Coche del día: Mercedes-Benz 300 CE (C124)

Coche del día: Mercedes-Benz 300 CE (C124)

Un amplio, excelente y lujoso coupé para toda la vida


Tiempo de lectura: 7 min.

El Mercedes-Benz 300 CE de tercera generación (C124) fue en su día uno de los coupés más prestigiosos, exclusivos y caros. Se dio a conocer en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1987. Derivado del Clase E (W124) en formato berlina, en su época representaba el lujo y el elevado poder adquisitivo de su dueño.

Era un vehículo caracterizado por la elevada calidad y fiabilidad de sus componentes, por lo que con un adecuado mantenimiento no tiene que resultar caro tener y mantener hoy una unidad y disfrutar de un coupé de comportamiento ciertamente burgués, donde prima el confort de los ocupantes.

Estábamos en una época en la que la ingeniería se imponía al marketing, y el fabricante quería mantener la estrategia que le permitiese mantener el concepto de que un Mercedes-Benz era “para toda la vida”. Quería conservar su reputación largamente gestada y mantenida de coches fiables, duraderos y elegantes.

Mercedes Benz 300 CE C124 2

Mercedes-Benz 230 CE a la izquierda, 300 CE a la derecha (1987)

De cierto tiempo atrás hasta nuestros días la marca ha invertido la importancia de estos conceptos, pues los coches no pueden durar siempre, se tienen que averiar de vez en cuando y cambiar radicalmente los diseños para vender más y más. Además, acceder a un Mercedes-Benz es más fácil que hace más de 30 años.

Dos de los pocos rivales con los que se podía encontrar eran el BMW 635 Coupé, con un diseño más antiguo, y el más caro y exclusivo Volvo 780 Coupé V6, diseñado por Bertone y con un menor número de unidades vendidas que el Mercedes-Benz 300 CE. Mantuvo la tradición de conservar el nombre de la berlina de la que derivaba -W123 en 1977-, algo que no sucedió en la posterior generación, pues en 1997 recibió el nombre CLK, de un éxito indiscutible.

El Mercedes-Benz CE 300 (C124) era un coche para disfrutar conduciendo a buen ritmo, pero sin pretensiones deportivas

De forma global esta generación se conocía internamente como C124, sustituyó al C123, del que se vendieron la nada despreciable cifra de 99.884 unidades en 10 años. Este nuevo coupé presentaba el mismo frontal que la berlina de la que derivaba, la W124. Su chasis resultaba algo más corto, con 85 mm menos. La longitud disminuyó en 90 mm, pasando de 4.740 a 4.650 mm. Conservaba la anchura de 1.740 mm, pero la altura disminuyó hasta los 1.390 mm.

Mercedes Benz 300 CE C124 3

Mercedes-Benz 300 CE (1987)

Su línea general era bastante conservadora, sobre todo el frontal o el salpicadero, idénticos a los de la berlina, con poco carácter deportivo. Su lateral estaba más conseguido gracias a la inexistencia del pilar B. Casi se podía considerar como un coupé, con un amplio y confortable espacio para cuatro pasajeros. Un llamativo elemento de equipamiento era el sistema de acercamiento automático de los cinturones de las plazas delanteras. Su maletero ofrecía 480 litros de capacidad.

Respecto a las mecánicas, se podían disponer en un principio de dos, una de cuatro cilindros en línea (230 CE) y otra de seis (300 CE), también en línea, con potencias respectivas de 132 y 188 CV. La caja de cambios asociada en ambos casos era una manual de cinco velocidades, teniendo como opción una automática de cuatro. Por fuera las dos versiones eran idénticas salvo el anagrama identificativo y las dos salidas de escape del seis cilindros.

El aire acondicionado y la dirección asistida eran de serie en ambas versiones. También existía alguna diferencia de equipamiento, pues la versión 300 CE llevaba ABS de serie; la 230 CE tuvo que esperar unos meses. Lo cierto es que valían una pasta, pues en el primer año de comercialización en España la 230 CE costaba 6,2 millones de pesetas, -unos 96.000 euros hoy- y 7,2 millones la 300 CE -unos 114.700 euros de hoy-.

