Coche del día: Peugeot 306 Roland Garros

Coche del día: Peugeot 306 Roland Garros

Este acabado de las versiones compacta, familiar y sedán ofrecía prestaciones modestas pero un elevado nivel de equipamiento


Tiempo de lectura: 5 min.

La marca del león comenzó su relación con el torneo de tenis galo en 1984, cuando se convirtió en su patrocinador. Más tarde, este vínculo se intensificó al ser también Peugeot el transporte oficial de este evento deportivo desde 1989. En el contexto de esta unión entre ambas marcas, el fabricante de Sochaux comenzó a comercializar diferentes versiones especiales de algunos de sus modelos con un acabado especial asociado al prestigioso torneo de Grand Slam francés. El Peugeot 205 Roland Garros dio comienzo a la saga en 1989 y, cuatro años más tarde, en 1993, llegó el turno para el modelo compacto de los galos, el Peugeot 306 Roland Garros, comercializado desde 1994.

Esta edición especial estaba movida por un propulsor de gasolina de cuatro cilindros y 1.587 cc capacidad. Con 88 CV de potencia máxima a 5.600 revoluciones por minuto y 135 Nm de par a 3.000 rpm, era evidente que las intenciones de este modelo, si pasaban por situarlo en lo más alto de la gama del compacto francés, desde luego no iba a ser desde el punto de vista de las prestaciones. Pese a los alrededor de 1.200 kg que pesaba, la velocidad máxima era de 178 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h requería 13,8 segundos.

Su generosa dotación de equipamiento era la responsable de las aspiraciones elitistas de este modelo. Muchos de los elementos que incorporaba habían sido una constante en este acabado desde su inclusión en la gama de los franceses. Es el caso de sus llantas de aleación, el techo solar de accionamiento eléctrico y la característica pintura verde metalizada, denominada “verde Grand Slam”, que ya estuvieron presentes en el Peugeot 205 Roland Garros que dio inicio esta serie. El Peugeot 306 Roland Garros subiría la apuesta con su tapicería bitono en cuero y tela para unos asientos de cierto corte deportivo, materiales que se extienden por los paneles interiores de las puertas. Los cinturones de seguridad, por su parte, adoptan un color rojizo, evocador de la tierra batida presente en el suelo de, por ejemplo, la Pista Philippe-Chatrier parisina. Este detalle puede apreciarse en las imágenes que hemos incluido a continuación, que hemos tomado de autos-series-limitees.fr.

Dentro de la gama del compacto francés también estuvo disponible, con posterioridad y otras especificaciones mecánicas, el Peugeot 306 Cabriolet, diseñado por Pininfarina

Peugeot 306 Roland Garros 02

Los logos con el distintivo del torneo de tenis que le da nombre son visibles en las alfombras, además de en diferentes puntos de la carrocería, con una insignia en la trasera y pegatinas en los laterales. También el volante, cuyo aro está tapizado en cuero, presenta en su centro el emblema del torneo. Incorporaba de serie un sistema de sonido con cuatro altavoces y mandos en el volante, cierre centralizado con mando a distancia y retrovisores exteriores eléctricos y calefactables. El modelo fue actualizado dos veces durante su vida comercial, con unos cambios que, por supuesto, se hicieron extensibles a esta versión. En primer lugar, en 1997 se actualizó su imagen exterior y se modificó su interior, al que se le había achacado que exhibía un aspecto demasiado triste. Más adelante, en 1999, modificó de nuevo su estética, y algunos elementos del equipamiento de los acabados superiores, como el airbag para las plazas delanteras o la dirección asistida, se hicieron comunes para todas las versiones de la gama.

La puesta a punto de su suspensión era específica para este Peugeot 306 Roland Garros y se acercaba ligeramente a la de modelos de corte más deportivo, los que portaban el apellido GTi. También sus llantas de 15 pulgadas de diámetro eran similares a las de estos versiones, concretamente a las del Peugeot 205 GTi, por lo que el comportamiento del Peugeot 306 Roland Garros permitía alguna que otra alegría. No hay que olvidar que el chasis del compacto francés fue considerado en su época como uno de los mejores de su categoría.

Durante sus años en producción, hasta 2002 —aunque según mercado y versión, esta fecha varía—, el Peugeot 306 se convirtió en un modelo superventas, con más de 2,8 millones de unidades producidas en total en el conjunto de sus carrocerías. Por desgracia, no hemos encontrado referencias acerca de cuántas de estas, sin contar los descapotables, fueron configuradas con el acabado Roland Garros. Los precios en su país de origen partían de los 126.800 francos franceses de la época —equivalentes a 15.600 euros de hoy—. Por su parte, las versiones con este apellido se han mantenido vigentes en el catálogo de los franceses prácticamente hasta nuestros días, de la mano de uno u otro modelo, aunque en las últimas iteraciones dejaron de estar asociadas necesariamente al característico color verde para su pintura exterior. El Peugeot 108 Top! de 2019 fue el último en portar la denominación del único major que se disputa sobre tierra batida en el circuito del tenis profesional. No habrá ningún otro Peugeot Roland Garros pronto, toda vez que Renault se hizo con este jugoso contrato en 2022 y por cinco años, y ya lo está aprovechando en el mismo sentido que lo hacían hasta ahora sus rivales y compatriotas.

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David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

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