Coche del día: Ford Capri 2.0 S (Mk. III)

Coche del día: Ford Capri 2.0 S (Mk. III)

Un Capri sin pretensiones deportivas


Tiempo de lectura: 6 min.

Este Ford Capri 2.0 S que nos ocupa hoy pertenecía a la tercera generación de la saga Capri, con una motorización media que se quedaba corta para las supuestas pretensiones deportivas del automóvil. Se fabricó desde 1975 hasta 1983. Por debajo de esta mecánica de 2 litros existían dos más, un 1.6 con dos niveles de potencia -70 y 73 CV- y un 1,3 litros de 70 CV. Todos estos motores eran de cuatro cilindros en línea. En la cúspide hubo un 3.0 V6 S.

A pesar de su vetusta configuración mecánica, con un eje trasero rígido y una caja de cambios manual de cuatro marchas, mantuvo vigente durante mucho tiempo su atractiva carrocería coupé. Sus dimensiones resultaban bastante contenidas, con 4.352 mm de longitud, 1.702 mm de anchura y 1.295 mm de altura. La batalla era de 2.565 mm y las vías delantera y trasera eran de 1.350 y 1.380 mm, respectivamente. Su peso homologado era de 1.065 kg, aunque en la realidad superaba los 1.100 kg, con un reparto equilibrado casi al 50/50 % (50,3/49,7 % delante y detrás, con el depósito de combustible lleno).

La letra “S” significa Sport, y ello se traduce en algunos elementos que hacían su conducción más deportiva. La calidad de acabados era muy buena y sentarse en unos asientos Recaro en una posición baja con la tapicería a cuadros era una auténtica gozada. Su largo capó no beneficiaba la visibilidad, aunque contrarrestado por los tres retrovisores y una buena iluminación.

Ford Capri 20 S MkIII 5

Aun siendo un coupé no se podía considerar un 2+2, sino un verdadero cuatro plazas bastante cómodas a condición de que no superases el 1,70 metros de estatura si te tocaba ir detrás. La capacidad del maletero estaba bastante limitada por la presencia de la rueda de repuesto y la posición del depósito de combustible, aspecto que se podía compensar gracias al respaldo trasero abatible asimétricamente.

A pesar de su vetusta configuración mecánica, con un eje trasero rígido y una caja de cambios manual de cuatro marchas, mantuvo vigente durante mucho tiempo su atractiva carrocería coupé, junto a un  equipamiento muy completo y de calidad, con espacio de sobra para cuatro ocupantes

No se podían hacer muchas críticas al habitáculo, salvo la ausencia de un reposapiés o espacios para guardar chucherías pequeñas como llaves o el paquete de tabaco (estaba bien visto fumar dentro de un coche). Extrañamente no llevaba servodirección, aunque tampoco era imprescindible. A su favor un excelente confort gracias a unos asientos Recaro de mullido perfecto, que amortiguaban una suspensión tirando a dura, y un nivel sonoro realmente bajo, predominando un leve rugido del motor sobre los ruidos aerodinámicos.

Bajo el capó encontrábamos un veterano motor Pinto de cuatro cilindros en línea, con 1.993 cm3 de cilindrada. Tanto el bloque como la culata estaban fabricados en hierro fundido. La alimentación se realizaba mediante una bomba mecánica de gasolina y un carburador vertical de dos cuerpos Weber 32/36 DGAV. La distribución se encomendaba a un árbol de levas en culata y dos válvulas por cilindro. Rendía 101 CV a 5.200 RPM de potencia y 153 Nm a 3.500-4.000 RPM, pudiéndose estirar hasta las 6.000 RPM.

Ford Capri 20 S MkIII 2

La caja de cambios manual de cuatro relaciones tal vez no fuera la más apropiada para un coupé de cierto talante deportivo; por fortuna en los últimos años de producción ya venía con una de cinco. Aun así, era un cambio ligeramente cerrado, pudiendo estirar el motor hasta alcanzar los 100 km/h en segunda y los 150 km/h en tercera. La palanca de cambios mostraba un manejo delicioso, aunque de largos recorridos, acompañada de un embrague suave y progresivo y unas marchas perfectamente sincronizadas y muy bien marcadas.

Un aspecto importante a tener en cuenta era la situación de la marcha atrás, situada junto a la segunda; estaba protegida por un muelle inusualmente flojo. Había que tener cuidado en las reducciones de tercera a segunda, maniobra que se podía realizar perfectamente a 80 km/h. No quiero imaginar forzar dicho muelle más de la cuenta y tratar de meter marcha atrás en vez de segunda.

Su carrocería era de tipo monocasco autoportante. El esquema de suspensión era McPherson en el eje delantero, con muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos telescópicos. Detrás contaba con un eje rígido con ballestas semielípticas longitudinales como elemento elástico, con dos bieletas longitudinales superiores. Se complementaba con dos barras estabilizadoras.

Ford Capri 20 S MkIII 3

Su poco apretado motor de 2 litros y 101 CV le permitía coquetear con los 180 km/h de velocidad máxima, con unos consumos contenidos y un manejo muy agradable del conjunto embrague/palanca de cambios

En cuanto al equipo de frenada llevaba dos circuitos independientes, uno por cada eje, con asistencia Master-Vac y sistema antiblocaje mediante un limitador trasero por inercia. En el eje delantero contaba con discos de 245 mm de diámetro y en el trasero se conformaba con tambores de 229 mm. Nos puede llamar la atención las medidas de sus llantas: 5,5×13 pulgadas. Iban calzadas por neumáticos de medidas 185/70 HR.

Veamos por último sus prestaciones y consumos. Su velocidad máxima real -según prueba de la época- era de 177 km/h, recorriendo los 1.000 m desde parado en 32,5 segundos y bajando ligeramente de los 11 segundos para alcanzar los 100 km/h desde parado. Respecto a sus recuperaciones, pasaba de 80 a 100 km/h en cuarta en 6,6 segundos, y de 80 a 120 km/h en un mínimo de 8,5 segundos (en segunda-tercera). Para recorrer 1.000 metros en cuarta desde 40 km/h se tomaba 36,4 segundos.

Los consumos no eran exagerados teniendo en cuenta el coche que era. Por ciudad superaba ligeramente los 15 l/100 km, bajando a los 7 l/100 km por carretera convencional a 90-100 km/h, aunque si apretamos a velocidades de crucero -ilegales hoy en día- de 150 km/h subíamos casi a los 11 l/100 km. Por autopista, a cruceros de 130 km/h se bebía 10,5 l/100 km, y si te atrevías a pisarle más, a 160 km/h solo aumentaba en 0,9 litros/100 km, hasta los 11,4 l/100 km.

Ford Capri 20 S MkIII 4

El Ford Capri 2.0 S se podía considerar como un turismo de línea coupé para cuatro personas, sin ninguna pretensión deportiva, pero con una respuesta -relativamente- alegre. Con un buen comportamiento dinámico y muy atractivo visualmente entonces, nos sigue llamando la atención hoy.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

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Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.