Coche del día: Renault Twizy

Coche del día: Renault Twizy

Un curioso y coqueto biplaza eléctrico


Tiempo de lectura: 5 min.

El Renault Twizy se dejó ver por primera vez en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 2009. Como buen prototipo llamaba mucho la atención por los llamativos colores que presentaba, con blancos, verdes fosforito y azules turquesa, en la línea del resto de prototipos que Renault presentó bajo la denominaba “Z.E.” (Zero Emissions, cero emisiones). Este concept car contaba con dos puertas laterales de apertura vertical y dos plazas en tándem, algo muy peculiar.

El pequeño vehículo eléctrico de origen francés se empezó a producir en la planta española situada en Valladolid desde finales de 2011 y hasta 2019, momento en el que se comienza a fabricar en la planta de Renault situada en la ciudad surcoreana de Busan. Otro vehículo eléctrico interesante de Renault era el ZOE, con una versión mejorada en 2017. La fábrica de Valladolid contaba con una línea de ensamblaje de baterías. El espacio total dedicado en la fábrica se elevaba a unos 9.000 metros cuadrados, en la que se invirtieron unos ocho millones de euros.

El segundo prototipo del Renault Twizy se dio a conocer aprovechando la celebración del primer Salón del Automóvil y Combustible Alternativos en noviembre de 2009 en la ciudad castellana. Se modificó de forma notable su aspecto para ofrecer un aspecto más comercial, sustituyendo los alegres colores por otros más sobrios de tonos azules y grises, se rediseñaron ruedas y luces, eliminándose las puertas para dejar el acceso libre al habitáculo. Este microcoche hacía honor a su nombre, pues tan solo medía 2.338 milímetros de largo, 1.396 milímetros de ancho y 1.454 milímetros de alto. La plataforma tenía una batalla de 1.686 milímetros, con unas vías delantera y trasera de 1.094 y 1.080 milímetros respectivamente.

Renault Twizy ZE Concept 2009

Renault Twizy Z.E. Concept (2009)

El Renault Twizy se ofrecía con dos opciones mecánicas, ambas con motores eléctricos: un motor de 4 kW (5 CV) de potencia  33 Nm de par motor, y otro motor de 8 kW (11 CV) y 57 Nm de par motor, suficientes para moverse a 45 y 80 km/h respectivamente

la parte buena de este escueto tamaño era su peso, pues en la báscula marcaba 474 kilogramos. El chasis es una estructura tubular de acero. Su nivel de equipamiento, tanto en seguridad como en confort, va acorde con su peculiar estructura. No posee dirección asistida, ABS, ESP, calefacción ni aire acondicionado. Al menos lleva dos cinturones de seguridad, con pretensor en el caso del conductor, y airbag para este último. Tiene un limpiaparabrisas, un pedal para el acelerador y otro para el freno.

Entre el equipo opcional del Renault Twizy encontramos unas ventanillas de fácil instalación, ayuda de aparcamiento trasero, alzador para niños más de 4 años, alarma antirrobo, unas redecillas para organizar pequeños objetos, una manta para conductor y pasajero, un kit manos libres bluetooth Parrot, unas faldillas delanteras y una bolsa de organización diseñada específicamente para el Twizy, que se acopla en el asiento trasero. Las llantas de aleación eran opcionales, pues de serie llevaba un juego de acero con tapacubos.

Renault Twizy ZE 2012 (4)

Para ponerse en movimiento había  de dos botones: “D”, para avanzar hacia adelante, y “R”, para la marcha atrás. Para situarlo en punto muerto había que pulsar ambas teclas a la vez. El cuadro de mandos dispone de reloj, velocímetro digital, indicadores de carga de la batería, de autonomía restante y de consumo instantáneo. Estaba homologado para dos plazas dispuestas en tándem, aunque existía una versión denominada Cargo, con una sola plaza y una pequeña plataforma habilitada como zona de carga de hasta 180 litros de capacidad; las versiones normales tienen unos testimoniales 31 litros.

Existían dos motorizaciones posibles: un motor de 4 kW (5 CV) de potencia y 33 Nm de par en el Twizy 45, y otro de 8 kW (11 CV) y 57 Nm para el Twizy 80. Las baterías son compartidas en ambos motores. El de 4 kW se asocia solamente a la versión Life 45, mientras que el de 8 kW se incluye en las versiones Life 80, Intens Black, Intens White, Intens Blue, Intens Red y Cargo. La velocidad máxima del Twizy menos potente es de 45 km/h, y de 80 km/h el más potente, acelerando de 0 a 45 km/h en 6,1 segundos. La batería se sitúa debajo de los asientos, es de iones de litio con una capacidad de 6,1 kWh, con un tiempo de recarga en un enchufe Schuko de 10 A de 1h y 55 min.

El vehículo se compraba, pero la batería estaba, al menos al principio, en régimen de alquiler, que dependía de los kilómetros recorridos y partía de los 50 euros mensuales. Su autonomía homologada en ciclo urbano era de 100 kilómetros, aunque en condiciones reales, el Twizy 45 recorre entre 80 y 100 kilómetros, y entre 48 y 72 kilómetros en el caso del Twizy 80. Los consumos homologados eran de 58 kWh/km y 63 kWh/km, respectivamente. La suspensión es independiente en ambos ejes, con sistema McPherson delante. Llevaba sus correspondientes muelles y amortiguadores hidráulicos.

Renault Twizy ZERS F1 Concept 2013

Renault Twizy ZERS F1 Concept (2013)

En 2013, Renault presentó un prototipo inspirado en la Fórmula 1, con un sistema KERS de recuperación de energía que le permitía pasar de 17 a 97 CV durante 13 segundos, pasando de 0 a 100 km/h en seis segundos

Existió un concept car con componentes de competición de la Categoría Reina de la automoción, que contemplaba neumáticos slick, pontones laterales, alerones delantero y trasero -este último fabricado en carbono-, un volante de estilo F1 y un sistema de recuperación de energía KERS. Cuando se activaba el KERS, la potencia disponible del Twizy ZERS F1 Concept pasaba de forma instantánea de 17 a 97 CV, disponibles durante 13 segundos. Pasaba de 0 a 100 en seis segundos, muy cerca de la velocidad máxima de 110 km/h.

No se ven muchos Renault Twizy por nuestras calles, pero resulta realmente llamativo por su pequeño tamaño, pudiendo aparcar incluso en batería en un pequeño hueco en paralelo. Entre 20011 y abril de 2015 se vendieron 15.274 unidades a nivel global.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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