Menu

Hyundai iMax N «Drift Bus»: la furgoneta ideal para ir de lado a lado

Un V6 Turbo de 407 CV se encarga de hacer bailar el eje trasero y a otros ocho ocupantes

Hyundai iMax N «Drift Bus»: la furgoneta ideal para ir de lado a lado

Todos estamos familiarizados con la división de alto rendimiento N de Hyundai por sus compactos deportivos como el i30 N. Sin embargo, su último producto es de una naturaleza completamente diferente, ya que está basado en un vehículo que sirve tanto para las labores obreras como para las familias numerosas. Esta es la furgoneta Hyundai iMax N “Drift Bus”.

En un intento por evocar el espíritu de la Ford Transit Supervan o la Renault Espace F1, Hyundai Australia ha decidido construir una furgoneta muy rápida, equipada con un motor V6 de 3,5 litros y dos turbos en detrimento del diésel de 2,5 litros y 170 CV del modelo estándar. El resultado son 407 CV y ​​555 Nm que van directamente a las ruedas traseras a través de una transmisión automática de ocho velocidades, al tiempo que conserva la disposición de ocho asientos.

Pero las actualizaciones no se detienen aquí, ya que también recibe amortiguadores controlados electrónicamente y frenos mejorados, así como las llantas de aleación de 19 pulgadas del i30 N envueltas en neumáticos de alto rendimiento. Quizás lo más loco de la Hyundai iMax N es que, en realidad, ha sido diseñada para ir de lado a lado en las curvas, lo que le valió con mucho acierto el sobrenombre de “Drift Bus”.

Hyundai iMax N Drift Bus (3)

El diferencial trasero es un autoblocante mecánico, y aunque la Hyundai iMax N Drift Bus tiene un peso de unas 2,2 toneladas, es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos. No está mal para un vehículo que, inicialmente, había sido concebido para transportar enormes láminas de madera contrachapada. Y si el nombre iMax no te suena, quizás hayas oído hablar de esta furgoneta bajo el nombre i800 o H-1, dependiendo en el mercado.

Como dato curioso, la compañía afirma que el Hyunday iMax N “Drift Bus” tiene una distribución de peso perfecta entre ejes (50/50) siempre que las ocho plazas estén ocupadas. Se pueden encontrar más elementos de corte deportivo en el interior, donde los asientos delanteros y el volante han recibido el tratamiento N, y tanto la segunda como la tercera fila de asientos se han envuelto en cuero a juego. El maletero de 842 litros será útil para guardar muchos neumáticos.

Hyundai no tiene la intención de poner en producción la iMax N “Drift Bus”, afirmando que fue creada simplemente para “demostrar la pasión de Hyundai Australia por los vehículos estimulantes”. El iMax N ya ha disputado en tres competencias durante el evento Sydney Motorsport Park: la clase Clubsprint para tiempos de vuelta completos; el Flying 500 para pruebas de aceleración, y la Drifting Cup para demostrar sus capacidades quemando rueda.

Galería de fotos

COMPARTE
Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.