Mercedes Benz 320 CE C124

Mercedes-Benz 300 CE con cambio automático (1987)

Veamos la mecánica que llevaba nuestro 300 CE. El motor iba en posición delantera longitudinal, con seis cilindros en línea que cubicaban 2.962 cm3. Los 188 CV los entregaba a 5.700 RPM y su par máximo era de 260 Nm a 4.400 RPM. La alimentación era mediante inyección electrónica Bosch y la distribución se realizaba a través de un solo árbol de levas en cabeza con 12 válvulas, dos por cilindro. La potencia se transmitía a las ruedas traseras.

El esquema de la suspensión era independiente en ambos ejes, con sistema McPherson delante y Multilink detrás. Llevaba sus correspondientes muelles, amortiguadores hidráulicos y barras estabilizadoras. El equipo de frenos contaba con discos ventilados delante de 284 mm de diámetro y macizos detrás, con 250 mm de diámetro. Las ruedas nos pueden parecer casi ridículas hoy en día, con unas llantas de 7×15 pulgadas calzadas por neumáticos de 195/55 R15.

Nuestro protagonista mostraba unas prestaciones notables, pues sus 188 CV lo empujaban hasta los 220 km/h de velocidad punta y alcanzaba los 100 km/h desde parado en 8,1 segundos. Su consumo medio homologado era de 10,3 l/100 km con el cambio manual, con una autonomía media de 640 km gracias a su depósito de combustible de 70 litros. Su peso en vacío era de 1.390 kg con el depósito vacío y sin conductor.

En otoño de 1989 experimentó su primer restyling, con un cambio de las molduras laterales o los retrovisores pintados del color de la carrocería. A nivel mecánico se le introdujo una nueva culata de 16 válvulas, pasando a denominarse Mercedes-Benz 300 CE-24, aumentando en 32 CV su potencia hasta los 220 CV. Esto supuso interesantes mejoras en las prestaciones, pues alcanzaba los 235 km/h de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 km/h de 7,5 segundos.

Una mayor cantidad de retoques estéticos llegaron entre otoño de 1992 y el verano de 1993, con una parrilla frontal rediseñada, espejos retrovisores de regulación eléctrica, intermitentes delanteros con cubierta de vidrio transparente y pilotos traseros en dos colores con cubiertas de vidrio en gris oscuro y rojo.

Temporalmente, los 300 CE-24 y 320 CE fueron virtualmente indistinguibles

Ya para 1993 los paragolpes y llantas también eran nuevos y se añadió airbag para el conductor. También cambiaron las denominaciones con esta actualización, pasando a llamarse 220 CE con el motor de cuatro cilindros y 150 CV y 320 CE con el motor de seis cilindros y 220 CV. En sus últimos años de producción se vendió también con carrocería descapotable.

Mercedes Benz 320 CE C124 FL

Mercedes-Benz 320 CE (1993)

El Mercedes-Benz 320 CE fue el reemplazo del 300 CE-24, y este a su vez del 300 CE

La joya de la corona de esta familia de apellido C124 se llamaba AMG, que llevaba bajo su capó una mecánica de seis cilindros y 3,6 litros que entregaba 272 CV a 5.750 RPM y 385 Nm de par máximo a 3.750-4.500 RPM, mejorando ligeramente su aceleración: 0 a 100 km/h en 7 segundos. En condiciones favorables podía alcanzar los 250 km/h.

En resumen, el Mercedes-Benz 300 CE se podía considerar como un verdadero coupé para cuatro personas con el que se puede circular verdaderamente rápido con un elevado nivel de confort, pero sin aspiraciones deportivas.

Era un verdadero Mercedes por calidad, comodidad y prestigio. Hoy se pueden encontrar unidades a un precio muy razonable. Pueden tener sus achaques propios de la edad, pero con todas las piezas bien puestas y mantenidas tenemos Mercedes para rato.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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