Alfaholics Giulia Super R 270, el restomod familiar

Alfaholics Giulia Super R 270, el restomod familiar

Basado en un familiar, discreto por fuera, pero con un potente motor


Tiempo de lectura: 3 min.

Muchos restomods tienden a insertar hábilmente un propulsor moderno en un coche que, ya de por sí, es deportivo. Pero a veces hay algún loco que monta un aparto como el Alfaholics Giulia Super R 270, el restomod familiar. Basado en un familiar, discreto por fuera, pero con un potente motor que te permite divertirte cuando te apetezca.

Está claro que el mundo del automóvil se ha polarizado, a la venta encontramos el enésimo SUV con primos y hermanos casi calcados, o auténticas piezas de colección de precios prohibitivos. La muerte paulatina del cupé económico ha hecho de nuestras calles un fluir anodino de compactos y SUV, bueno, y patinetes eléctricos. Además, la cultura de las preparaciones también ha tenido un crecimiento meteórico en nuestro país en los últimos 20 años, pasando de “repro y chuches” para una gran mayoría, a un turbo enorme y una buena lista de piezas para, en muchas ocasiones, doblar la potencia de salida del coche.

Aquí es donde entra en juego el Alfaholics Giulia Super R 270, un sedán de cuatro asientos al que se le ha brindado todo el amor y la atención para su construcción, en un paquete cómodo. Cuatro asientos, discreto, y con todo el carácter de un Alfa, así es este restomod, y me encanta. Aunque la insignia en la parte posterior dice 1.3, la versión Alfaholics está propulsada por un motor de cuatro cilindros y 2,3 litros de cilindrada totalmente de aluminio que funciona con cuerpos de aceleración y una ECU Motec.

Alfaholics Giulia Super R 270(2)

En total, produce 243 CV a 7.000 rpm, que es más que suficiente para el pequeño Alfa Romeo, ya que el automóvil pesa menos de 900 kg gracias a un capó de fibra de carbono y otro puñado de mejoras. Esas otras modificaciones incluyen piezas de suspensión de titanio. Diseñado para parecer clásico, pero con piezas punteras escondidas en cada rincón, cuenta con asientos apropiados para la época, mientras que los toques modernos, como el cargador de teléfono inalámbrico, están ocultos para ayudar a mantener el ambiente clásico del vehículo.

El volante grande también se conserva del automóvil original y le da al Giulia Super R 270 una sensación más clásica. Todo se combina para hacer un automóvil que es lo suficientemente pequeño para no ser intimidante, lo suficientemente moderno para ser conveniente y lo suficientemente clásico para sentirse divertido. “Realmente no puedo pensar en un camino, un viaje, una situación en la que este automóvil no me haría feliz”, dice Henry Catchpole de Hagerty en un video reciente.

Aunque no está enfocado milimétricamente el desempeño en circuito, sigue siendo un placer conducirlo sin importar dónde se encuentre. Y eso es precisamente lo que lo hace tan especial, poder mimetizarse con esa masa de patinetes como coche de diario, ya que no debe consumir tanto, pero permitiendo un achuchón con muy buenas capacidades. Y el fin de semana, si te apetece ir un poco más allá, puedes irte a tu carretera de montaña favorita a exprimirlo o, simplemente, disfrutar del paisaje con su rugido de fondo.

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Sobre mí

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.

Ángel Arias

La historia del automóvil está llena de grandes emprendedores, de ideas arriesgadas, curiosas casualidades, irreconciliables enemistades y muchos fracasos. Es un mundo intenso y fascinante del que muchos hemos quedado cautivados. Cualquier vehículo con un motor me parece interesante, ya sean motocicletas, automóviles, camiones, aviones o barcos; es estupendo sentir la brisa del viento en la cara sobre uno de ellos. Si estáis aquí es porque compartimos afición.