El Opel Ampera cumple 10 años

El Opel Ampera cumple 10 años

Hace una década no tuvo tanto éxito como lo tendría hoy


Tiempo de lectura: 4 min.

Estamos en estos momentos en plena carrera eléctrica, con infinidad de empresas buscando la electrificación total mientras algunos fabricantes anuncian importantísimos cambios en sus coches, como la adopción de la electrificación masiva en sus coches o, directamente, su conversión a fabricante de vehículos eléctricos. Este último caso, recién anunciado por Jaguar, es el objetivo general de todos aquellos que tienen algo de interés en el futuro del automóvil.

La obsesión por cambiar la tecnología de los propulsores no es nueva, se lleva investigando desde hace décadas aunque nunca se ha llegado a dar un paso realmente importante hacia ese cambio. Y cuando se daba, todo acababa enterrado, como fracaso comercial o como simple anécdota. Que se lo digan al General Motors EV-1 y su historia con oscuro final.

O que se lo digan también a nuestro protagonista, el Opel Ampera, un coche que se adelantó a su tiempo nada menos que 10 años y que, curiosamente, también es obra de General Motors. El Opel Ampera apareció en el mercado allá por 2011 -previamente como prototipo- y supuso algo fuera de lo común. Su diseño rompía todos los moldes y parecía un coche venido del futuro, aunque hoy no resulte tan innovador (aunque ha soportado muy bien el paso del tiempo y todavía resulta actual, todo hay que decirlo).

Nació como demostración de poder, como adelanto a lo que debería haber llegado pero que ha tardado 10 años en hacerlo de forma creíble. El Opel Ampera fue un pionero en Europa, que tenía en Estados Unidos una réplica bajo el nombre de Chevrolet Volt -donde se vendió de forma mayoritaria- y que también sirvió de base para el Cadillac ELR, un coche de altísimo lujo pero que resultó un fracaso comercial a pesar de su interesante diseño y de su más interesante tecnología. También se comercializó como Vauxhall Ampera y Holden Volt.

OPEL AMPERA (3)

Hoy, mientras los eléctricos evolucionan hacia un futuro donde serán la única tecnología que tendremos en las calles, las soluciones que se emplean son diversas, pero básicamente con el mismo fin: acumulación de energía en unas baterías, que alimenten el motor o los motores eléctricos. Sin embargo, el Opel Ampera recurrió a otra solución que actualmente está empezando a ser tenida en cuenta: la extensión de autonomía, pues en realidad hablamos de un eléctrico.

Su tecnología se puede considerar como una forma de hibridación en serie, como lo es el nuevo Nissan Qashqai e-Power, por un simple matiz: el motor térmico está conectado indirectamente a las ruedas al mover el generador intermedio. La base mecánica del Ampera es un motor eléctrico de 150 CV, que cuenta con unas baterías de 16 kWh que permitían una autonomía eléctrica de entre 40 y 80 kilómetros. Para que ese rango de alcance fuera mayor y sobre todo más útil, un motor alimentado por gasolina de 86 CV hacía las veces de generador.

A diferencia de un híbrido enchufable, la parte eléctrica da todas las prestaciones, el motor gasolina es solo un generador

El Opel Ampera se mueve exclusivamente con electricidad, es decir, el motor que actúa sobre las ruedas es el eléctrico, el motor a gasolina es un “simple” generador de energía aislado del tren de transmisión y solo tiene conexión con sistemas secundarios. En su ficha técnica el motor gasolina solo figura como eso, un generador. De esta forma, Opel anunciaba una autonomía de 500 kilómetros con el depósito lleno y un consumo de 1,2 litros cada 100 kilómetros según el extinto y poco fiable ciclo NEDC. En la práctica, consumía menos de 7 l/100 km en desplazamientos largos.

Se vendió durante cinco años, de 2011 a 2015 (ambos inclusive) y se matricularon más de 10.000 unidades, con Holanda, Alemania y Reino Unido como principales mercados. Hoy es sencillo encontrar unidades de segunda mano en países europeos y varios se han rematriculado en España. A nuestro país el objetivo de ventas fue de solo 200 unidades en 2012, y poquitos para particulares. El Opel Ampera ha cobrado un enorme interés en el mercado de los usados gracias a su bajo consumo y a su etiqueta CERO.

Utilizándose de forma habitual con electricidad, el coste de moverlo (en euros) puede ser hasta 10 veces inferior al hacerlo con gasolina. No soporta carga rápida, pero tiene la ventaja de que puede ir a cualquier lado, si bien en determinadas circunstancias tendrá prestaciones limitadas (baterías bajas de carga y petición sostenida de más de 86 CV).

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

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Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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