Coche del día: Oldsmobile Toronado (I)

Coche del día: Oldsmobile Toronado (I)

Nunca más subestimes la cilindrada de un tracción delantera de lujo de los años 60


Tiempo de lectura: 7 min.

El Oldsmobile Toronado de primera generación fue un sedán de dos puertas fabricado en Estados Unidos desde 1966 hasta 1970, con ciertas particularidades que lo diferenciaban de sus hermanos de marca y del resto de rivales de su entorno. Perteneciente al grupo de General Motors, Oldsmobile era la marca pionera en ofrecer grandes innovaciones al mundo del automóvil.

En 1940 sus vehículos fueron los primeros en adoptar la caja automática Hydramatic, y en 1949 los famosos conocidos motores Rocket, unos V8 con las válvulas situadas en la culata. También adaptó en primicia la tracción delantera a sus mejores vehículos, y el Toronado no fue una excepción. Esta configuración mecánica era muy popular en Europa, pues Citroën ya hizo lo propio con el Traction Avant en 1934. A pesar de las evidentes ventajas de este sistema, juntar motor y transmisión en el mismo espacio, en Estados Unidos no se mostró interés por ello hasta principio de los 60.

Esto no es del todo cierto, pues en los años 30 la marca Cord se aventuró a desarrollar este tipo de mecánica con los modelos 810 y 812, aunque en 1937 cesó sus actividades. En febrero de 1963 el ingeniero John Beltz presentó un prototipo, denominado XP-784, que obtuvo el apoyo de la dirección de Oldsmobile, realmente interesada en poseer un modelo de automóvil que pudiese competir con el Buick Riviera -también de GM-.

1967 Oldsmobile Toronado

1967 Oldsmobile Toronado

El Oldsmoblile Toronado fue el primer modelo de una marca americana en combinar tracción delantera con un enorme V8 en posición longitudinal

En la fase de preparación -que fue relativamente corta- se fabricaron un total de 38 prototipos con los que se hicieron numerosos ensayos para asegurarse de la fiabilidad de estas nuevas tecnologías. Otras ventajas de la tracción delantera eran la presencia de un piso interior plano, pues no era necesario el espacio central para alojar el árbol de transmisión y el diferencial, además de ofrecer mejor tracción sobre terrenos complicados -considerando el tipo de coche que es-.

Otro elemento diferencial del Toronado era su “particular” diseño exterior. Algunos lo definían directamente como el coupé más feo del momento, otros eran más discretos y lo consideraban “diferente”. El diseño de su carrocería de estilo fastback fue supervisado por el entonces vicepresidente del departamento de diseño de General Motors, Bill Mitchell.

El frontal recordaba a la zaga de los coches de los 50, con su típica inspiración aeronáutica, pero con sus faros escamoteables. Visto desde un poco lejos no distinguías si era el frontal o la zaga lo que observaban tus ojos. Su equipamiento era abundante, pues llevaba dirección asistida, elevalunas eléctricos, caja de cambios automática de tres marchas, frenos de tambor en las cuatro ruedas con servoasistencia o unos faros delanteros escamoteables. Sus inmensas puertas facilitaban el paso a los ocupantes traseros.

1968 Oldsmobile Toronado 1

1968 Oldsmobile Toronado – Fotografía: Colección de la historia automóvil nacional, Biblioteca pública de Detroit

Este coupé de dos puertas era enorme, como todos los vehículos que se fabricaban en la época en su segmento. Tenía 5.359 mm de largo, 2.007 mm de ancho y 1.378 mm de alto. La plataforma tenía 3.023 mm de batalla -más que un SsangYong Rodius- y 1.613-1.600 mm de vías delantera y trasera, respectivamente. Con estas dimensiones no era de extrañar su peso, que marcaba en báscula 2.118 kg.

