Coche del día: Peugeot 206 WRC

Coche del día: Peugeot 206 WRC

Con tres títulos de constructores y dos de pilotos este modelo fue la vuelta exitosa de Peugeot al WRC desde la época de los Grupo B


Tiempo de lectura: 4 min.

Además del increíble pilotaje desplegado por quienes compiten en el Campeonato Mundial de Rallye, uno de los asuntos más interesantes en el mismo es analizar cómo ha ido evolucionando el título de constructores. En ese sentido, si nos vamos al inicio del siglo XXI llama la atención el paso del dominio japonés al galo tras la aparición del Peugeot 206 WRC. Otro de los diversos goznes entre una y otra época en el Mundial, siendo igual de relevante que lo ocurrido en 1993 con la irrupción del Toyota Celica Turbo 4WD. Responsable de acabar con el reinado ejercido por las marcas italianas desde los primeros tiempos de este campeonato, llevándose quince de los veinte primeros títulos de constructores.

Y es que el Peugeot 206 WRC llegó a lo más alto en constructores en el 2000, 2001 y 2002. Siendo además la montura necesaria para que Marcus Grönholm ganase el campeonato de pilotos en los años 2000 y 2002. Así las cosas, nadie duda sobre el carácter soberbio de este automóvil, gracias al cual la casa del león regresó a lo más alto de los rallyes desde que dominase el Campeonato Mundial en 1985 y 1986 haciéndose tanto con los títulos de pilotos como con los de constructores. No obstante, la prohibición repentina de los Grupo B tras el terrible accidente de Henri Toivonen y Sergio Cresto dejó a Peugeot Sport sorprendida.

De repente, desprovista de su más que efectivo 205 T16, la división deportiva de la casa francesa decidió apartarse de los rallyes para, a corto plazo, centrar sus esfuerzos en el Dakar mientras que, a más largo plazo, desarrollaba el 905 que acabaría imponiéndose en Le Mans 1992. Sin embargo, aquel gusto por el Campeonato Mundial de Rallyes inyectado por Jean Todt no había desaparecido del todo. Para nada. Lejos de ello, en 1997 Peugeot decidió regresar al Mundial inscribiendo en pruebas sueltas al 306 Maxi. Y bueno, la verdad es que no estuvo nada mal a pesar de no ser un intento serio por lograr la victoria. Al fin y al cabo, se movieron en los puestos de cabeza durante algunas de las citas más exigentes. Un estupendo paso previo al asalto definitivo que supuso el Peugeot 206 WRC.

206 wrc (2)

Tras desaparecer de lo más alto de los rallyes por la prohibición repentina de los Grupo B, Peugeot no volvió a plantearse regresar en serio al WRC hasta finales de los noventa

Peugeot 206 WRC, estrenando el siglo XXI

Hay vehículos cuya historia va íntimamente asociada a la biografía de un determinado piloto. De esta manera, al igual que resulta harto complejo disociar la imagen de Sandro Munari de la del Lancia Stratos, hablar del Peugeot 206 WRC sin mencionar al finlandés Marcus Grönholm sería, como mínimo, bastante discutible. En activo desde 1989 hasta 2007, en su carrera destacan dos títulos de pilotos en el WRC con nuestro automóvil protagonista así como dos subcampeonatos logrados con Ford en 2006 y 2007.

Tras despuntar desde muy joven, desarrolló en los noventa una carrera definida por participar las más de las veces con su propio equipo, pudiendo al fin saltar a lo más alto de la competición gracias a la oportunidad que le brindó Peugeot Sport en 1999. Y es que, tras los buenos augurios dados por el 306 Maxi, el equipo oficial de la marca se alineó de cara al año 2000 con el Peugeot 206 WRC. Un vehículo para cuya homologación se tuvieron que fabricar 2.500 unidades de una versión especial del 205 GT, presidido por una mayor longitud ganada en base a los voladizos. Sin tocar la distancia entre ejes.

De esta manera, cuando el Peugeot 206 WRC fue presentado pasó a ser el coche más pequeño, ágil y rápido en todo el Mundial del año 2000. Una bomba de energía propulsada por su motor fundido en aluminio derivado del montado en el 205 T16 de los años ochenta. Además, su sistema de tracción total era el encargado de poner en el suelo sus en torno a 300 CV.

206 wrc (3)

Su motor en aluminio se basa en el del 205 T16 del Grupo B, llegando a dar unos 300 CV que van al suelo gracias a un sistema de tracción total

Eso sí, los inicios del Peugeot 206 WRC no fueron fáciles en absoluto. De hecho, las unidades de prueba usadas en 1999 quedaron destruidas por accidente o exceso de vibraciones, las cuales hicieron que la caja de cambios sólo pudiera resistir unos 40 kilómetros antes de romperse durante las primeras pruebas efectuadas. Afortunadamente todo aquello se pudo resolver, haciendo de este modelo uno de los protagonistas clave para los últimos años del Campeonato Mundial de Rallyes.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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