Contacto: Suzuki Swift Sport

Contacto: Suzuki Swift Sport

Porque no hacen falta cientos y cientos de caballos para divertirse


Tiempo de lectura: 8 min.

Si estás leyendo esta toma de contacto, en esta web, probablemente lo sabrás todo acerca del nuevo Suzuki Swift y de su versión Sport, con una puesta a punto y un tacto de conducción que, desde luego, no defrauda. Sin embargo, como también es probable que alguno no conozca mucho de su existencia, o los que lo sepamos no nos acordemos, haré un breve repaso al nuevo urbanita de la casa nipona, con el que ya tuvimos contacto el año pasado en una versión más humildemente motorizada.

El nuevo Swift es 10 mm más corto que la generación saliente, situándose en 3,84 m de largo. La distancia entre ejes, sin embargo, sí que ha aumentado en 20 mm, con un total de 2,45 m que doy fe de que se nota en el espacio interior, especialmente para los pasajeros traseros. Con una altura 15 mm menor y una anchura 40 mm superior, hacen del Swift un coche con más aplomo sobre la carretera, algo especialmente apreciable en este Sport.

En lo que respecta a la estructura, Suzuki se las ha ingeniado para hacer del ligero Swift un coche aún más liviano si cabe a través de la plataforma Heartect, de 80 a 120 kg según versión. En el caso que nos trae hoy, el Sport, el peso se mantiene a raya en apenas 975 kg, ¿hace cuánto que no veíamos eso en un urbano picante? El primer Swift Sport de 125 CV ya rebasaba la tonelada… por muy poco sí, pero la superaba. Gracias a las nuevas técnicas de fabricación de acero, podemos disfrutar de un coche ligero con la suficiente potencia para llevarnos rápidos sin que por ello nos tenga que sangrar el bolsillo.

Suzuki Swift Sport 8

Las suspensiones del nuevo Sport se han revisado por completo, con amortiguadores Monroe que transmiten las irregularidades del asfalto, pero sin llegar a hacerse especialmente duras ni incómodas para su uso diario. Permite cierto balanceo y en pleno apoyo quizá hinca el diente más de lo que nos podría gustar, aunque se arregla ahuecando el acelerador para redondear la curva, y eso que el eje delantero es incisivo y las ruedas traseras jamás se despegarán del suelo. “Si tu me dices ven, lo dejo todo, pero dime ven”, así podríamos definir el paso por curva del nuevo Swift Sport. Es neutro y fácil de llevar rápido, no te dará ningún susto si no te portas demasiado mal con él.

Y, dentro de todos los cambios, ¿dónde está el más importante? En el bloque motor. Sí, orad en silencio, porque la última pelotilla atmosférica ya no se encuentra entre nosotros y se ha pasado al lado “turbado” de la fuerza. Sin embargo, observando las especificaciones, veremos que el motor 1.4 Boosterjet (K14C DITC) del nuevo Swift Sport desarrolla 140 CV, sólo 4 CV más que antes. No temáis, mas no necesita más potencia cuando el cuadro de instrumentos se tiñe de rojo. Es casi la misma potencia, pero con menos peso y con un incremento importante del par máximo: pasamos de unos modestos 160 Nm a unos interesantes 320 Nm.

El Swift Sport ha pasado de ser un coche diseñado para los más quemadillos a ser un coche que abarque un público más amplio -los quemadillos también se encuentran dentro del grupo-. El rango óptimo ya no es la zona alta del cuentavueltas, sino la zona media, buscando un espectro más amplio de usabilidad. El corte de inyección entra a las 6.200 vueltas mientras que antes superaba la barrera de las 7.000. ¿Es algo malo? No tiene porqué, es una forma distinta de llevar el coche. Tal vez, la única pega que se le pueda sacar a este propulsor es que a partir de las 5.500 RPM pierde fuelle, y que su sonoridad no es muy evocadora.

Suzuki Swift Sport

A pesar de no poseer un sonido de motor elevado y especialmente atractivo, un pequeño gorgoteo de escape al arrancar y al ralentí demuestran que el Sport es algo más que un coche pintón

El comportamiento del motor es sublime. No es un bloque nuevo, pues ya se estrenó en el Suzuki Vitara y da buenos resultados. El turbo es muy progresivo y lineal; salvo que lleves el coche en sexta a 80 km/h por debajo de las 2.000 RPM, siempre responderá a tus demandas del pie derecho. Incluso teniendo el pie muy pesado, me sorprendería que alguien consiguiese superar los 7 litros a los 100 km de media. Es un auténtico mechero. En conducción tranquila, bajarlo de los 6 litros es más que factible, homologa 5,6 l/100 km, y dándole alegría superaremos los 6, lógicamente. No es un coche especialmente sediento para las prestaciones que ofrece y mejora a su predecesor en 0,8 l/100 km.

La caja de cambios manual de seis velocidades tiene un tacto agradable y mecánico. No es como la de un MX-5, pero transmite cierta deportividad. Para mi gusto, se podrían haber acortado los recorridos entre marchas, pues me parecen un poco largos para el tipo de coche que es. Muchos periodistas coinciden -y con razón- en que la tercera es la mejor de las marchas; te permite ir a 50 km/h “de tranquis” al igual que a 150 km/h con el espíritu RACER recorriendo nuestras venas. Y no hay que preocuparse por los frenos tampoco, ya que cuentan con el suficiente diámetro y mordiente para detener con fuerza al utilitario japonés sin sufrir fatiga aparente.

