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Un BMW M1 como obra de arte, literal

Dos coches accidentados vuelven a la vida como uno nuevo


Tiempo de lectura: 2 min.

Cuando amas los coches, ocurren cosas como la que traemos hoy en vídeo. Un apasionado del BMW M1, tras comprar uno accidentado, decidió comprar otro también accidentado, para poder reconstruirlo debidamente. Su primer impulso fue hacer un BMW M1 completamente funcional, pero al provenir de dos bastidores diferentes, legalmente era difícil que pudiera circular de manera sencilla. Así que decidió colgarlo de la pared de su garaje, como si fuese una obra de arte para ser admirada.

El protagonista de esta historia parece que es un coleccionista con una economía bastante desahogada. En 2015 vio un anuncio donde se vendía un BMW M1 de 1980, pero tenía un ligero problemilla: había sufrido un accidente y el frontal, los pilares A y el techo estaban destrozados. Eso sí, su motor central estaba intacto, al igual que toda su parte posterior. Recordemos que el motor era un seis cilindros en línea con 3.453 cm3 y 277 CV de potencia.

Ni corto ni perezoso, lo compró y restauró su motor. Seguía teniendo en mente la idea de realizar un M1 completamente funcional, así que llegó a sus oídos que se vendía otro BMW M1, pero esta vez con el frontal intacto. En la parte trasera parece que había sufrido un incendio, y se había perdido gran parte de los paneles posteriores que eran de fibra de vidrio.

Comenzó la restauración con los dos vehículos destrozados, y terminaron en junio de este año con un BMW M1 completamente funcional y renovado. En ese momento nuestro protagonista decidió contratar a una empresa especializada para colgarlo en su garaje. Para ello tuvo que hacerse una estructura de aluminio que mantuviese todo en su lugar, y aguantase el coche anclado a la pared.

Viendo el resultado, creo que a muchos de nosotros nos dará mucha envidia verlo, no solo por el precioso BMW M1 colgado en la pared, sino por el enorme garaje y el ascensor para coches del fondo. Sin duda, su dueño tiene verdadero espíritu RACER.

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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