El Porsche 911 GT2 RS es, sin lugar a dudas, una de las variantes más brutales que ha tenido el modelo alemán. Solo hay que darse cuenta para entenderlo, que hablamos de coche con el motor colgado tras el eje trasero, capaz de generar 700 CV, los cuales, se gestionan mediante solo dos ruedas motrices. Es obvio que algo así solo puede ser viable con una electrónica muy depurada…
De hecho, la electrónica podría ser considerada como la magia de los coches modernos. Gracias a su evolución y a su amplia implementación en los automóviles actuales, podemos tener cosas tan locas como un Bugatti Tourbillon o un Koenigsegg Jesko. La electrificación, esa a la que toda Europa ha confianza su futuro, tampoco podría ser realmente viable sin una electrónica muy evolucionada. Llevamos décadas aprovechando esta magia, aunque muchos siempre pongan toda clase de pegas y aboguen por la pureza máxima –para, después, acudir al taller de turno a realizar una “repro” a su coche… –.
La misma electrónica es uno de los argumentos sobre los que han trabajado en Manhart para una de sus locas creaciones, pero solo la base para todo lo demás funcione como debe, porque hay mucho más que una reprogramación de la centralita que lo gobierna todo. Con el nombre de Manhart TR950, nos encontramos un Porsche 911 GT2 RS tan absurdo como deseable, uno con 979 CV y 1.090 Nm de par, que llegan al asfalto mediante las mismas dos ruedas traseras. Es de locos, y nosotros queremos ser verdaderos locos, todo sea dicho.
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Para llegar hasta esas cifras se han tenido que tocar muchas cosas. Por ejemplo, los turbos son nuevos, unos TTH de mayor tamaño, al tiempo que se revisaba y adaptaba el sistema de refrigeración y la admisión –con un nuevo colector de aluminio diseñado por la propia Manhart–. Por supuesto, no falta un nuevo intercooler de mayor tamaño, una “dowpipe” nueva, así como catalizadores HJS de 200 celdas que no tienen homologación TÜV y, por tanto, solo están disponibles para exportación –no pueden usarse en Alemania–. Y sí, es evidente que hay una reprogramación de toda la gestión electrónica del motor, al igual que de todos los asistentes electrónicos del coche. Incluso el cambie de doble embrague ha recibido un nuevo software.
Más potencia exige más control y más capacidades a todos los elementos del coche. Por ello, en Manhart han optado por añadir una suspensión con muelles Manthey-KW, aunque no se toca ni un solo tornillo de los frenos cerámicos –que ya son buenos de fábrica–.No ocurre lo mismo con el apartado aerodinámico, que se ve potenciado por una serie de nuevos componentes fabricados con fibra de carbono que abarca casi toda la carrocería: alerón delantero con extensiones laterales, aeroflics para aumentar la carga aerodinámica, faldones laterales y un difusor con nuevas placas laterales.
El Manhart TR950 es una bestia, que puede ser totalmente personalizada al gusto del cliente, lo que provocará que no existan dos iguales. No han anunciado precio, pero no necesitamos que nos digan que resulta totalmente prohibitivo.
Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS