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Chevrolet Corvette, el coche de los hombres que pisaron la luna

Hace 50 años el Apolo XI aterrizaba en la superficie lunar

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Tal día como hoy, un 20 de julio de 1969 a las 20:17:40 UTC, el Apolo XI aterrizaba en la luna con tres tripulantes a bordo: Neil A. Armstrong, Edwin E. «Buzz» Aldrin Jr. y Michael Collins. Seis horas después, sería Neil Armstrong quien pisara nuestro satélite en primer lugar. Pero, ¿qué coche conducían en la tierra? La respuesta es el Chevrolet Corvette.

Hoy hemos recuperado un vídeo de marzo de este año de «The Grand Tour». En este episodio James May conduce el Chevrolet Corvette de 1967 que perteneció a Neil Armstrong, por la pista de aterrizaje de los transbordadores espaciales –Shuttle Landing Facility– de la NASA. Es una pista de 4.572 metros y se encuentra en Merritt Island, Florida, EEUU.

Pero, ¿por qué los astronautas de aquella época usaban el Chevrolet Corvette? Todo comenzó cuando Alan Shepard, primer norteamericano en salir al espacio, quinto hombre en pisar la luna, y segundo hombre después de Yuri Gagarin en salir fuera de la atmósfera, llegaba al centro de entrenamiento con su Corvette del 57. Los astronautas eran reclutados entre miembros de la fuerza aérea, así que cuando no volaban, elegían un coche deportivo para mantener la adrenalina a alto nivel.

Astronautas Corvette 7

El 5 de mayo de 1961, Shepard realizó un vuelo suborbital a bordo de la cápsula de la nave Mercury Redstone 3, y cuando regresó a la tierra, tenía una sorpresa esperándole. Jim Rathmann tenía un concesionario Chevrolet en Florida, muy cerca del centro donde los astronautas entrenaban. Habló con Ed Cole, presidente por aquel entonces en General Motors y le convenció para abrir un programa de leasing, únicamente para astronautas: a cambio de un dólar al año, podrían disfrutar de un Chevrolet Corvette durante su estancia en la Tierra.

Cuando Shepard aterrizó de su breve viaje por el espacio, le estaba esperando un Corvette del 62 de color blanco. Fue el primero en recibir un Corvette bajo este programa de GM. Posteriormente le siguieron otros astronautas, como Dick Gordon, Charles Conrad y Alan Bean (en color oro y negro), Jim Irwin, Al Worden y Dave Scott en blanco, rojo y azul, con una banda tricolor en estos mismos colores.

Neil Armstrong eligió el color azul para su Chevrolet Corvette StingRay, bajo el mismo programa de Rathmann. Este modelo de diciembre de 1966 equipaba el motor 427 -de 427 pulgadas cúbicas o 7 litros-, un V8 L36 de 395 CV, equipado con aire acondicionado y elevalunas eléctricos, un lujo en aquella época. Este es el mismo coche que vemos en el vídeo, conducido por James May. Un gran coche que ha cambiado completamente su filosofía con la presentación del nuevo 2020 Chevrolet Corvette. ¿Le gustaría a los astronautas el nuevo modelo?

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

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Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.