Coche del día: Glas 1004 (612)

Coche del día: Glas 1004 (612)

Sencillez y polivalencia en el primer automóvil en serie con una correa de distribucion de goma


Tiempo de lectura: 5 min.

El Glas 1004, conocido en código interno como Typ 612, fue revolucionario por diferentes cuestiones, además de un automóvil muy polivalente que a lo largo de seis años se mantuvo a la venta en diferentes tipos de carrocería, adaptándose a las exigencias de casi todo el público. El fundador de la empresa, Andreas Glas, comenzaró su andadura en el sector automotriz en 1883, momento en el que fundó una pequeña empresa dedicada a la construcción y mantenimiento de maquinaria agrícola con sede en Dingolfing, en el estado alemán de Baviera.

Pero tras diferentes etapas, en las que estuvo asociado con otros grupos empresariales, y el final de la Segunda Guerra Mundial, Glas y sus dos hijos fudaron en 1949 Hans Glas GmbH con la finalidad de cambiar su modelo de negocio y centrarse en la construcción de motos scooter desde 1951 hasta 1956, aproximadamente, y seguidamente de automóviles.

Es en 1955 cuando la empresa presenta el primero de sus automóviles, y no es otro que el Goggomobil T 250. Luego llegarian innumerables versiones del microcoche alemán, manteniendo la producción y exportación de estos hasta 1965. A lo largo de este periodo entra a formar parte de la empresa un ingeniero que venía de haber trabajado en el departamento técnico de BMW, Leonhard Ischinger, creador del primer motor de combustión movido por una correa dentada.

Glas S 1004 Coupe

Glas S 1004 Coupe – Fotografía: Glaserati (Wikimedia Commons) CC BY-SA

El Glas 1004 fue el primer automóvil en serie con propulsor movido por una correa de distribución fabricada en goma, todo un avance en aquel momento dentro de la industria del motor

Es en 1960 cuando se llega a la conclusión de diseñar un pequeño coupé en el que instalar el propulsor obra de Ischinger. La base empleada para este sería la del Glas Isar, conocido antes como Goggomobil T 700, presentado aquel mismo año. Pero como el T 700 era demasiado pequeño en tamaño, y lo que la marca quería era crear un automóvil con más empaque, se optó por alargar 10 cm la batalla del nuevo Glas 1004, que fue presentado a modo de prototipo en el  Salón del Automóvil de Frankfurt de finales de 1961.

Aquel automóvil fue llevado a la serie unos meses más tarde, concretamente en mayo de 1962. Pero la demanda de otro tipo de carrocerias hizo que la marca alemana se plantease el fabricar el Glas 1004 con otras variantes. Así que en enero de 1963 se presentaron las versiones cabrio y berlina, teniendo que esperar hasta finales de 1966 para que decidieran lanzar al mercado una variante familiar.

Mecánicamente, en cualquiera de sus versiones, mantuvo el tetracilíndrico de apenas 992 cc. El bloque equipado con correa de distribución de goma quedaba refrigerado por agua y asociado a un novedoso cambio sincronizado de cuatro velocidades, que enviaba los 42 CV de potencia a 5.000 RPM al eje trasero.

Glas 1004 Limousine 2

Glas 1004 Limousine

En cuanto al bastidor empleado, el 1004 era de monocasco fabricado en acero, junto a frenos de tambor en las cuatro ruedas y un conjunto de suspensiones poco elaborado, que con el tiempo fue evolucionando a base de resortes de goma compuestos en su parte interna de aire.

En cuanto a las cotas finales del pequeño coupé inicial tenía una distancia máxima de 3.835 mm y una batalla de 2.100 mm. La altura estaba en torno a los 1.355 mm, mientras que la anchura era de 1.500 mm. Estas cifras eran levemente diferentes en el resto de carrocerías. El peso final en el caso del coupé era de 750 kilogramos, mientras que la versión CL (Combi limusina), alcanzaba una cifra final de 800 kilogramos.

Una combinación sencilla en cuanto a mecánica y bastidor hicieron del Glas 1004 un coche muy demandado en su tiempo, además de contar con hasta cuatro carrocerias distintas

A lo largo de aquellos años de fabricación Glas incorporó a la gama en 1963 una versión deportiva denominada Glas 1004 TS, con carburador de doble cuerpo, capaz de desarrollar una potencia máxima de 63 CV a 6.000 RPM. Esta variante estaba disponible en todas las carrocerias menos en la versión combi, y lograba alcanzar una velocidad máxima de 150 km/h, posicionándose al nivel de automóviles de mayor potencia en cuanto a prestaciones, gracias a un contenido peso de 750 kilogramos (versión coupé).

Glas 1004 TS Limousine

Glas 1004 TS Limousine – Fotografía: Andrew Bone (Flickr) CC BY

Con un precio en 1962 de 5.595 marcos alemanes, la versión coupé sería casi 1.000 marcos más barata que la variante cabrio aparecida unos meses después. También para 1963 la marca germana puso a disposición de sus clientes la opción de montar discos de freno en el eje delantero por algo menos de 200 marcos, algo totalmente anecdótico dentro del segmento donde se ubicaba este automóvil, pero que se produjo dada la mala fama que había adquirido el modelo en el apartado de la frenada, catalogada por la mayoría de clientes de insuficiente.

En la actualidad uno de estos automóviles con este propulsor de un litro de cubicaje -después se incorporaron bloque de más cilindrada y potencia- podemos encontrarlos en el mercado de ocasión desde unos 6.000 euros si hablamos de versiones berlina o CL, pudiendo llegar hasta los cerca de 20.000 euros cuando nuestra búsqueda se centre en unidades cabrio o coupé, convirtiéndolo en un automóvil bastante valorado por los amantes de los clásicos de este tipo.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.