Coche del día: Mitsubishi Eclipse Gullwing

Coche del día: Mitsubishi Eclipse Gullwing

La marca japonesa fabricó una tirada muy limitada de Eclipse con puertas alas de gaviota


Tiempo de lectura: 3 min.

El Mitsubishi Eclipse no es ningún desconocido, aunque pueda parecer que se trata de un coche que ha caído en el olvido. Puede que la marca haya “pervertido” la denominación, añadiendo el apelativo Cross, para después, colocarlo en la trasera de un SUV que no tiene nada de deportivo, pero el “auténtico” Mitsubishi Eclipse no tiene nada de SUV y sí mucho de coche de capricho y con cierto talante pasional. En realidad, como muchos sabéis, el Eclipse apareció a finales de los 80 como un coupé generalista, pero que se ganó el amor de muchos fanáticos de los coches y que a día de hoy es todo un objeto de deseo, sobre todo en su segunda generación.

No obstante, siendo totalmente veraces y sinceros, el Mitsubishi Eclipse, en el fondo, no tenía nada especial, era un coupé japonés de llamativo diseño y con unas versiones turbo que resultaban las más interesantes de la gama, con tracción total y 195 CV en el caso de la primera generación, mientras que la segunda generación, potenciado por su presencia en la saga The Fast and the Furious, se volvió un icono en con sus 215 CV. Pero el caso es que existe una versión de la primera generación, que resulta muy interesante, quizá más que ninguna de estas –básicamente por su rareza– y que es toda una desconocida, pues no en balde, solo estuvo disponible en Japón.

Allí, en Japón, el Mitsubishi Eclipse contaba con una versión que tenía puertas de tipo “alas de gaviota”. De hecho, esta versión se llamaba “Eclipse Gullwing” y se fabricó en 1989. No, no se trata de una transformación, es una variante oficial fabricada por la marca. Cabe recordar que el Eclipse fue un desarrollo de Mitsubishi North American y Chrysler Motor Company –que lanzó al mercado el Ealge Talon, que viene a ser un Eclipse con logos de Chrysler/Eagle–, cuya fabricación se llevó a cabo en tierras yankees. Es decir, se trata de un coche que no se fabricó en Japón.

mitsubishi eclipse gullwing (2)

La versión que nos ocupa en estos momentos, la denominada “Gullwing”, se realizó sobre los primeros ejemplares que llegaron a Japón allá por el 89 y conservaban todas las características del resto de versiones del Eclipse; el único cambio eran las puertas de tipo “alas de gaviota”. Se fabricaron junto con un número no especificado de Mitsubishi Starion GSVR-4 –alrededor de 20 unidades, según las fuentes consultadas– como prueba de mercado. Sin embargo, del Mitsubishi Eclipse Gullwing solo se fabricaron 12 unidades. Dos Eclipse Gullwing y dos Starion Gullwing, aparecieron en una serie policiaca japonesa llamada Gorilla Metropolitan Police, emitida entre 1989 y 1990. La presencia de los coches en dicha serie, hizo creer que se había modificado expresamente, pero en realidad, la marca los introdujo con fines publicitarios.

Desgraciadamente, el experimento no resultó rentable, principalmente porque no había unidades con volante a la izquierda –no olvidemos que en Japón se conduce con el volante a la derecha– y por los costos de producción. El precio de cada unidad del Mitsubishi Eclipse Gullwing era, exactamente, el doble del resto de versiones.

Los Eclipse Gullwing se fabricaron con los dos motores disponibles, el cuatro cilindros atmosférico de 104 kW –141 CV– y el turbo con 149 kW –202 CV en Japón–y tracción total. La única diferencia, además de las puertas, obviamente, era un panel en el lado del conductor para poder operar las puertas. En el exterior no había tiradores y las cerraduras estaban colocadas en los pilares. Esto se debía a que la apertura de las puertas era electrohidráulica, cuyo sistema obligó a retirar el asiento trasero y, por tanto, eran versiones biplaza.

mitsubishi eclipse gullwing (4)
COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.