Guía de compra: SEAT Toledo (1M)

Guía de compra: SEAT Toledo (1M)

Una berlina confiable en etapa de "purgatorio"


Tiempo de lectura: 6 min.

Para estrenar esta nueva sección nos hemos decidido por un producto nacional y que a lo largo de cinco años fue uno de los pilares de la marca española: el SEAT Toledo (1M), la segunda generación. Esta berlina de cuatro puertas fue presentada en el Salón de París de 1998 y se empezó a comercializar a principios de 1999 en nuestro país, con la idea principal de superar en calidad de acabados y rodadura a su antecesor –Toledo (1L)-. Se le encargó a Giorgetto Giugiaro su diseño.

Con una carrocería de sedán tradicional y una longitud de 4,40 metros, el nuevo Toledo perdía en capacidad de carga, quedando el volumen total de su maletero en 500 litros, siendo ampliable hasta los 800 si se abatían los asientos posteriores. Aunque en un principio se especuló con la llegada de una carrocería familiar, al final la marca no llegó a la creación de esta.

Lo que sé se diseñó a partir del Toledo fue el León (1M), un hatchback que -grosso modo- era un Toledo sin culo tercer volumen, dejando paso a un portón trasero completo con limpialuneta. En este caso, el León tan solo se fabricó en carrocería de cinco puertas, aunque también se decía que habría una versión de tres, que nunca llegó. Hubo que esperar a 2013 para el León SC (5F) de tercera generación para verlo.

SEAT Toledo 19 TDI 1M 5

SEAT Toledo 1.9 TDI Signa (1M)

Versiones del SEAT Toledo (1M)

El SEAT Toledo se podía elegir con diferentes niveles acabado. La versión de entrada a la gama se denominaba Stella, con llantas de chapa y tapacubos, aire acondicionado, airbags frontales y laterales, luces regulables y elevalunas eléctricos delanteros, entre otros…

La versión Signa era la terminación alta de gama, donde se incluían llantas de 16 pulgadas, faros antiniebla o climatizador digital, entre otros. Este nivel de acabado está destinado a determinadas motorizaciones, como la versión diésel de 90 CV, que no se podía elegir e iba ligada al básico Stella.

El siguiente nivel para los acabados se denominaba Sport y siendo similar al Signa en algunos elementos, incluía opciones solo disponibles en él, como alerón trasero, kit de taloneras específicas, o asientos de piel y Alcantara. Por último, encontramos la versión Executive, solo asociada a la versión 2.3 V5 de 170 CV y que incluía asientos de piel o el navegador como opcional, aunque este último se podía incluir también en la versión Sport.

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SEAT Toledo 1.9 TDI Sport (1M)

Motores del SEAT Toledo (1M)

A nivel de motorizaciones, encontramos hasta 11 mecánicas distintas con potencias que van desde los 75 CV del 1.4i, hasta los 180 CV del 1.8 turbo con culata de 20 válvulas en sus versiones gasolina, pasando por la versión 1.6 de 100 o 105 CV, según el año. Un 1.8 atmosférico de 125 CV -disponible con cambio automático y manual- y un 2.3 con cinco cilindros en V de 150-170 CV –Toledo 2.3 V5 20v (1M)– completan la gama.

En las motorizaciones diésel tenemos desde el archiconocido 1.9 TDI inyector-bomba de 90 CV, pasando por las versiones de 110 CV y 130 CV, y terminando por arriba con el potente Toledo 1.9 TDI 150 (1M). Todos ellos mantienen el mismo bloque de 1,9 litros de inyección directa de gasóleo y culata de ocho válvulas, con diferentes ajustes de inyección y turbocompresor.

Esta generación del SEAT Toledo ha destacado siempre por una buena fiabilidad mecánica en cualquiera de sus motorizaciones. Evidentemente, en el mercado de ocasión y dada la época en la que existió, lo que más encontramos son unidades de gasóleo.

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SEAT Toledo 1.9 TDI Signa (1M)

Aspectos a revisar del SEAT Toledo (1M)

En estas, de lo que más debemos preocuparnos es que el mantenimiento haya sido bueno, sobre todo en elementos como el kit de distribución, que debe ser sustituido cada 90.000 km. En la versión de 1.9 TDI de 150 CV hubo unidades con desgaste prematuro del árbol de levas. El mayor motivo por el que se produce esta avería es el uso de aceite inadecuados y unos mantenimientos fuera de tiempo o kilometraje.

También se deben revisar elementos como las juntas homocinéticas delanteras, que tienden a desgastarse con bastante facilidad, o los tacos del motor, que de estar endurecidos transmiten molestas vibraciones al habitáculo.

Elementos como paneles de puertas o tapicería del techo suelen irse con el tiempo, como en casi todos los vehículos del Grupo VAG de la época. Si no se han sustituido ya, muy posiblemente estén en mal estado, algo que visualmente podremos comprobar, al igual que los engomados de los agarradores de las puertas, que no gozan de buena calidad.

SEAT Toledo 2000

Otro de los males endémicos de estos coches son las cerraduras. Es un elemento que se rompe con bastante facilidad, por lo que deberemos revisar su buen funcionamiento, tanto con el mando a distancia como cerrando manualmente con la llave dentro de estas.

Por lo demás, el SEAT Toledo es un vehículo que ha tenido un buen paso de los años, tanto a nivel estético como mecánico. Son coches que si se cuidan y se mantienen como se debe nos duraran unos cuantos años más de uso, sin mayores problemas que meros mantenimientos.

Las mejores mecánicas y más equilibradas para este automóvil son cualquiera de las que hay de gasóleo, aunque la 1.9 TDI de 130 CV es la que mejor resultado nos dará, por su relación entre prestaciones y consumos, gracias a su cambio de seis relaciones y su potente propulsor.

SEAT Toledo 1.8 20VT

SEAT Toledo 1.8 20VT Signa (1M)

En gasolina el motor de 180 CV con turbo sería la elección de poder acceder a él por su compromiso entre prestaciones y consumos, además de una suavidad notoria respecto a las mecánicas diésel. Descartaríamos la versión con el 2.3 V5 por consumo, salvo que el uso que le vayamos a dar sea en autovía o para viajar a velocidades constantes. El 1.4 se queda muy pequeño para esta carrocería, y el 1.8 de 125 CV, al igual que los 1.6, son algo sosos y echaremos en falta un plus de potencia.

La horquilla de precios va desde apenas los 1.000 euros por unidades con un kilometraje elevado y dudoso historial, hasta los 3.000-3.500 euros por una de las últimas fabricadas y con mejor equipamiento, casi siempre animados por los motores más potentes y evolucionados.

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Sobre mí

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

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