Coche del día: Suzuki Kizashi

Coche del día: Suzuki Kizashi

Órdago a la grande


Tiempo de lectura: 5 min.

Con el nombre de Kizashi, Suzuki parecía dejar claras sus intenciones: “algo grande esta está por venir.” Y no era algo únicamente relacionado con el tamaño, pese a ser literal, ya que la marca estaba mayormente asociada a turismos y 4×4 de tamaño contenido. La grandeza de esta berlina iba más allá, y de ello daban cuenta las menciones que se hacían en sus notas de prensa al concepto Premium y marcas como Audi o BMW. Ambicioso, qué duda cabe.

Fabricado en la planta japonesa de Sagara, el Kizashi estaba planteado como un modelo global que inició su andadura comercial en su país de origen, Estados Unidos, Australia o la India, llegando un poco más tarde a Europa. Aquí lo tenía todo para triunfar entre los entusiastas: berlina, japonesa y con motor atmosférico. Sin embargo, la realidad fue bien distinta, aunque no echaremos la culpa solo a la supremacía de los diésel o la moda de los monovolúmenes que iba cediendo paso a la de los SUV.

Era el año 2010 y las berlinas de las marcas Premium arrasaban en la categoría con las honrosas excepciones del Opel Insignia y Volkswagen Passat. Desde las marcas de Japón nos llegaban los Accord, Mazda6 o Toyota Avensis, todos ellos con al menos un par de carrocerías y varias motorizaciones tanto diésel como gasolina. Los de Suzuki se lo jugaron todo a una carta. El Kizashi era un sedán de 4,65 metros de longitud, 1,82 de anchura y una altura de 1,47 metros.

Suzuki Kizashi Sport

Suzuki Kizashi Sport

Sus proporciones resultaban ser lo de menos, pues el Kizashi lograba captar la atención como pocos debido a sus exóticas formas, cintura alta y muchas curvas que jugaban con los volúmenes, aderezadas con rasgos de esencia deportiva como el alerón integrado, los faldones o las llantas multirradio de 18 pulgadas. Desde luego la denominación de su acabado Sport le hacía justicia.

Por dentro en apariencia era más tradicional. A primera vista ofrecía una imagen sin muchas estridencias, pero la calidad superaba a cualquier Suzuki conocido hasta la fecha. Se notaba el empeño en ofrecer un coche bien hecho, de esos que sabes que van a aguantar bien el paso de los años y kilómetros. Aquí el diseño se había dejado en un segundo plano, y cierto era que se echaban de menos algunos toques de modernidad en la instrumentación o la ausencia de una pantalla central que comenzaba a ser moneda común en la categoría.

Pocas tachas más se le podían imputar. La postura de conducción resultaba perfecta con unos asientos de cuero de calidad que te recibían sin agobios, sin sentirte encajonado como en algunos de sus competidores. Detrás la sensación de espacio era menor por culpa de la exigua superficie acristalada o los tonos oscuros, pero los centímetros no faltaban ni en espacio para las rodillas ni en altura por encima de las cabezas. Por su parte, el maletero ofrecía 461 litros de capacidad, algo inferiores a sus rivales por su menor longitud, penalizado además por sus formas irregulares y las bisagras “cuello de cisne” que robaban también algunos litros.

El Kizashi contaba con una personalidad muy marcada que le hacía diferente al resto de berlinas de la época cualquiera que fuese su origen

Suzuki Kizashi Sport

Suzuki Kizashi Sport

Mecánicamente su propuesta era ambiciosa pero sencilla. Se optó por el bloque 2.4 estrenado en el Grand Vitara poco tiempo antes; un motor de cuatro cilindros, 2.393 centímetros cúbicos y 16 válvulas que prometía 178 CV de potencia y 230 Nm de par. Con el cambio manual de seis velocidades declaraba una velocidad máxima de 215 km/h -discreta para su potencia- y un 0-100 km/h en 7,8 segundos. Con la caja automática CVT asociada en exclusiva a la tracción total, las prestaciones cedían, bajando en aceleración hasta los 8,8 segundos y consiguiendo una punta de 205 km/h.

Y es que la posibilidad del 4WD era otra de sus señas de identidad que no hacía más que redondear un comportamiento que se convertía en una de sus principales bazas. Unas suspensiones muy elaboradas con un esquema multibrazo en el eje posterior que le dotaban de un gran aplomo y precisión, respondiendo en todo momento a nuestras provocaciones, momento en el que se echaban en falta más caballos que el bastidor parecía capaz de digerir sin problemas.

Un completísimo equipamiento de serie sumaba puntos en esta berlina que parecía perfecta, aunque tenía sus defectos como cualquier otro coche. Uno de ellos residía en unos consumos elevados, entendible en parte por su elevado peso y el cambio CVT, pero hablamos de una época en la que las ventas de modelos de gasóleo que prometían ahorro sobrepasaban el 70 %.

Suzuki Kizashi Sport

Suzuki Kizashi Sport

Su nivel de potencia y equipamiento originaban una tarifa de partida elevada, lo cual podría echar para atrás a muchos compradores antes de que estos entrasen a evaluar los detalles para comprobar que el precio del Kizashi no era para tanto a tenor de lo que ofrecía a cambio. Y en este punto surgía la eterna duda acerca de desembolsar una buena cantidad de dinero en un generalista potente y equipado, o dar el salto hasta un Premium en versiones de acceso.

Al menos el Kizashi irradiaba exclusividad por su exotismo, pero no debió de ser suficiente y su producción cesó pocos años después a causa de la crisis y la salida de la marca del mercado estadounidense.

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Sobre mí

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

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Sergio
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Sergio

Fui afortunado propietario de un Kizashi 4×2 manual durante nueve años y 172.000 Km. Solo puedo tener buenas palabras sobre el y muy buen recuerdo. Un coche bonito, bien hecho, rapido, rutero a la par que se desenvolvía bien en ciudad. Equipado, fiable y bastante “exclusivo” y diferente. Todavía lo pienso y reconozco que me arrepiento un poco el haberlo vendido. Coches tan intachables como ese no creo que se vuelvan a ofrecer en ese segmento.

Saúl
Invitado
Saúl

El encanto de este coche era su exclusividad, asi que si se hubiera vendido con un diesel hubiera pasado por uno mas del montón.

sergio
Invitado
sergio

Viendo como acabaron sus prototipos, Era cuestión de tiempo que dejara de fabricarse, sin motores diésel, con una competencia, bastante abundante en aquella época, solo un motor… Si la tracción total, se hubiera ofertado con las dos transmisiones, un motor de acceso y un diésel, seguro, estaríamos hablando de su segunda generación, no era un mal producto, tuve la ocasión de toquetear uno…y la verdad que dejaba buen sabor de boca. Aquí en España, apenas tuvo campaña publicitaria, pero con un motor, poco se puede hacer, solo espero que sean fiables y aguanten bien el paso del tiempo, que dentro… Leer más »

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RufusNK
Invitado
RufusNK

El intento de Suzuki de igualar a Mazda… no les salio del todo bien, pero el coche era bueno… no me importaría tener uno, porque seguro que ese motor con la conversión a GLP ganaría mucho.

Javier Costas
Suscriptor

Cuando pienso en el Kizashi, no puedo evitar acordarme de qué le pasó a los tres prototipos que lo anticiparon: acabaron en un desguace como vulgar chatarra: https://www.topspeed.com/cars/car-news/suzuki-kizashi-concept-is-sent-to-the-scrap-heap-ar78522.html (la fuente original ya no existe)


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