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Bart Hickey, el mecánico invidente que conduce por primera vez

Su sueño era conducir y Mercedes-Benz le ha ayudado a cumplirlo

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Hoy es el primer aniversario de espíritu RACER, así que, como estamos bastante emotivos, os traemos un vídeo que es probable haga humedecer vuestros ojos un poquito. Mercedes-Benz ha rendido homenaje a Bart Hickey, quien nació invidente, pero se ha dedicado a la mecánica toda su vida, restaurando coches, sobre todo de la marca de la estrella. En el vídeo, por primera vez en su vida, Bart se pone a los mandos de un Mercedes-AMG GT R y alcanza más de 200 km/h.

Bart Hickey nació sin poder ver, pero eso no le ha impedido apasionarse por los vehículos desde que era pequeño. Ya cuando era joven, un teenager como dirían en USA, arreglaba motocicletas para sacarse un dinero, y fue cuando murió su padre, cuando se introdujo en el mundo de los coches. Su madre a duras penas llegaba a fin de mes, así que Bart realizaba las reparaciones del coche de la familia-un Chevrolet Impala de 1969- cuando se requería.

Esta necesidad le hizo descubrir su gran pasión por los automóviles, así que para aprender más cosas, se suscribió a la revista Popular Mechanics, que lleva leyendo en braille desde 1977. Descubrió que a pesar de faltarle la visión, no se le daba mal, así que abrió su propio taller: Bart’s Automotive and Towing, situado en Alsip, Illinois, Estados Unidos. Desde su juventud lleva reparando coches sin poder verlos, sobre todo antiguos, aunque se especializó poco a poco en Mercedes-Benz.

«Siempre pensé que sería genial llevarlo a Bonneville Salt Flats en Utah y conducirlo sin golpear nada. Libre como un pájaro, entrar en el coche y acelerar.» – comentaba Bart Hickey sobre el Dodge Dart GT

Hace unos años comenzó su mayor proyecto personal: restaurar un Dodge Dart GT de 1969 para conducirlo en el lago salado de Boneville. A pesar de pasar toda su vida entre coches, jamás había conducido uno, así que su hijo, Brendan Hickey, comenzó a ayudarle para conseguirlo. Pero llegó la crisis de 2008 y el proyecto se aparcó, para centrarse en trabajar para sobrevivir.

Cuatro años más tarde, en 2012, Jim Quattrocki se fijó en esta historia, y quiso hacer un documental, financiado a través de Kickstarter, para poder cumplir el sueño de Bart y poder grabarlo para la posteridad. Querían conseguir 20.000 dólares, pero finalmente la finaciación no alcanzó para realizarlo.

Años después su hijo inició otro proyecto de financiación: the Salts Flat project, buscando poder terminar la restauración del Dodge Dart GT que enamoró a su padre. Pero tampoco hubo suerte… hasta que Mercedes-Benz se fijó en ellos y organizó todo para cumplir el sueño de Bart. No sabemos si le habrán ayudado a culminar la restauración del Dart, pero finalmente Bart Hickey cumplió su sueño conduciendo un Mercedes-AMG GT R a 200 km/h en Alvord Lake. Un merecido homenaje a un tipo con tesón, pasión, coraje, y poseedor del verdadero y auténtico espíritu RACER. ¡Felicidades Bart!

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.