Estrenamos límites de velocidad en las calles y los radares ya están listos para empezar a multar

Estrenamos límites de velocidad en las calles y los radares ya están listos para empezar a multar

Ayer entró en vigor la última actualización del Reglamento General de Circulación, publicada el pasado noviembre


Tiempo de lectura: 5 min.

“A 30 hay más vida” es el lema de la DGT para dar color a estas nuevas restricciones en favor de la Seguridad Vial que pretenden pacificar las vías urbanas para conductores y viandantes, puesto que a 30 km/h el riesgo de atropello con resultado de muerte se desploma, y la eficacia de los sistemas de frenado automático, incluso los más básicos, es mucho más alta frente a la invasión en la calzada de peatón, patinete o bicicleta. De hecho, los sistemas de frenado autónomos se prueban en EuroNCAP a un mínimo de 30 km/h.

Los nuevos límites de velocidad coinciden con una nueva campaña de control de la DGT, que incrementará la presencia de radares en las carreteras españolas durante esta semana, hasta el 16 de mayo, para endurecer el control sobre los excesos de velocidad. Eso sí, será en vías extraurbanas. Tráfico aprovechará estos días no solo para incrementar la vigilancia en las carreteras con más radares, sino también para dar a conocer esta medida, la de los nuevos límites de velocidad en zonas urbanas.

El Artículo 50 del Reglamento General de Circulación determina a partir de esta fecha que los límites genéricos de velocidad en vías urbanas serán los siguientes:

  • En vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera, antes circuladas a 40 km/h, ahora serán limitadas a 20 km/h.
  • En vías de un único carril por sentido de circulación, antes circuladas a 40 km/h, ahora serán de 30 km/h.
  • En vías de dos o más carriles por sentido de circulación se mantienen a 50 km/h.

Por otra parte, el límite genérico de velocidad en autopistas y autovías que transcurren dentro de poblado será de 80 km/h, aunque este límite podrá ser ampliado por acuerdo de la autoridad municipal y el titular de la vía, previa señalización específica, sin rebasar en ningún caso los límites genéricos establecidos para dichas vías fuera de poblado.

La DGT informa de que: “intensificará la vigilancia del cumplimiento de los límites de velocidad establecidos en vías interurbanas durante la próxima semana”, ha anunciado el organismo a través de un comunicado y en redes sociales. Tanto la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) como el resto de las policías autonómicas controlarán especialmente aquellos tramos de riesgo asociado a la velocidad, así como aquellos puntos donde la circulación supera el límite establecido y existe un elevado índice de siniestralidad.

La forma de circular en las calles españolas está cambiando dado que el límite genérico en población se ha rebajado a la mitad con respecto a hace 30 años. Hasta junio de 1992, era completamente legal circular en zona urbana a una velocidad genérica de 60 km/h, algo que hoy en día es considerado por la opinión pública una velocidad temeraria, sobre todo de cara a los viandantes.

Ahora el panorama se presenta de una forma muy distinta en las carreteras españolas y ya se han puesto sobre la mesa a cuánto pueden ascender las infracciones por incumplir con estas limitaciones de velocidad.

En cuanto empiecen a tramitarse las infracciones, está contemplado que la multa mínima será de 100 euros, cuando se circule hasta 50 km/h con límite de 30 km/h, subiendo a 300 euros en el tramo entre 51 y 60 km/h, y así sucesivamente hasta los 600 euros cuando se superen los 81 km/h, teniendo las infracciones de más de 100 euros una pérdida de puntos del carné aparejada. Además, si en vías urbanas se excede la velocidad máxima en 60 km/h (en vías a 30 sería a 90 km/h), a la infracción administrativa se le suma la comisión de un delito contra la Seguridad Vial. Estos márgenes ya existían con anterioridad.

España se ha adelantado a los países de la Unión Europea con estos límites de velocidad urbanos a la baja

La DGT ha defendido estos límites de velocidad con 10 tajantes razones:

  1. Mejora la convivencia creando ciudades más amables
  2. Porque disminuyen los accidentes y las víctimas
  3. Porque es una velocidad segura pata los usuarios más vulnerables
  4. Porque mejora la eficacia de los sistemas de seguridad
  5. Porque se reduce la distancia de frenado a más de la mitad
  6. Porque el riesgo de muerte por atropello se reduce un 80 %
  7. Porque no supone un aumento de la congestión ni de los tiempos de desplazamiento
  8. Porque disminuye em nivel de ruido
  9. Porque se reduce la emisión de gases de efecto invernadero
  10. Porque tendremos niños más seguros y padres más tranquilos

Con el tiempo se comprobará si el argumentario de la DGT se traduce en una reducción de atropellos (así como de los heridos leves, graves y fallecidos por ello), si realmente disminuyen las emisiones contaminantes, o si la velocidad media en zona urbana no se ve afectada de modo apreciable.

En los vehículos eléctricos e híbridos se consume menos energía a 30 km/h que a 50 km/h, lo cual no tiene discusión. En los vehículos con motor térmico esto sí es discutible, depende del desarrollo de la caja de cambios (segunda, tercera o cuarta) y la entrega de potencia del motor. Puede consumirse menos combustible a 50 km/h en cuarta a punta de gas que a 30 km/h en segunda a más revoluciones -por ser la tercera demasiado larga-, y eso considerando que el estilo de conducción es el mismo.

Y respecto a la relación entre velocidad y atropellos, está claro que cuanto menor sea la velocidad de impacto vehículo-peatón más leves serán las consecuencias, independientemente de que los nuevos diseños en seguridad pasiva protegen a los peatones mucho más que modelos más antiguos. Aquellos que no dispongan de frenado automático siguen sujetos al tiempo de reacción humano: pasan unos 3/4 de segundo entre que el conductor percibe un peligro y pisa el freno, mientras el vehículo avanza “solo”.

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Sobre mí

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!

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Javier Costas
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Dentro de uno o dos años, cuando ya se pueda apreciar el efecto estadístico de la medida, sabremos si fue una buena idea, o una “ocurrencia” <- todos nos acordamos de cuando se bajó el límite de 120 a 110 km/h durante unos meses por razones energéticas.

Desde luego lo de ir a 30 en calles estrechas es de sentido común, pero hay otras en las que el mismo sentido común te dice que se puede ir a 50 sin ningún riesgo, básicamente porque no hay nadie.

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La nueva movilidad: no moverse

Pablo Mayo
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Ya veo dentro de poco a los políticos reduciendo la velocidad en toda la ciudad a 5 km/h porque es más ecológico y así nos equiparamos a los peatones. Ridículo igual que lo de los 30 km/h.


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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.