Coche del día: Volvo YCC

Coche del día: Volvo YCC

Diseñado por un equipo integrado sólo por mujeres, este prototipo fue al ritmo de una creciente clientela femenina


Tiempo de lectura: 5 min.

El Volvo YCC del 2004 es un prototipo al hilo de los tiempos. Y es que, al fin y al cabo, es un hecho innegable que, tradicionalmente, el mundo del automovilismo ha estado y aún está altamente masculinizado. Una consecuencia derivada de la división social del trabajo, las tareas y los roles según el constructo social del género. Algo que en estos momento está siendo cuestionado y reformulado como nunca se había hecho anteriormente en la historia de las sociedades sedentarizadas. Así las cosas, los fabricantes no pueden perder de vista que ya no sólo son hombres quienes compran y mantienen los vehículos pensados para satisfacer las necesidades de movilidad en el día a día.

De hecho, desde hace décadas la mujer ha usado con fuerza al automovilismo como una pieza más en su camino hacia la autonomía. Fenómeno que reflejan claramente estadísticas como la que informó a Volvo que, para finales de los noventa y comienzos del nuevo siglo, más de la mitad de sus clientes en los Estados Unidos eran mujeres. Llegados a este punto, ¿no sería lógico ampliar la visión de género en el diseño ya que el automóvil es un producto cada vez más global en todos los sentidos? En Volvo pensaron que sí, y por ello seleccionaron a un equipo de trabajo compuesto por algunas de sus mejores empleadas de cara al desarrollo de un vehículo no hecho por hombres para mujeres, sino con mujeres en su fase de creación.

Una idea que, de forma muy sutil, visibiliza la presencia de las mujeres en la industria automovilística, contado con ópticas nunca antes tenidas en cuenta. Por ejemplo la relativa a la seguridad, ya que de forma recurrente los test de choque se han realizado con muñecos que simulaban los rasgos anatómicos de un varón promedio. Intentando ampliar el enfoque, para el diseño en materia de seguridad del Volvo YCC también se usaron en el puesto de conducción muñecos que asemejaban la definición física de una mujer en estado de embarazo. Todo ello gracias a la que, por cierto, ya era responsable de los test de choque en Volvo. Camilla Palmertz.

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A comienzos del siglo XXI la mayor parte de la clientela de Volvo en los Estados Unidos ya estaba compuesta por mujeres, hecho que incitó a la marca a dar una mayor presencia y visibilidad a éstas dentro de sus equipos de diseño

Volvo YCC, visibilizando a la mujer en el automovilismo

Lo interesante del Volvo YCC no sólo es el conjunto de novedades técnicas que lo definieron, sino también el cambio de paradigma que intentó establecer a la hora de cómo trabajar el diseño automovilístico. Y es que, en verdad, no es que la industria nunca hubiera tratado el tema femenino en sus modelos. Lo que ocurre es que lo había tratado viendo al público femenino como algo estereotipado y reducido a un nicho de mercado donde lo más “ adaptativo “ era sencillamente llenar de detalles estéticos el habitáculo.

Como escasas excepciones, sí es cierto que, revisando campañas de publicidad, podemos encontrar modelos que aplicaban soluciones en la carrocería unidas a funciones tradicionalmente feminizadas. Por ejemplo la inclusión de una puerta lateral más amplia en el lateral derecho -para dejar a los niños en la escuela realizando una parada breve con mayor facilidad- o disimulando en la trasera del vehículo un carro de la compra al cual poder extraer con sencillez.

Dos soluciones firmadas por Peugeot y Bertone respectivamente, aunque sólo en modelos que no pasaron de la fase de prototipo y, además, cuestionables ya que sólo están referidas a roles de género que ahora van cambiando. Lejos de este tipo de cuestiones, el Volvo YCC empezaba su planteamiento con un motor de cinco cilindros y 215 CV definido por su generosa entrega de par desde bajas vueltas -perfecto para una conducción sosegada por ciudad- y un mantenimiento lo más sencillo posible. Perfecto para ahorrar tiempo.

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Posiblemente lo más interesante de este prototipo sea el tener en cuenta al fin la anatomía de la mujer para las pruebas de seguridad

Respecto al habitáculo éste se presentaba tan amplio como liviano y sencillo en su aspecto general. Nada agresivo y muy cómodo, tanto en su acceso como en el gran espacio de carga proporcionado por los asientos traseros cuando estaban abatidos. Lo cual, curiosamente, debía de ser su estado normal. Así las cosas, el Volvo YCC contaba con una excelente habitabilidad conjugada con una fácil transformación modular del interior. Además, según el proyecto de este prototipo el puesto de conducción sería regulado en el concesionario tras realizar un análisis anatómico de la persona que fuera a ir en él. Otro de los detalles que revelan la importancia que los factores biomecánicos tuvieron en el Volvo YCC. Un diseño que invitaba a contemplar cómo los tiempos estaban, y están, cambiando.

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Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

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No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.