Si estos datos son impresionantes a ojos europeos, no lo son menos los de su mecánica. Su enorme motor V8 cubicaba 7 litros de cilindrada (6.970 cm3), conocido como 425 ci (pulgadas cúbicas) e iba en posición delantera longitudinal. La distribución era mediante un árbol de levas en culata, con dos válvulas por cilindro. La alimentación era por aspiración natural, mediante un carburador Rochester, y estaba refrigerado por agua. Desarrollaba 390 CV a 4.800 RPM y 644 Nm al mismo régimen.

Para ser un coche tan grande no se movía con excesiva torpeza, pues alcanzaba una velocidad máxima de 209 km/h y aceleraba de 0 a 60 mph (96 km/h) en ocho segundos. Con semejante masa me resulta difícil confiar en su detención con cuatro tambores de 279 mm de diámetro. Huelga decir que un tracción delantera normal ni se acercaba a ese elenco de cifras.

1969 Oldsmobile Toronado 1

1969 Oldsmobile Toronado

Con más desaciertos que aciertos en sus actualizaciones, la mayoría lo consideraba un coche realmente feo, sobre todo el frontal. De lejos parecía “capicúa”, con la zaga igual que el frontal

Esta primera generación del Toronado tuvo una gran aceptación, pues la revista Motor Trend le concedió el galardón de Coche del Año 1966. También obtuvo un tercer puesto en los premios del Coche del Año en Europa del mismo año, por detrás del Renault 16 y el Rolls-Royce Silver Shadow. En el primer año se vendieron casi 41.000 unidades del 1966 Oldsmobile Toronado.

Como suele ser habitual en los vehículos estadounidenses, cada año experimentaba una pequeña actualización. Para el modelo 1967 se sustituyó la parrilla delantera de barras horizontales por una malla cuadriculada cromada. En 1968 se rediseñó todo el frontal, con una parrilla más prominente y dividida en dos secciones. Los faros escamoteables desaparecieron y adaptó unos convencionales.

También se ofreció un nuevo motor de 7,5 litros (488 pulgadas cúbicas) y 400 CV de potencia, que aumentaba su velocidad punta hasta los 217 km/h y rebajaba hasta los 7,5 segundos la aceleración de 0 a 60 mph. Con este motor sus ventas mejoraron hasta las 26.000 unidades. No solo fue el tracción delantera más potente del mundo durante décadas, también permanece invicto como el que ha tenido mayor cilindrada.

1970 Oldsmobile Toronado 1

1970 Oldsmobile Toronado

Sus mecánicas siempre eran V8, con cilindradas que oscilaban entre los 7 y 7,5 litros y unas potencias entre los 375 y 400 CV, suficientes para moverlo hasta los 209-217 km/h

En 1969 no sufre variaciones notables, salvo un motor V8 de 7 litros y algo menos potente que el primero, con 375 CV. En 1970 su carrocería adoptó unas líneas más cuadradas, con una parrilla delantera más estrecha, recordando la mirada cejijunta de una persona enfadada. Su aspecto de lujoso sedán de dos puertas para una clientela madura recordaba mucho al recién nacido Cadillac Eldorado, también de tracción delantera. Se vendieron casi 25.000 unidades.

En 1971 se presentó la segunda generación, transformado completamente en un lujoso sedán de dos puertas con todo el equipamiento inimaginable. Apenas sufrió cambios hasta 1979, fecha en la que hace su aparición la tercera generación, mucho más compacta y ligera de peso, a causa del largo período de crisis experimentado. En 1986 recuperó su frontal de 1966, incluyendo los faros escamoteables, con el objetivo de seducir a los conductores más jóvenes. Se produjo hasta 1992 y ya no se volvió a fabricar.

Oldsmobile desapareció en 2004, su catálogo había perdido completamente el interés del público. Hoy día, cuando pensamos en un tracción delantera potente, pensamos en algo completamente distinto, como un Honda Civic Type-R, un Renault Mégane RS o un Ford Focus RS.

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Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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