Coche del día: Lada Tarzan

Coche del día: Lada Tarzan

La pequeña bestia surgida del frío siberiano


Tiempo de lectura: 3 min.

A veces a los fabricantes rusos les da por hacer experimentos automovilísticos, como la criatura que nos toca hoy: el Lada “Tarzan”. Este vehículo era un cruce de los modelos Niva –todoterreno- y VAZ 2108   –compacto-. Fue concebido en el año 1997 y se vendió hasta el año 2003. Del Niva adoptó el chasis, la suspensión, motor y la caja de cambios; la carrocería la tomó del VAZ 2108. Lo cierto es que recuerda poderosamente al Volkswagen Golf Cross Country de los 80.

Con esta especie de SUV los ingenieros de la madre Rusia consiguieron un producto de dureza y durabilidad legendaria, como el resto de los vehículos que fabricaba; otra cosa era su calidad. Igualmente se esmeraron en insonorizar el habitáculo, haciendo más cómodos los largos viajes. El salpicadero era ligeramente diferente al del Samara, y del suelo irrumpían las palancas de la reductora y de bloqueo de diferencial del Niva.

Una de las rarezas de este coche era la suspensión trasera, que era casi idéntica a la delantera del Niva; para instalarla hubo que acoplar un subchasis específico

Lada Tarzan 2

Su suspensión independiente, que podía ser ajustable por el conductor, contribuía a este mayor confort. La estabilidad era buena en carreteras rectas, incluso a velocidades moderadas. Los frenos eran de disco en ambos ejes, una mejora respecto a los modelos de los que procedía, que eran de tambor.

La primera generación se podía elegir en dos tipos de carrocería: tres puertas, y cinco puertas con maletero vertical o hatchback. La compañía madre del producto, AutoVaz, no pensaba fabricarlo en masa, sino más bien a la carta, al gusto del comprador. Tenía el típico aspecto de un un todoterreno, con neumáticos grandes y específicos para la conducción offroad, aunque las llantas también eran del Niva, de 15 pulgadas, un cuerpo macizo y elementos para proteger la carrocería.

 Más bien parecía un BigFoot en miniatura, salido de la fría y nevada taiga siberiana

Su propulsor era de origen Opel, con 2 litros de cilindrada, 150 CV de potencia, 16 válvulas y alimentación por inyección. Su tracción era total. Su velocidad máxima era de 157 km/h, y su capacidad off-road era similar a la del Niva, pero con mayor espacio y confort.

La segunda generación apareció en 1999, comercializándose hasta 2006,  y era conocido como “Tarzan-2”. Adoptó la carrocería familiar -o station wagon- del VAZ 2111, el chasis del Niva, y el motor y la transmisión se cogieron del modelo VAZ 2130. Se fabricaba bajo encargo por la empresa Lada-Cónsul. Llevaba ruedas de 15 pulgadas. El motor era un modesto 1.8 litros que desarrollaba 82 CV. Igualmente llevaba tracción a las cuatro ruedas.

Se le añadieron unas molduras protectoras de plástico en los pasos de rueda, y en todo su perímetro, y para tener un aspecto más robusto y práctico de verdad le añadieron unos estribos y unas defensas, situadas debajo del parachoques trasero y sobre el delantero, construidas en tubo redondo de acero, nada de gilipolleces aditamentos estéticos para fardar más. Estaba dotado de una gran altura libre al suelo, por lo cual pasar riachuelos, caminos pedregosos y llenos de baches no suponía ningún problema para él.

No deja de ser un curioso vehículo, una especie de Frankenstein campero en versión rusa, pero con su personal legión de seguidores, fundamentalmente en Rusia. Que se sepa no se vendió fuera de su país de origen, así que hay que conformarse con verlo en fotos o en vídeos.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Que conste que también tengo un Kia, pero….

MIS DOS LADAS EN EL BARRIO.jpg
Javier Costas
Suscriptor

Felicidades por tu incipiente colección de hierro ruso XD

Raul Andreo Jimenez
Invitado
Raul Andreo Jimenez

En un apocalipsis sobrevivirán las cucarachas y los Lada

Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

También soy muy fan de los japos, pero no me llega para un BRZ/GT 86 jajajaja, al menos me conformo con mi Suzuki Inazuma 750…de momento XD.

Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Soy un gran aficionado a la marca Lada, sí, soy así de raro jajaja, ya presenté mi Samara cuando se habló de él por aquí, pero no conocía para nada el Tarzan , del Tarzan 2 sí que tenía alguna referencia, eso sí donde este un Niva….Hace poco he adquirido un 1.6 y estoy como un niño pequeño.

Primera en campo 26.12.18.jpg
Txesz
Mecánico
Txesz

Tien su punto… auque tanto plástico por los bajos (y tan bajos) le den un aspecto extraño.
¿La transmisión del Niva soportaba esos 150 cv? Eso si que tiene mérito.

sergio
Invitado
sergio

¿De donde a salido eso? De una noche de fiesta, de una pesadilla…
Vaya engendro mas raro, aunque no esta mal, para asustar los SUV actuales, que vean esa cosa que se cae a cachos y que sea capaz de trepar por donde ellos no pueden ni en sueños.
Aunque con un poco de tunning, el motor puede tener algo mas de chicha.

Raul Andreo Jimenez
Invitado
Raul Andreo Jimenez

A mi me parece un cuadro, esteticamente esta muy mal resuelto (el Tarzan 2, no tanto) se ve como un añadido cutre y las ruedas diminutas. Viva Rusia!


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Francisco Jiménez

Ingeniero mecánico adicto a todo lo que queme gasolina… y por qué no decirlo, también de lo eléctrico. Mi meta es no dejar nunca de aprender la técnica que rodea a la automoción y si ya puedo transmitir lo poco que sepa, tanto mejor. Sí, soy de esos que no recuerdan muy bien los nombres de las personas pero jamás olvidan qué coche tienen.

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