Italdesign Aztec Barchetta: un superdeportivo venido del espacio

Italdesign Aztec Barchetta: un superdeportivo venido del espacio

Difícilmente te encontrarás con otro igual en las calles


Tiempo de lectura: 3 min.

¿Te gustan los coches extraños y desconocidos? A nosotros desde luego que sí, y hoy traemos un espécimen cuanto menos particular. Se llama Italdesign Aztec Barchetta, y es tan extraño que consigue ganar cierto atractivo. Nacido a finales de los 80, se construyeron apenas dos docenas de ejemplares (dependiendo de la fuente se cree que entre 15 y 20) de una producción inicial de 50, lo que lo convierte en una verdadera rareza.

El Italdesign Aztec Barchetta es un biplaza muy especial, dado que se inspira en las antiguas carrocerías de los coches de competición donde el conductor y el copiloto están separados. Este concepto fue recogido también por el Lamborghini Concept S. Pero a diferencia de este último, los pasajeros del Aztec Barchetta se pueden comunicar mediante auriculares integrados. El habitáculo se puede cubrir con un techo transparente de dos piezas y apertura de ala de gaviota.

Si bien la apariencia externa podría dar pie a pensar que estamos ante un superdeportivo, los números no impresionan tanto. Con un peso cercano a 1.500 kilos, su corazón mecánico es un bloque de cinco cilindros turboalimentado de 2,2 litros y 200 CV tomado de Audi. No hay ficha técnica que confirme sus prestaciones, pero la potencia se entrega a las cuatro ruedas a través de un sistema de tracción integral y una transmisión derivada del Lancia Delta HF Integrale.

Italdesign Aztec Barchetta Imagenes Oficiales (6)

Aunque el Italdesign Aztec Barchetta llevaba una insignia de “250 CV” en el flanco, su motor no desarrollaba más de 200 CV

No cabe duda de que el diseño es muy futurista; parece que los paneles de los cuartos traseros han sido sacados de una nave espacial. Pero como buen deportivo que se precie, no falta un abundante equipamiento, como cuero en los asientos y el salpicadero, cinturones de seguridad de cuatro puntos, espejos retrovisores ajustables eléctricamente, aire acondicionado y un sistema de infoentretenimiento más moderno que reemplaza a la antigua unidad Sony.

El coche incorporaba un compartimento lo suficientemente grande para transportar el equipaje normal de los pasajeros sin traicionar a su temática futurista. También se instaló un alerón en la zaga de fibra de carbono optimizado para mejorar la carga aerodinámica a altas velocidades y barras antivuelco para incrementar la seguridad de los ocupantes en caso de vuelco. Los espejos retrovisores estaban inspirados en los prototipos de Le Mans coetáneos.

Italdesign Aztec Barchetta Imagenes Oficiales (14)

A modo de curiosidad, el Italdesign Aztec Barchetta también ha aparecido en la gran pantalla. Fue protagonista de película de ciencia ficción-terror Frankenstein perdido en el tiempo (1990), siendo manejado a través de un ordenador como un coche futurista. Hizo su segunda aparición en el filme de comedia italiana A spasso nel tempo (1996) junto con el BMW Nazca C2 y el resto de los prototipos que salieron a partir del concepto Italdesign MacHImoto (1986).

Si te parece un coche interesante, has de saber que ahora mismo hay una unidad en venta. Matriculado en julio de 1992, este Italdesign Aztec Barchetta solo tiene 7.000 kilómetros en el odómetro, tal y como muestra el anuncio de Mobile.de. Pero antes de lanzarte a la piscina, has de saber que cuesta más que algunos de los superdeportivos modernos: 999.880 euros. La probabilidad de ver otro es cercana a cero, y la exclusividad siempre tiene un precio.

Galería de fotos

COMPARTE
Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

1
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Rest
Invitado
Rest

Extravagante al igual que su descendiente designativo, el Azte(k). Me pirran estas mutaciones automotrices.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.