Menu

Alpine A110S, un poco de espíritu RACER para el deportivo francés

Con motor central de 292 CV y una masa de 1.114 kg

Alpine A110S, un poco de espíritu RACER para el deportivo francés

El Alpine A110, el prestigioso automóvil deportivo francés de motor central acaba de adquirir una nueva variante más atractiva. Un pequeño ajuste en la mecánica, una suspensión más afinada y una nueva opción de pintura furtiva llamada Gris Tonnerre. El Alpine A110S está preparado para enfrentarse a los Porsche 718, la pareja de referencias en el segmento.

Los nuevos toques de estilismo los encontramos en detalles como la bandera de fibra de carbono en los montantes traseros teñida de naranja, al igual las pinzas de freno naranja y las llantas “GT Race”, específicas del modelo. Otras características son las letras “Alpine” de cromo negro y una altura de la carrocería cuatro milímetros más cercana al suelo. Opcionalmente, se puede pedir un techo de fibra de carbono que ahorra 1,9 kg o unas llantas forjadas Fuchs.

En el habitáculo, las costuras de color naranja sustituyen a las azules que encontramos en el resto de la gama A110. El techo, los parasoles y los paneles de las puertas pasan a estar forrados en negro. Los asientos Sabelt, que solo pesan 13,1 kg, también se recubren del mismo material. El volante se cubre de cuero con pespuntes naranjas. Los pedales son de aluminio, mientras que el resto del habitáculo recibe una dosis de fibra de carbono.

Alpine A110S (9)

El A110S es la interpretación de cómo sería el Porsche 718 Cayman GTS visto por Alpine

Aunque no parece muy diferente en el exterior, el A110S cuenta con una gran cantidad de actualizaciones bajo la piel. Gracias a un incremento de 0,4 bar en la presión de soplado de turbo, el cuatro cilindros en línea 1.8 litros emite produce 292 CV, 40 más que antes. El par se mantiene sin cambios en 320 Nm, pero ahora lo entrega entre las 2.000 y 6.400 RPM, 1.400 RPM más que el A110 estándar.

La transmisión tampoco sufre variación alguna, ya que la potencia llega a las ruedas traseras a través de una transmisión de doble embrague de siete velocidades. El sprint de 0 a 100 km/h cae en 4,4 segundos, una décima más rápido, y la velocidad se queda fijada en 250 km/h. El agarre mecánico se mejora gracias a unos nuevos neumáticos a medida Michelin Pilot Sport 4 (de 215 delante y 245 mm detrás). Los discos Brembo de 320 mm forman parte del equipamiento de serie.

En general, los cambios han aumentado ligeramente el peso del automóvil, de 1.103 kg a 1.114 kg. Jean-Pascal Dauce, jefe de ingeniería de Alpine, dijo que todos los cambios fueron diseñados con un enfoque en “estabilidad de alta velocidad y precisión de manejo”. Pero agregó que seguiría siendo un “coche de uso diario” y que el A110S “no sería un verdadero Alpine si fuera demasiado firme o duro para conducirlo en el día a día”.

Galería de fotos:

COMPARTE
Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.