La relación peso/potencia del nuevo Swift Sport es de 6,96 kg/CV. Uno de sus rivales más directos, el Seat Ibiza FR 1.5 TSI, declara 7,89 kg/CV

 

Suzuki Swift Sport

En marcha, las prestaciones que sugiere la ficha técnica parecen muy conservadoras. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos y apenas supera los 200 km/h de velocidad punta. Pero es que esta pelotilla vuela por encima de las 2.000 vueltas. Es un coche que gana velocidad rápido y te permite hacer adelantamientos ágiles gracias a unas recuperaciones fabulosas. Al no tener que estar tan pendiente de llevarlo en la zona alta del cuentavueltas, es sencillo aprovechar todo su potencial.

En el apartado estético poco se puede decir. Cuenta con todos los ingredientes para que se parezca -y sea- todo un hot hatch: paragolpes más agresivos, doble salida de escape cromada, llantas de aluminio de 17 pulgadas en acabado diamante, spoiler trasero, difusor o colores tan llamativos como el Champion Yellow 4 (en imágenes) o el Azul Speedy Metalizado. Para el ojo entrenado, las molduras negras que hacen de faldilla, splitter y difusor cantan un poco a símil de fibra de carbono y pueden bajar el nivel de empaque.

El interior del Suzuki Swift Sport 2018 recibe las mejoras que ya monta el resto de la gama Swift, aunque con elementos nuevos como los toques de color rojo enfatizando la sensación de dinamismo, y unos asientos con reposacabezas integrado que, personalmente, me han resultado de los más agradables en cuanto a confort-sujeción se refiere. En el cuadro de mandos, el ordenador de abordo a color es de lo más completo, incluso pudiendo ver el nivel de potencia y par que usamos en cada momento. Los pedales en aluminio y los prespuntes en rojo completan un entorno racing de forma certera.

Respecto a las calidades, poco se puede achacar. Son todos plásticos duros, nada de mullidos, y el diseño no es el más innovador del mercado. Sin embargo, son plásticos bien encajados que, seguramente, no empezarán a crujir a los 10.000 km (o tal vez me equivoque) y todos los mandos están donde esperas que estén. No da la sensación de ser un coche barato que finge ser lo que no es. Es correcto, aunque esperamos poder juzgarlo con mayor profundidad en un futuro.

A pesar de que su velocidad máxima es de 210 km/h, el velocímetro está tarado a 260 km/h, toda una declaración de intenciones –badum tss

Por supuesto, el Suzuki Swift incorpora mucha tecnología tanto en el apartado de entretenimiento (navegador 3D, Apple CarPlay, pantalla táctil de 7 pulgadas, etc.) como en el de seguridad, con sistema de frenada automática de emergencia, sistema de alerta de cambio involuntario de carril, control de crucero adaptativo o luces largas automáticas. Sorprendente por lo que piden por él.

Suzuki Swift Sport

Ahora bien, su precio es de 21.370 euros que, con descuentos, acaba en 19.370 euros. Por ese rango de precios tenemos alternativas como el Seat Ibiza FR 1.5 TSI de 150 CV o el Ford Fiesta 1.0 EcoBoost de 140 CV, pero eso sí, ninguno de ellos ofrece el dinamismo ni el equipamiento ni el encanto del Suzuki Swift Sport. Además, la garantía es de 5 años y, en un par de semanas, llegará a nuestros concesionarios. Para un servidor al menos, es la pelotilla deportiva de bolsillo ideal. Es rápido, cómodo, no es demasiado caro de mantener ni de adquirir y, sobre todo, divertido de conducir.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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JrgExp
Invitado
JrgExp

Me sigue pareciendo feo. Aunque me pongas el N5 delante. Es feo. Ahora, me parece lo más interesante que hay ahora mismo a esos niveles de potencia. Incrementa bastante el precio (no sé si por el fin de su vida comercial, pero hasta hace no mucho podías encontrar el anterior por 13-15.000€), aunque ofrece un equipamiento de la leche. Lo mas importante: Parece divertido. Y es la mejor opción para que un apasionado al motor que acaba de sacarse el carnet empiece a quemar gasolina. Ligero, potencia no excesiva pero mas que suficiente, equipamiento completo y moderno, y picante pero… Leer más »

Cavallino
Invitado
Cavallino

Venga ya hago yo la pregunta:

¿Este o un Mx5 ND 1.5?

JrgExp
Invitado
JrgExp

Como coche “de disfrute” la duda ofende al Mazda.
Como coche de diario, pero alegre… El Suzuki te permite ir al trabajo, a la compra, a llevar los amigos, y luego hacerte un tramo. En el mazda los amigos no te caben, y la compra depende.

Cavallino
Invitado
Cavallino

Ahí quería yo llegar, probé recientemente y brevemente un Mx5 ND 1.5 y creo que fué una de las mejores experiencias de conducción que he tenido nunca.

¿Será para tanto el Swift? Lo dudo, pero a cambio tienes un coche “para la vida real”.

Javier Costas Franco
Invitado

No veo mucho lugar a la comparación entre un propulsión y un tracción delantera. Podrán divertir más o menos, pero nunca de la misma forma. El MX-5 gana por goleada si nos olvidamos de la diferencia de precio.


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022, y también escribo para Car and Driver España.

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Mario Jiménez

Estudiante de Periodismo, en la Universidad Rey Juan Carlos, en Vicálvaro. Amante del deporte, en especial del fútbol y baloncesto. Ahora, aprendiendo del mundo del motor con ilusión y ambición.