Los resultados de Nissan en el primer trimestre del año fiscal (abril de 2019 a marzo de 2020) han sido malos, muy malos. El resultado neto ha descendido casi un 95 % respecto al mismo trimestre del año anterior. Muchos verán en este resultado la consecuencia de haber eliminado de la ecuación a Carlos Ghosn, y tal vez tengan razón… o no.
La compañía japonesa ofrecía sus resultados financieros hace un par de días y eran realmente malos. El beneficio neto descendió un 94,5 % respecto a 2019, mientras las ventas tan solo decrecieron un 6 %, comercializando un total de 1,23 millones de vehículos. Entonces, ¿dónde está el problema?
Según Nissan “la rentabilidad se vio afectada negativamente por la disminución de los ingresos y factores externos, como el aumento de los costes de las materias primas, las fluctuaciones del tipo de cambio y las inversiones para cumplir con los estándares regulatorios.”
No dudamos de las palabras de Nissan, pero con lo convulso de los últimos tiempos en su cúpula, puede haber sido una medida de saneamiento decidida por su nuevo CEO, Hiroto Saikawa, para afrontar con mayores garantías el futuro -y de paso echar la culpa a la “herencia recibida” de Ghosn-.

La marca japonesa toma un rumbo preocupante, hacia el mismo lugar donde ya estuvo hace algunos años, antes de aliarse con Renault
Nissan recortará su gama de modelos en un 10 % hasta 2022, al tiempo que también se reducirá la producción en ese mismo porcentaje. Esto quiere decir que ya no son necesarios tantos trabajadores, así que también reducirá un 9 % los puestos de trabajo en todo el mundo. Esto equivale a 12.500 despidos.
En total, la reducción de personal se producirá en 14 fábricas de todo el mundo, entre las que se encuentran las de Rusia, Francia, Indonesia, Tailandia, México, Reino Unido y España, en su planta de Barcelona. La marca japonesa no ha mencionado qué porcentaje de trabajadores será despedido de cada una de ellas. En Barcelona ya se ha producido un ERE de 600 empleados porque la planta está en torno a menos de un tercio de su capacidad, tras la finalización de la producción del Pulsar y de la NV200 con motor diésel.
A pesar de estos resultados, la marca ha reiterado su compromiso con las previsiones de beneficios para todo 2019 de 230.000 millones de yenes, unos 1.900 millones de euros al cambio, lo que sería un 28 % menos que el año pasado, los peores resultados de la marca en una década. Y todo esto cuando Carlos Ghosn ha dejado de estar al frente. ¿Casualidad o causalidad?
Pablo Mayo
Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.Tiene una gama limitada y obsoleta. Solución: desparpajo Juke en todos los segmentos.
Desde que ceso el Pulsar, ya se veía venir, no pueden centrarse en los SUV´S, la competencia es dura y como todo, ahora sube, terminara por bajar y si no estas preparado, acabaras mal. El Pulsar, pudo tener éxito, si se hubiera promocionado mas, tener una mejor gama de motores, ayuda, no era mal coche, pero por querer mimar a su gallina de los huevos de oro, un producto interesante menos. También es cierto que los TT de verdad, ya no están como antes, pero si a un Patrol, Terrano, los modernizas, tienes cuerda para rato. Primera, vale que las… Leer más »
Es una lastima, pero no me extraña. La calidad sus coches bajó conforme se fueron integrando con Renault. Abandonaron el segmento de compactos y berlinas. ¿Qué les impide vender el Altima en Europa? Tienen una gama muy limitada, se centraron demasiado en los SUV, y les fue muy bien golpeando los primeros, pero hoy tienen rivales en todas las marcas. Fueron los primeros en ofrecer un coche eléctrico “de verdad”, pero se quedó en un solo modelo. Su gama de deportivos se limita a un 370Z que no es más que una remodelación del 350Z de hace 15 años, y… Leer más »