A subasta el Ferrari F40 de Alain Prost

A subasta el Ferrari F40 de Alain Prost

El piloto apenas lo condujo, pero conserva su firma en el techo


Tiempo de lectura: 3 min.

El Ferrari F40 es el sueño húmedo de muchos aficionados al automovilismo, el modelo de la casa italiana está rodeado de un aura de respeto solemne que no alcanzó tal nivel en su sucesor, el F50. Hoy tenemos aquí una unidad muy especial, ya que ha salido a subasta el Ferrari F40 de Alain Prost, modelo que el piloto apenas condujo, pero conserva su firma en el techo.

Crecí con cierto rencor hacia el tetracampeón del mundo, para empezar por el amor incondicional que profesamos muchos españoles por el país vecino, pero de forma concluyente se solidificó como el mármol por su rivalidad con el gran Ayrton Senna. El apodado como “El Profesor” nunca fue santo de mi devoción, como niño que creció durmiéndose, carrera sí, carrera no, en las tediosas retransmisiones de TVE de la Fórmula 1, siempre pensé que simplemente estuvo en el lugar adecuado en el momento preciso, pero no destaca en mi memoria como piloto virtuoso.

Que se deshiciese con gran rapidez de este precioso F40 no hace más que darle la razón a ese niño que algún día fui, aunque lo más probable es que atendiese más a razones económicas que al gusto personal del piloto francés. Fabricado en 1989, dos años después de que se iniciara el montaje del modelo en Maranello, fue matriculado en Francia en febrero de 1990 por Alain Prost. El mítico piloto de F1, que acababa de incorporarse a la Scuderia Ferrari, lo recibió como era costumbre para los pilotos.

F40 Alain Prost(2)

Antes de deshacerse de él, el siguiente propietario le pidió que firmase su techo, persona la cual lo cubrió con una película transparente para inmortalizar la firma para siempre. El F40 pasó sus días en el Reino Unido y luego se envió a los Estados Unidos en 1995, y su odómetro cambió de kilómetros a millas. Cuatro años más tarde, se devolvió al Reino Unido y finalmente se vendió de nuevo. Cambió de manos varias veces y, en 2016, encontró un nuevo hogar. Fue ese mismo año que obtuvo la certificación Ferrari Classiche.

Conserva la carrocería, el motor, la caja de cambios y el chasis originales, y hace cuatro años recibió depósito de combustible nuevo durante una revisión profunda. Hay un nuevo juego de llantas esperando para ser instaladas en el automóvil, reemplazando las de diez años, y con menos de 2.900 millas (4.667 km) en su haber en el momento de la catalogación para ser subastado, esta bestia está lista para salir a la carretera a hacer los kilómetros que nunca le dieron la oportunidad de hacer.

El archiconocido Ferrari F40 era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 4,1 segundos, podía alcanzar los 324 km/h y lo impulsaba un motor V8 de 2.9 litros con dos turbos. La potencia se situó en 478 CV a 7.000 rpm y producía 577 Nm de par a 4.000 rpm, cifras estratosféricas para un automóvil desarrollado en la década de 1980, aunque en ese momento era el vehículo de calle legal más rápido jamás fabricado. Lo fue hasta la llegada del Bugatti EB110, un modelo mucho menos conocido.

F40 Alain Prost(4) Esta unidad está subastada en RMSotheby´s hasta el 10 de mayo, y va acompañado de un juego de herramientas y el juego de equipaje original de Schedoni. La casa de subastas no ha proporcionado un precio de venta estimado, pero como todos saben, el Ferrari F40 cuesta una fortuna que fácilmente puede superar el millón de euros.

Galería de fotos

COMPARTE
Sobre mí

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.

Ángel Arias

La historia del automóvil está llena de grandes emprendedores, de ideas arriesgadas, curiosas casualidades, irreconciliables enemistades y muchos fracasos. Es un mundo intenso y fascinante del que muchos hemos quedado cautivados. Cualquier vehículo con un motor me parece interesante, ya sean motocicletas, automóviles, camiones, aviones o barcos; es estupendo sentir la brisa del viento en la cara sobre uno de ellos. Si estáis aquí es porque compartimos afición.

Alejandro Delgado