Coche del día: Dino 206 GT

Coche del día: Dino 206 GT

El Ferrari que no era un Ferrari


Tiempo de lectura: 4 min.

Dino 206 GT, un coche fabricado por Ferrari, pero que no era un Ferrari, pero en realidad si lo eran. Un lío, que no es un lío, que se inventó Enzo Ferrari para fabricar un coche que no equipaba un motor V12. Estamos en la década de los 60 y el señor Enzo, en toda su cabezonería, se negaba en rotundo a fabricar coches con el sello de su empresa, que no equiparan un motor de doce cilindros. Además, también se negaba a fabricar coches con el motor colocado en otro lugar que no fuera delante del habitáculo.

Enzo Ferrari no era ingeniero, pero si era un tipo muy intransigente y decidido a que en su empresa, se hiciera lo que él quería, famoso es el despido de varios ingenieros, de una sola tacada, por discutir con el jefe. En el caso de los motores y su colación, era muy, pero que muy estricto y no permitió que saliera un Ferrari con motores de menos cilindros y en posición trasera centra, hasta que no tuvo más remedio que reconocer las bondades de esas configuraciones. Pero antes de dar su brazo a torcer, su hijo, Alfredo –apodado Dino–, si creyó en esas configuraciones y desarrolló un motor V6.

Realmente no fue un diseño de Alfredo, el creador del primer V6 de Ferrari fue Vittorio Jano, pero fue Dino quien apoyó la idea y quien se involucró en el diseño del motor. El caso es que nunca llegó a ver dicho propulsor hecho realidad, falleció antes por una distrofia muscular. Una tragedia que cambió, para siempre, el talante y el comportamiento de Enzo, que se volvió más huraño todavía. No obstante, en 1964, crea la marca comercial “Dino”, para poner en producción el pequeño motor V6 que, como ya hemos comentado antes, no podía estar en un “auténtico” Ferrari y de paso, rendir homenaje a su hijo fallecido.

La creación del sello Dino también respondía a una necesidad: fabricar el número suficiente de motores, para poder homologarlo para competición. Eso provocó que FIAT lanzara también el FIAT Dino, con el mismo propulsor V6, el cual, también estaba montado en el Lancia Stratos. Era la única forma que tenía Ferrari para poder alcanzar la cuota mínima para su homologación en la Fórmula 2. El mal llamado Ferrari Dino llegó después, cuando Pininfarina se sumó a la tendencia que se había iniciado poco antes, con la aparición de diferentes automóviles con el motor colocado en posición trasera central y presentó en el salón de París de 1965 el Dino Berlinetta Speciale.

Se trataba de una obra de Sergio Pininfarina, hijo de Battista, que tomó uno de los motores V6 de 1.600 centímetros cúbicos de Ferrari y lo montó en el prototipo. Rendía 205 CV a 8.800 revoluciones y estaba colocado en posición trasera central, justo por detrás del habitáculo. Al año siguiente se presenta una interacción más de este coche, al que se denomina Dino Berlinetta GT y poco después, en 1967, vuelve a mostrarse otra nueva versión que ya presenta algunos rasgos que ahora, visto en perspectiva, adelantaban las formas del que sería el Dino 206 GT. En este último caso no montaba el V6 de competición, sino el V6 que animaba al FIAT Dino.

El modelo de producción, el Dino 206 GT, llegó en 1968 tras una buenísima acogida del último prototipo. Por supuesto, estaba animado por un motor V6 de 1.987 centímetros cúbicos –diámetro por carrera de 86 por 57 milímetros–, alimentado por tres carburadores Weber. Alcanzaba los 180 CV a 8.000 revoluciones y un par de 186 Nm a 6.500 revoluciones. El cambio era manual de cinco relaciones –en aquellos años nadie se imaginaba un deportivo con cambio automático– y el conjunto tan solo pesaba 1080 kilos. No era un coche exuberantemente rápido, pues su velocidad punta era de 235 km/h, pero completaba el 0 a 100 km/h en 7,5 segundos, recorría los 400 metros con salida parada en 16,5 segundos y los 1.000 metros con salida parada en 28,2 segundos.

dino 206 gt preserial

La carrocería fue obra de Aldo Brovarone –uno de los muchos diseñadores del estudio Pininfarina– y la fabricaba Scaglietti con paneles de aluminio. El chasis era de tubos de acero, una solución que también era impuesta por Enzo y el motor V6 2.0 había sido revisado en profundidad por Aurelio Lampredi. De la fabricación de este motor se encargaba FIAT.

El coche fue aclamado por la crítica, pero también se tildó de poco potente. Los clientes presionaban a Ferrari para que lanzara uno Dino con un motor más potente y tras un año de comercialización, entre 1968 y 1968, se paró la producción y se presentó en Dino 246 GT. Solo se fabricaron 150 unidades.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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