. Tampoco se inmutó cuando se atravesaban grandes charcos o riachuelos, existiendo el temor de quedarse tirado, pero saliendo victorioso del envite.

Volkswagen Golf Country 3

Si tenías un olfato fino tal vez no te gustaría el olor proveniente de los discos de freno, propensos a calentarse en exceso, así como un ruido bastante molesto que provenía de la transmisión, ya que carecía de diferencial central. Tampoco llevaba reductora, otro inconveniente.

Bajo su capó nos encontrábamos un 1.8 de cuatro cilindros en línea atmosférico. Su caja de cambios era manual, con cinco relaciones, alcanzando una velocidad máxima de 155 km/h, necesitando 12,3 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h; prestaciones aceptables para mover una masa de 1.245 kg. El maletero era muy reducido, de tan solo 280 litros.

Las razones de su estrepitoso fracaso fueron variadas. Todavía no estaba de moda la costumbre de llevar a los niños al cole en un SUV/ todoterreno. Tampoco escogieron una plataforma muy moderna, concretamente la segunda generación del Golf, con siete años de existencia

Otra mala ocurrencia fue ponerle algunos añadidos para supuestamente darle más caché, como unos asientos Recaro o un volante de cuatro radios; el resto del interior era el mismo que el de la versión CL, o sea, muy simplona. Un elemento interesante en su equipamiento era un inclinómetro, algo útil si te ibas al campo a hacer la cabra, y realmente disfrutabas como un enano, pero a cambio resultaba muy gastón para la potencia que entregaba.

Volkswagen Golf Country Chrom Edition

También se columpiaron en el cliente objetivo del coche, pensaban que sería bien aceptado por gente adinerada y amante de la vida al aire libre, con un precio de partida de 18.240 euros (al cambio), ¡mucha pasta por un Golf!

Lógicamente no le llovieron muchos clientes, así que decidieron sacar una versión menos cara, unos 17.471 euros, con llantas de acero en vez de aleación, unos asientos de piel sintética y con una paleta de colores poco extensa, sólo se podía elegir entre el color verde o el color verde…

Siguieron soñando con el supuesto éxito de su criatura y en 1991 sacaron una versión con tapicería de piel color crema, y un gran techo de lona, que en la práctica lo convertía en un cabrio de tracción total, por unos módicos 23.090 euros. Un capricho a precio de lujo, vamos.

En octubre de 1991 dejó de fabricarse después de haber vendido más de 7.735 unidades, de las cuales 558  correspondieron a una serie especial Chrome Edition, con una profusión de elementos decorativos cromados. En general se consideró un gran fracaso comercial. A veces la innovación sale demasiado cara, como en este caso. Sin embargo, después de 16 años, en octubre de 2007, salió su digno sucesor, el modelo Tiguan, un auténtico superventas.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Txesz
Mecánico
Txesz

De haber nacido unos años antes, cuando todas las marcas necesitaban ofrecer un modelo de tracción integral, tal vez hubiese tenido algo más de éxito… O hubiese sido un fracaso menos pronunciado.

Por otro lado no creo que, pese a su aspecto de TT tradicional, llegando al extremo de poner la rueda de recambio en el portón, su efectividad en campo fuese superior a la otros modelos coetaneos y de planteamiento similar, como un Panda Trekking, cuya transmisión también fue desarrollada por Steyr-Puch.

Raul Andreo Jimenez
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Raul Andreo Jimenez

Al natural se ve más imponente. Es esperas un Golf II y es mucho más alto y aparatoso


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Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.