Coche del día: Nissan R390 GT1

Coche del día: Nissan R390 GT1

Un automóvil de carreras vestido de calle


Tiempo de lectura: 5 min.

El Nissan R390 GT1 surgió de la necesidad de crear coches de competición que pudiesen participar en las pruebas de resistencia englobadas como GT1. Bastaba con homologar una sola unidad que pudiese rodar por las calles, aunque en nuestro caso se produjeron dos unidades, de las cuales solo sobrevivió una de ellas. La unidad que perduró se matriculó en el Reino Unido para que pudiese circular por las calles sin ningún problema.

Nissan fue consciente en 1996 tenía muy difícil ganar en Le Mans con el Skyline GT-R LM, pero animado por los buenos resultados de la versión de calle se animó presentando un proyecto de elevado presupuesto para desarrollar en el bienio 1997 y 1998. Este era el verdadero objetivo de Nissan, ganar la prueba reina de todas las carreras de GT1; el interés por el resto de las pruebas del campeonato era secundario.

Para su creación fue necesaria la colaboración de dos empresas: NISMO (Nissan Motor) por un lado, que se encargaba del motor, y la británica TWR (Tom Walkinshaw Racing), especialista en coches de competición, que se ocupaba del resto del coche y que utilizó el chasis monocasco de fibra de carbono del Jaguar XJR-15, mutado de la unidad de competición XJR-9.

Nissan R390 GT1 Longtail 3

El Nissan R390 surgió de la necesidad de homologar una unidad de calle para poder participar en el campeonato GT1

TWR consiguió ganar en Le Mans en 1988 con el Jaguar XJR-9. Solo tenían nueve meses para finalizar el proyecto, y ya se sabe que las prisas son malas consejeras. El proyecto se desarrolló y se aprobó en septiembre de 1996 y Nissan quería verlo competir en Le Mans en junio de 1997.

Al tener tan poco tiempo para el desarrollo NISMO y TWR tuvieron que mirar un motor ya existente, pensando en un primer momento en la variante 2.8 del motor del GT-R empleada en el R33 LM, conocida como RB28DETT.

Este motor presentaba varios problemas derivados de su antigüedad, como su elevado peso al estar construido en fundición de hierro, la baja rigidez a la torsión de los motores de seis cilindros en línea para su utilización como elemento autoportante en el chasis y unir la caja de cambios trasera. También era un motor de elevada altura, lo que subía el centro de gravedad.

Nissan R390 GT1

NISMO se decidió al final elegiendo una evolución del motor que movía al Nissan R90C, conocido como VRH35L, un 3.5 V8 sobrealimentado por dos turbocompresores de la casa IHI montados en paralelo. Tanto la culata como el bloque estaban construidos en aluminio, con cuatro válvulas por cilindro y dos árboles de levas por cada bancada de cilindros. Este motor daba 650 CV en la versión de competición en un vehículo que superaba por poco la tonelada de peso, por lo que sus prestaciones eran impresionantes.

Su corazón era un 3.5 V8 fabricado íntegramente en aluminio que generaba una potencia descafeinada de 350 CV frente a los 650 que ofrecía el modelo de competición

La participación de TWR se centró en el diseño exterior y su diseño corrió a cargo de Tom Southgate, el ingeniero más famoso del momento y que tuvo un colaborador de lujo, Ian Callum, que aportó un aspecto refinado. Se mantuvieron la calandra y los grupos ópticos del Nissan 300ZX. La carrocería de fibra de carbono provenía claramente del mundo de la competición.

La potencia que generaba esta versión de calle era de 558 CV, a pesar de que algunas fuentes citan 350 CV, aunque Road & Track pudo probarlo en 1998 y cita la primera de las cifras. Todos ellos quedaban entregados al suelo mediante una caja de cambios secuencial de seis velocidades igual a la utilizada por el coche de competición. Esta caja estaba montada de forma transversal tras el motor para reducir la batalla y el espacio ocupado por la misma.

Nissan R390 GT1 Longtail 4

Con estos valores el Nissan R390 GT1 alcanzaba los 354 km/h de velocidad máxima y alcanzaba los 100 km/h desde parado en 3,2 segundos

Los dos subchasis eran totalmente diferentes y su misión era soportar las suspensiones delanteras y traseras. El monocasco central ganó algo de anchura para ganar rigidez torsional y adaptarse a las dimensiones permitidas en GT1. El motor iba situado en posición central trasera y la alimentación de los dos turbocompresores se realizaba mediante unos “periscopios” situados en la parte superior de las aletas traseras.

El coche se diseñó para que llevase el radiador en el frontal y resistiese la prueba de choque frontal contra una barrera de hormigón a 50 km/h para poderse homologar como unidad de calle. Un defecto en el anclaje del radiador, que se utilizaba como elemento de absorción de energía en caso de impacto frontal, provocó daños en el chasis.

Con el tiempo en su contra se tomó la arriesgada decisión de rediseñar el anclaje del radiador y utilizar un chasis de carreras, superando la prueba de choque sin ningún daño en el mismo. Después de estos buenos resultados el coche se envió de nuevo a TWR y montaron la unidad de carreras.

Nissan R390 GT1 Longtail 2

Su presentación en sociedad se realizó en 1997 junto a su hermano de competición. Lo cierto es que hizo pocos kilómetros y no llegó a salir a la venta, aunque la rumorología circulante comentaba que su precio en la calle rondaría los 800.000 dólares, unos 720.000 euros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. También he escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

David García

No conozco sensación mejor que la de un volante en las manos. Disfruto también con ellas sobre el teclado, escribiendo ahora para vosotros algo parecido a aquello que yo buscaba en los quioscos cuando era un guaje.

Francisco Javier Rodriguez

En la época en la que pasaba el día dibujando coches, alguien me preguntó: ¿pero a ti te gusta más la mecánica o la carrocería de los coches? Esa misma semana leí el Manual del Automóvil de Arias Paz. Tenía 14 años, esa simple pregunta es la razón por la que estoy aquí, desde entonces no he parado de aprender sobre lo que se convirtió en mi pasión.

Ángel Arias

La historia del automóvil está llena de grandes emprendedores, de ideas arriesgadas, curiosas casualidades, irreconciliables enemistades y muchos fracasos. Es un mundo intenso y fascinante del que muchos hemos quedado cautivados. Cualquier vehículo con un motor me parece interesante, ya sean motocicletas, automóviles, camiones, aviones o barcos; es estupendo sentir la brisa del viento en la cara sobre uno de ellos. Si estáis aquí es porque compartimos afición.