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El 18 de febrero fue el 121 aniversario del nacimiento de Enzo Ferrari

El hombre que creó la mítica marca del cavallino rampante

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Enzo Anselmo Giuseppe Maria Ferrari nació el 18 de febrero de 1898 en Módena, Italia. Tras los primeros llantos del recién nacido, su madre se conmovía con el sonido que salía de sus pequeños pulmones. Quien le iba a decir que ese pequeño iba a crear máquinas cuyo rugido nos conmovería a todos nosotros. Hace unos días se cumplía el 121 aniversario de su nacimiento, y Ferrari le ha hecho un pequeño vídeo como homenaje.

La vida de Enzo Ferrari no fue fácil. Su pasión por los coches se despertó a los diez años, cuando su padre, Alfredo Ferrari, dueño de un negocio industrial, le llevó a ver una carrera. Su padre quería que estudiase ingeniería, pero a Enzo no le gustaban los libros y prefería ser piloto. Fue en 1912, cuando veía a Rafaelle di Palma en un periódico, compitiendo y casi ganando, las 500 millas de Indianápolis, cuando se preguntaba por qué no podría llegar él mismo a ser un famoso piloto de carreras algún día.

Llegaba la primera guerra mundial, y el padre y hermano mayor de Enzo eran llamados a filas. Ya no regresarían. El también fue llamado al ejército un año más tarde, pero tuvo más suerte y regresó para contarlo. La empresa familiar quebró, y los pocos ahorros que Enzo tenía, se los gastó en preparar unos Alfa Romeo para competir. Amaba la competición desde que era un niño y su sueño era ser piloto. Sería en 1929 cuando crearía la «Scuderia Ferrari», dentro de la propia Alfa Romeo, tomando el cavallino rampante como escudo. Pero Alfa Corsa no estaba contenta con la idea y lo echaron. Él creó su propio bólido, el Tipo 815, el que se puede considerar el primer Ferrari de carreras.

El Rey Vittorio Enmanuele le concedió el título de Commendatore en 1927, por la promoción de Italia en competición

Después del bombardeo de la fabrica de Módena, las instalaciones se trasladaron a Maranello, donde ya no se moverían hasta la actualidad. Fue entonces cuando Enzo Ferrari se dio cuenta que necesitaba dinero para sustentar al equipo de carreras, así que se le ocurrió fabricar coches deportivos de calle, que sirvieran como fuente de ingresos. Así nacía el Ferrari 125 Sport, el primer Ferrari que circularía por las carreteras.

Fue en 1956 cuando falleció su hijo Dino, el que estaba llamado a sucederle en el cargo. A raíz de aquella desgracia, comenzó a lucir las gafas oscuras que ya no se quitaría nunca. A partir de entonces comenzó un lento declive, que desembocaría en 1969 con la venta del 50 % de las acciones de Ferrari a la familia Agnelli, propietaria de Fiat.

En 1977 renunció a su cargo en Ferrari por sus problemas de salud, y fue un año después cuando falleció su esposa Laura. Es entonces cuando reconoció al hijo que tuvo fuera del matrimonio, Piero Ferrari. En aquella fecha, el 90 % de Ferrari pertenecía a Fiat, y el otro 10 % lo dejó en manos de Piero. Su corazón se apagaba el 14 de agosto de 1988 debido a un fallo renal. Ya no está entre nosotros, pero su legado perdurará siempre en forma de automóvil. ¡Forza Ferrari!

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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