Menu

Coche del día: Kia Magentis (EF)

Una berlina media coreana casi recién nacida para Europa

Coche del día: Kia Magentis (EF)

El buque insignia de la marca coreana de principios del siglo XX, el Kia Magentis, intentó competir en el segmento medio alto con armas poderosas tales como un precio muy ajustado, tres años de mantenimiento gratuito, garantía y asistencia en carretera. La primera generación (EF) se empezó a vender en el año 2001 hasta finales del 2005. En 2003 sufrió el primer restyling, que es el que vamos a tratar hoy.

Ser coreano en los primeros tiempos de comercialización en Europa significaba precio ajustado y calidad cuestionable. En nuestro protagonista de hoy se cumplía la primera premisa, mejorando de forma considerable la segunda, pero sin llegar a los estándares ofrecidos por las marcas europeas.

El nuevo diseño resultaba más elegante y además se mejoraron los motores. El Magentis compartía plataforma con el Hyundai Sonata gracias al acuerdo al que llegaron las dos compañías. Se podía considerar como el vehículo ideal para personas que buscaban un coche elegante, amplio y que no resultase demasiado caro.

Kia Magentis (EF)

Kia Magentis 2.5 V6

Entre las mejoras de su exterior contábamos con una nueva rejilla frontal cromada que incluía el logo ovalado de Kia. Los faros delanteros dobles eran de nueva factura, con un cierto aire retro, y una nueva tecnología de reflector multifuncional que emitía un haz de luz más claro y profundo. En el parachoques llevaba integrados unos lavafaros.

En la parte trasera destacaba una tapa de maletero (con 479 litros)  más redondeada, con amortiguadores de gas que facilitaban su manejo y una boca de carga más amplia. Unos grandes grupos ópticos traseros completaban la visión de la zaga. La última modificación importante fue la utilización de unas nuevas llantas de aleación con ocho radios, de 15 pulgadas de diámetro.

Su interior resultaba muy espacioso y cómodo, incluso para cinco pasajeros, siempre y cuando los de la fila trasera no fueran muy voluminosos. El puesto del conductor estaba dotado de una buena ergonomía, con todos los  mandos al alcance de la mano, con varias regulaciones posibles para la máxima comodidad del conductor.

Kia Magentis (EF)

Si acaso criticar un volante demasiado grande y carente de regulación en profundidad. La consola central y el salpicadero llevaban inserciones de plástico que imitaban a la madera y el metal. En su diseño predominaban las superficies suaves y curvadas, con calidades acordes a su ajustado precio.

El equipamiento de serie era bastante completo, incluyendo climatizador automático, faros antiniebla (con motor 2.5 V6), dirección asistida, cuatro elevalunas y retrovisores eléctricos, volante regulable en altura y apertura con mando a distancia. En equipamiento de seguridad contaba con ABS, airbags delanteros frontales y laterales, faros antiniebla… Como anacronía técnica contaba con una antena de despliegue eléctrico. El cambio automático H-Matic con modo secuencial era opcional con el motor 2.5 V6.

Las suspensiones eran independientes en las cuatro ruedas, de tipo paralelogramo deformable, con muelles y amortiguadores de gas. Era más equilibrada y ofrecía una estabilidad superior junto a un mayor nivel de confort. Las barras estabilizadoras se montaron en los dos ejes. Los frenos eran de discos ventilados delante y macizos detrás. Los neumáticos contaban con unas medidas de 205/60 R15 H. Sus dimensiones eran 4.730 mm de largo, 1.820 mm de ancho y 1.410 de alto, y un peso cercano a los 1.500 kg.

Kia Magentis (EF)

A contracorriente de lo que se estilaba, solo se ofrecía con motores de gasolina

El más potente era un bloque de seis cilindros en V en posición delantera transversal, construido en aluminio, al igual que la culata. La cilindrada era de 2.494 cm3 y llevaba cuatro válvulas por cilindro. Contaba con dos árboles de levas en cada culata, siendo la alimentación por inyección indirecta. Rendía 169 CV a 6.000 RPM, y un par motor máximo de 230 Nm a 4.000 RPM. Ofrecía un comportamiento bastante suave, con una gran capacidad para girar alto de revoluciones, sin demostrarse demasiado perezoso a bajas vueltas.

La caja de cambios era manual, de cinco relaciones, con la opción de una automática H-Matic de modo secuencial. Con la caja  automática su velocidad máxima era de 214 km/h, y necesitaba 8,5 segundos para alcanzar los 100 km/h desde parado. El consumo medio homologado era de 9,2 l/100 km.

Este cambio automático era muy sensible a la más mínima presión del acelerador, algo que interpretaba como y adelantamiento, realizando el “kick down” bajando dos marchas, aumentando el consumo y disminuyendo el confort. Pero gracias a su caballería no se quedaba falto de potencia y no te dejaba vendido en situaciones comprometidas.

Kia Magentis (EF)

Kia Magentis 2.0

El motor de gasolina menos potente era un 2 litros de cuatro cilindros en posición delantera transversal, con el bloque de hierro y la culata de aluminio. La alimentación era por inyección indirecta, con dos árboles de levas en la culata. Entregaba 136 CV a 6.000 RPM, junto a un par máximo de 181 Nm a 4.500 RPM. A pesar de estos discretos datos su velocidad punta era de 207 km/h, y precisaba 11,5 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. Su consumo medio homologado era de 8,9 l/100 km. Solo podía llevar caja de cambios manual de cinco relaciones.

Este Kia Magentis mostraba un equilibrio en casi todos sus aspectos. No destacaba de forma apreciable en ninguno de ellos, pero ofrecía buenas virtudes en todos. Es una muestra del primer salto de la casa coreana en mejorar la calidad de sus vehículos, manteniendo un precio muy comedido, a partir de 21.000 euros en 2003.

Calcula cuánto cuesta asegurar un Kia Magentis con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

5
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Jose
Invitado
Jose

Pues no debía ser mal coche, de hecho me llama la atención que para los pocos que se vendieron, muchos siguen por ahí rulando. La mayoría con pinta de tener los mismos cuidados que la escobilla del WC, pero ahí siguen, así que debe ser duro.

luis del prado arévalo
Invitado
luis del prado arévalo

18 años me ha durado un Daewoo Nubira, 18 añazos y se me muere por la centralita.

Pablo Mayo
Editor

¿Y no le puedes poner otra, digamos, de un desguace?

luis del prado arévalo
Invitado
luis del prado arévalo

Había que hacer copia de la vieja para ponerla en la nueva, era bastante caro y complicado.

Javier Costas
Editor

A mi hermana mediana le ha pasado eso con un Golf Plus 1.9 TDI, centralita muerta. En Volkswagen le pedían por el arreglo más de 2.000 euros, un mecánico amigo suyo se lo ha apañado por la mitad. Demasiada pasta por un circuito integrado…


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.