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El Toyota Mirai ya tiene matrícula española

Es el primero de una flota inicial de una docena de unidades

El Toyota Mirai ya tiene matrícula española

Toyota España ha matriculado su primer vehículo eléctrico de hidrógeno en nuestro país. Este hito viene año y pico después de que Hyundai matriculase el primer Nexo con placas españolas, 5282 KPH. El Toyota Mirai luce la 3245 LCX y llega en un momento muy oportuno, la coincidencia de la cumbre climática COP-25. Es evidentemente una maniobra de marketing.

Actualmente no hay ninguna hidrogenera abierta para coches. El pasado 20 de junio se comunicó que Toyota España, Enagás y Urbaser promoverían la «primera estación de repostaje de hidrógeno de España acondicionada para turismos» en Avenida de Manuel Manoteras, 34, en Madrid. Todavía no se encuentra en servicio. El resto de hidrogeneras que hay sueltas por España, que no llegan a una decena, son para alimentar a vehículos industriales o autobuses.

Toyota tiene previsto matricular una docena de Mirai -de la generación actual- para que los usen empresas selectas, es decir, «empresas innovadoras y medioambientalmente comprometidas». Hasta que estos coches tengan sentido para un comprador normal -ya que superan los 60.000 euros- por algo hay que empezar, tiene que echar a andar la rueda: sin coches no tiene sentido tener infraestuctura, y sin infraestructura no tiene sentido matricular esos coches.

Toyota Mirai 3245 LCX 2

Tiene derecho al distintivo Cero de la DGT ya que es un vehículo de emisiones nulas de carbono

Hay un dato muy relevante cuando se habla del hidrógeno, y es la pureza del mismo. La hidrogenera que está proyectada será capaz de servir hasta 10 kg por día (da para DOS repostajes), necesitando menos de 5 minutos por coche y con una presión de servicio de 70 MPa. La pureza del hidrógeno suministrado es del 99,999 %. Y esto último resulta completamente fundamental.

En junio de 2011 Honda trajo a España dos unidades del FCX Clarity matriculadas en Alemania (no había más en Europa) para que los periodistas pudiésemos probarlos. Esperé pacientemente mi turno hasta que me comunicaron que la prueba se cancelaba: los coches no querían seguir funcionado. Sus pilas de combustible se habían contaminado por la insuficiente pureza del hidrógeno de la hidrogenera de la EMT, para autobuses, y esa pureza superaba el 95 %.

Por mucho que se nos quiera vender la idea de que los coches de pila de combustible de hidrógeno son el futuro, la realidad es que es algo viable en un futuro no tan cercano, y siempre será más ineficiente eso que recargar coches eléctricos. La economía del hidrógeno, para que tenga un mínimo de sentido medioambiental y económico, debe basarse en grandes excedentes de producción de energías renovables. Si no, estamos haciendo el idiota.

Toyota Mirai 3245 LCX 3

Y a la pregunta de «¿y cómo van a repostar el primer Mirai español si no tiene dónde repostar?» os diré que ni tengo respuesta ni viene aclarado en la nota de prensa de Toyota España. Según la Asociación del hidrógeno de España (AeH2), para 2030 estiman que habrá 140.000 coches de pila de combustible circulando por la «piel de toro». Cada hidrogenera tiene un coste que baila entre el millón y el medio millón de euros.

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Sobre mí

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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