Coche del día: SEAT Panda/Marbella

Coche del día: SEAT Panda/Marbella

El amigo para todo


Tiempo de lectura: 5 min.

Este simpático utilitario nació en italiana Fiat como sustituto de los modelos 126 y 133, ambos con la antigua disposición mecánica “todo atrás”. El SEAT Panda/Marbella contaba con motor delantero y tracción delantera. La principal idea de los italianos era crear un utilitario económico de adquirir y mantener, y que fuera funcional, robusto y con capacidad para cuatro/cinco personas, aunque a finales de los los 70 Fiat estaba sumida en una profunda crisis económica -¿les suena esta canción?- y encargaron el desarrollo del proyecto a Giorgetto Giugiaro y su firma ItalDesign.

Crearon una carrocería cuadrada y llena de líneas rectas, algo muy novedoso para la época con el claro objetivo de una máxima reducción de costes, poniendo por ejemplo todos sus cristales, que eran planos y por tanto más baratos de fabricar, y ser funcional y espacioso al máximo (sus asientos se podían reclinar hasta convertirlos en una cama gracias a su suelo plano).

Recordemos que hasta 1980 SEAT fabricó modelos de Fiat, y en otoño de este año ya se encontraba disponible en nuestro país con dos motorizaciones posibles: una de 853 cc y 32,5 CV que procedía del SEAT 850, y otra de 903 cc de 45 CV procedente del Fiat/SEAT 127. A finales de 1982 apareció la opción del motor de 903 cc, pero con una relación de compresión menor y 40 CV, lo que le permitía usa gasolina “normal” de 91 octanos. Y es por estas fechas cuando aparece nuestro protagonista, el SEAT Panda Marbella, que se podía considerar la versión más lujosa del Panda.

Después de la ruptura con Fiat, Seat se vio obligada a rediseñar y renombrar sus modelos y el Panda cambió su nombre por el de Marbella a secas, lo mismo pasó con el Ritmo/Ronda. Sufrió un lavado de cara con pequeños cambios como una nueva calandra con un enrejado negro mate y colores más llamativos, unos aletines en las ruedas traseras, nuevos asientos -los anteriores parecían hamacas- tapicerías y cuadro de instrumentos, mayor equipamiento y terminaciones ligeramente mejoradas.

También se mejoró algo el confort cambiando los amortiguadores por otros más blandos y unas hojas de ballestas más flexibles. Su entrada en el mercado fue en 1986 y se vendieron casi 600.000 unidades hasta 1998, lo que no estaba nada mal. Eran coches económicos de mantener y adquirir, en los 80 un Panda 40 básico costaba algo más de 3.000 euros de la época, mientras que el Panda Marbella costaba 3.700 euros, más baratos que otros utilitarios como el Ford Fiesta L de 45 CV -4.236 euros- o el Renault 5 TL de 45 CV -3.876 euros-.

Profundizando en los aspectos técnicos del Panda Marbella hablaremos en primer lugar de su propulsor. Era un cuatro cilindros en línea de 903 cc con dos válvulas por cilindro y carburador monocuerpo, cigüeñal de tres apoyos -en vez de cinco, lo habitual en un cuatro cilindros-, la distribución con el árbol de levas en el bloque (tipo OHV) y por tanto con accionamiento de las válvulas a través de varillas y balancines, o una compresión muy baja, de 8,5:1. Todo esto significaba que ya por entonces era un motor de concepción muy obsoleta y por tanto con un bajo rendimiento.

Seat Marbella Special

SEAT Marbella Special

Su potencia de 40 CV era entregada a 5.400 RPM y su par máximo era algo menos de 70 Nm a 3.000 RPM, por lo que sus prestaciones eran muy modestas a pesar de su ligero peso -700 kg-, siendo su velocidad máxima real de 130 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h en 22 interminables segundos. Para tomárselo con calma. Su consumo rondaba los 7-8 l/100 km por vías rápidas y entre 6-7 l/100 km por ciudad. Si se le alababa por su bajo consumo se le criticaba por su rumorosidad, que era bastante alta y además era un sonido feo, desagradable, sobre todo a altas revoluciones, algo mitigado en el Marbella por llevar una caja de cambio de cinco relaciones.

