Rara avis a subasta: Duesenberg SSJ de 1935

Rara avis a subasta: Duesenberg SSJ de 1935

Perteneció a Gary Cooper, será subastado en Pebble Beach


Tiempo de lectura: 3 min.

Posiblemente, la marca de coches Duesemberg no te suene de nada. Normal, hace más de 80 años que no fabrican coches y, concretamente de la serie SSJ, tan solo salieron de la línea de producción dos unidades. Ambas -de producción íntegra norteamericana- se entregaron a estrellas de Hollywood, siendo esta unidad con número de chasis 2594 y motor J-563 del famoso actor Gary Cooper. La segunda fue a parar a Clark Gable.

Algo sabido por muchos es que el actor estadounidense era fanático de los coches, especialmente de los más rápidos y exclusivos. El Duesemberg SSJ que nos ocupa estaba carrozado por LaGrande y en su interior se escondía un motor de ocho cilindros en línea con compresor y dos carburadores que era capaz de desarrollar algo más de 400 CV. Pensemos que eran los años 30…

Ofrecido al público por primera vez tras tantas décadas, este J-563 debería establecer un récord de subasta para un coche estadounidense de preguerra. Las lenguas que poseen cierto dominio sobre el tema intuyen que pude alcanzar y rebasar los 10 millones de dólares en el evento, eclipsando al primer Cobra de Carroll Shelby que se vendió en 2016 por 13,75 millones de dólares durante el Monterey Car Week.

Nadie esperaba ver esta obra de arte en una subasta, o siquiera que se vendiese en privado, lo que hace difícil adivinar lo que podría valer realmente. Es, posiblemente, el automóvil más raro y significativo hasta ahora anunciado para la subasta de Monterey en agosto. Los coches deportivos europeos de los años 50 y 60 dominan el mercado, sin duda, pero este es tan raro como cualquier otro, dedicado a la competición o no.

Respecto a la serie “SJ” de Duesemberg, el SSJ tenía una batalla más corta y su motor ofrecía unos 80 CV más

1935 Duesenberg SSJ 2

Producido por LaGrande en Connersville, el Duesemberg SSJ podía rozar los 225 km/h de velocidad punta, uno de los vehículos más rápidos del momento. Entregado nuevo a la leyenda de Hollywood Frank James “Gary” Cooper a un precio de unos 5.000 dólares de la época, el SSJ luego pasó por una cadena de entusiastas propietarios de California, desde un joven millonario en Los Ángeles hasta un diseñador industrial en San Francisco.

Fue en 1949 cuando el coleccionista D. Cameron Peck Evanston (Illinois, EEUU) se hizo con él para después venderlo a otro famoso coleccionista, Briggs Swift Cunningham, un emprendedor y piloto de automóviles que también compitió en regatas por apenas 3.500 dólares. Cunningham fue miembro fundador del Automobile Racing Club of America (ARCA) y del Sports Car Club of America, que prospera hasta nuestros días, lo que denota su entusiasmo por el mundo del motor.

Este SSJ J-563 fue exhibido en el Museo del Automóvil de Cunningham hasta el 31 de diciembre de 1986, cuando la colección completa fue vendida a Miles Collier Jr., fundador de The Revs Institute. De acuerdo con el espíritu de Collier como coleccionista, el SSJ se ha mantenido y conservado cuidadosamente, en lugar de restaurarse. Posee detalles maravillosos, como el techo de lona plegable y secciones de la tapicería de cuero original. Las únicas excepciones notables a su originalidad son sus varias capas de pintura y modificaciones en los guardabarros traseros y el paragolpes, fabricados en California a finales de la década de 1930.

COMPARTE
Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022, y también escribo para Car and Driver España.

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Francisco Jiménez

Ingeniero mecánico adicto a todo lo que queme gasolina… y por qué no decirlo, también de lo eléctrico. Mi meta es no dejar nunca de aprender la técnica que rodea a la automoción y si ya puedo transmitir lo poco que sepa, tanto mejor. Sí, soy de esos que no recuerdan muy bien los nombres de las personas pero jamás olvidan qué coche tienen.

Mario Jiménez

Estudiante de Periodismo, en la Universidad Rey Juan Carlos, en Vicálvaro. Amante del deporte, en especial del fútbol y baloncesto. Ahora, aprendiendo del mundo del motor con ilusión y ambición.