Coche del día: Toyota Celica Twin Turbo

Coche del día: Toyota Celica Twin Turbo

Gracias a este modelo la marca japonesa al fin llegó para quedarse en lo más alto del mundial de rallyes


Tiempo de lectura: 5 min.

Con seis títulos de pilotos y cinco de constructores nadie duda sobre las capacidades de Toyota en el mundo de los rallyes. Sin embargo, cuando en 1983 decidió estrenarse en serio dentro del campeonato mundial con el Toyota Celica Twin Turbo las dudas eran más potentes que las certezas. Al fin y al cabo, de aquellas las pistas de tierra venían de un largo reinado protagonizado por modelos italianos como el Lancia Stratos o el FIAT 131 Abarth. Leyendas de la competición llevadas a lo más alto por Sandro Munari, Walter Rörhl y Markku Alén. Un contexto difícil para la entrada de nuevas marcas, las cuales se apoyaron en la novedad de los turbo abriendo así una nueva era en el mundo de los rallyes.

Gracias a esta tecnología popularizada por Renault a partir de su victoria en Le Mans 1978 con el A442, el Toyota Celica Twin Turbo ascendió de potencia hasta los 370CV en las versiones más afinadas. Una de las cifras de infarto típicas del Grupo B. Categoría en la que se homologó aunque siempre quedase ensombrecido en la misma debido a la propulsión trasera. Cada vez menos efectiva ante los embates de los Audi con tracción total estrenados en 1980 para pavor y terror de las casas italianas. No obstante, en el caso de Toyota la especialización marcó la diferencia dando a éste su primer modelo notorio en el campeonato mundial enormes éxitos en los rallyes africanos.

Concretamente en el Safari y el Costa de Marfil. Dos pruebas de marcada dureza, donde la potencia o la finura en curvas no eran tan importantes como la resistencia y la fiabilidad necesarias para enfrentarse a largos tramos sin asistencia y condiciones variables entre el barro, la humedad o el calor extremo. Un penar para máquinas y pilotos que muchos consideran la prueba más dura del calendario, donde el Toyota Celica Twin Turbo cosechó tres victorias en el Safari – 1984, 1985 y 1986 – y otras tres en el Costa de Marfil – 1983, 1985 y 1986 -. Todo ello para lograr así el apelativo de Rey de África siempre con los pilotos Björn Waldegard y Juha Kankkunen a los mandos.

Aunque Toyota ya había tenido ciertas incursiones en el mundo de los rallyes, con este modelo puso todo el ímpetu posible para al fin contar con una máquina ganadora en las carreras más duras y extremas del calendario

Toyota Celica Twin Turbo, el Rey de África

En 1970 Toyota presentó el Celica como una especie de muscle-car con gama variada listo para la conquista del mercado occidental. Así las cosas, Japón ponía otra ficha en el mercado evidenciando su interés por abrirse al mundo con vehículos seductores capaces de jugar en las mismas ligas que los Opel Manta o Ford Mustang. Por todo ello, Toyota fue ganando cierta fama en materia deportiva. La cual fue ocasionalmente apuntalada con apariciones en los rallyes como la del Corolla TE27 con motor Yahama.

Uno de los pioneros de la marca en los rallyes, aún poco exitoso para realizar campañas de imagen tan logradas como la protagonizada por el Toyota Celica Twin Turbo. Y es que a nadie se le escapan las enormes posibilidades publicitarias abiertas por las seis victorias en África, dando a la empresa japonesa una indudable aura de competitividad junto a la demostración de una fiabilidad más que interesante de cara a los modelos de serie para el día a día.

No obstante, la principal virtud del Toyota Celica Twin Turbo estaba en su motor. Un bloque de cuatro cilindros capaz de subir hastas 9.000 vueltas con aspiración a través de dos turbos KKK colocado en forma delantera longitudinal con 2.090 centímetros cúbicos. La transmisión era manual de cinco marchas y las suspensiones contaban con un sistema McPherson con telescópicos de gas en la delantera y un eje vivo en la trasera debido a que ahí va la propulsión. Justo el punto más débil del Toyota en comparación con los otros modelos del Grupo B que sí contaban con la tracción total a su favor.

toyota celica twin turbo (2)

En los rallyes europeos se veía lastrado por la falta de tracción total, sin embargo en el caso de las competiciones africanas su fórmula de potencia bruta y fiabilidad resultaba efectiva de una forma incontestable

De todos modos, el Toyota Celica Twin Turbo estuvo en activo desde 1983 hasta 1986 sólo siendo liquidado de lo más alto del campeonato por la anulación de los Grupo B tras el terrible accidente mortal de Henri Toivonen en Córcega. Una tragedia que obligó a Toyota repensar sus opciones, saliendo de ello un año más tarde el Supra Grupo A. No obstante, fuera como fuese el camino ya estaba de sobra allanado para la aparición del Celica GT-Four y sus éxitos con Carlos Sainz y Luis Moya. Además, el Toyota Celica Twin Turbo fue la última montura con la Sandro Munari compitió en un rallye del campeonato mundial. Concretamente el Safari de 1984. Otro hito más para hacer de este coche un icono entre los mitómanos. Pura historia del automovilismo.

Galería de fotos

COMPARTE
Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022, y también escribo para Car and Driver España.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Jaime Peralta

Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.