Un aspecto para recordar era la naturaleza de su alimentación, que era por carburación, y por tanto no llevaban corte de la alimentación, por lo que había que tener cuidado con el sobrerrégimen y es que era fácil pasarlo de vueltas hasta superar las 6.000 RPM, superando las prestaciones de catálogo -y los consumos- corriendo el riesgo de reventar el motor. De todas maneras eran unos coches que por su sencillez de concepción y de mecánica apenas visitaban los talleres

Existió una versión mejorada del Panda Marbella con la potencia elevada a 45 CV y caja de cinco velocidades, y sus prestaciones algo mejoradas, con una velocidad máxima de 140 km/h segú,n rezaba en catálogo. Su suspensión era McPherson en el eje delantero y un eje rígido trasero con ballestas longitudinales de dos hojas sin barras estabilizadoras; el equipo de frenado estaba encomendado a discos en el eje delantero y tambores en el trasero, aunque llevaba una configuración delante-detrás, y hasta los años 90 no adquirió el sistema de frenos cruzados en X, más seguros.

Su comportamiento tenía dos vertientes: el eje delantero ofrecía un comportamiento aceptable, mientras que el eje trasero era bastante saltarín y con un funcionamiento algo errático, por lo que resultaba bastante incómodo y no apto para hacer viajes largos.

Respecto al equipamiento, quién no recuerda ese comentario divertido de “eres más simple que el interior de un Panda”, y es que su equipamiento era cero en las versiones más básicas, pues carecía de elementos tan imprescindibles como intermitentes de emergencia, cinturones de seguridad retráctiles, luneta térmica trasera, guantera, limpiaparabrisas de varias velocidades o servofreno, llevando los testigos más básicos para la conducción. Pero diremos a su favor que por precio y enfoque del coche ofrecía una relación calidad-precio muy ajustada, algo similar a lo que ocurre hoy con los vehículos de la marca Dacia.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Only One
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Only One

Falta aclarar, que la crisis en aquel momento de Fiat no era económica, si no más bien por la “Crisis del Petroleo”, acaecida en todo el mundo y la cual afectaba a todos los fabricantes mundiales de automoviles, los cuales se tuvieron que poner las pilas para sacar nuevos vehículos. Es lo mismo que esta sucediendo ahora,pero con la escusa del cambio climático, es decir para crear un nuevo modelo de economía. También el aportar que el coche no era tan barato como parece, ya que en España teníamos una inflación del 46%, si, del cuarentaiseis porciento, y que el… Leer más »

Óscar
Invitado
Óscar

En casa desde pequeño había un Seat Marbella para ir al cole o ir a la compra, y un tanque como el Peugeot 605 svi para viajes y findes, muchos recuerdos de mi padre en el Marbella, solo tenía el cenicero de extra y bueno, un solo aireador central, un cuadro espartano, sin cintos atrás, sin radio….Y lo único que le pasaba era que de vez en cuando se engrasaba una bujía y el motor a 3 cilindros hasta que se limpiaba por que no subía las cuestas. 30 años y lo recuerdo como si fuera ayer grin

Matt
Invitado
Matt

Yo tuve dos de ellos que coincidieron en el tiempo, el Panda 40 (gasolina normal y acabado “Peláez Edition”, donde el único extra que le incorporé fue la bandeja trasera, ni luneta térmica, ni nada de nada. A su vez tuve el Panda Marbella 45 (no el Marbella), que le añadí algunos extras como volante Nardi, techo de cristal y equipo de audio. El primero oficiaba de vehículo urbano y de SUV, ¡sí!, lo utilizaba para caminos destrozados, vadear ríos, etc., era tremendo la facilidad con lo que lo hacía. El segundo, aunque Ginés diga que no, lo utilizaba para… Leer más »

Javier Costas Franco
Invitado

¿125.000 kilómetros en un año? ¿Te echaste una novia en Siberia o qué?

Matt
Invitado
Matt

Si yo te contara, tendrías para tener una sección fija en Espiritu Racer… …como bien he comentado, le sucedió un Autobianchi de 999cc y 45CV, al que le hice otros 300.000 kms en menos de 24 meses… …y no precisamente como estás pensando.

(No me deja poner la foto donde atraviesa el círculo polar Ártico arrastrando una caravana) ?

Javier Costas Franco
Invitado

Me parece tan loable y flipante meterle tantos kilómetros a esos pelotillas, que te invito a contarme tu historia con todo lujo de detalles en un correo electrónico y con todas las fotos que conserves de él. Javier AT javiercostas puntito com

Matt
Invitado
Matt

Aprovechando que estoy vacaciones, prometo preparar algo, casi treinta años después, sigue siendo una aventura hoy día.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.